Los gadgets, anhelo de la Generación We

Los niños hiperconectados poseen influencia en las tendencias de consumo y se aburren de las cosas ordinarias

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17/01/2014 04:58 Claudia Castro
Fomentar el uso excesivo de la tecnología podría asociarse con problemas tales como desunión familiar, agresividad, sedentarismo e individualismo, según expertos.
Fomentar el uso excesivo de la tecnología podría asociarse con problemas tales como desunión familiar, agresividad, sedentarismo e individualismo, según expertos.

CIUDAD DE MÉXICO, 17 de enero.- El 6 de enero pasado los Reyes Magos le trajeron al pequeño Daniel, de cinco años, un iPad mini. En Navidad sus papás le regalaron la consola de videojuegos más buscada en el mercado, lo que se suma al X Box, Nintendo, PSP y otros gadgets que el niño ya tiene entre sus “juguetes”.

Daniel maneja mejor que sus papás el control de la televisión, la computadora y sus teléfonos celulares.

“Este niño ha sido muy despierto desde que estaba más chiquito. Si me distraigo ya subió alguna foto desde mi celular al Facebook o le escribió a alguno de mis contactos por Whats App”, cuenta Ana María Cervantes, madre de tres hijos.

Pero lo que resulta curioso para Ana María es un motivo de preocupación para Penélope Becerril, especialista en temas de Sicología y Pedagogía Infantil, quien advierte que fomentar el uso excesivo de la tecnología está asociado con problemas de desunión familiar, agresividad, sedentarismo e individualismo.

La llamada Generación We, son niños nacidos a partir de  2000, que pasan desde tres hasta seis horas o más con sus gadgets y son capaces de consumir mucha información y además, toda al mismo tiempo.

Poseen una gran influencia en las tendencias de consumo. Se han convertido en consumidores experimentados que no se conforman fácilmente y se aburren de lo convencional.

¿Carencia afectiva?

“Es una situación muy peligrosa porque se sustituye el amor por algo material, y papás y niños se olvidan de lo afectivo. El papá dice: lo quiero tanto que le voy a comprar el nuevo iPhone”, dice.

Los roles actuales de los padres en la sociedad, en donde las madres salen también a trabajar, el incremento en el número de divorcios, vidas más aceleradas y estresantes que dejan menos tiempo para estar con los hijos, entre otros factores, generan culpas en los padres que buscan “tapar” con aspectos materiales.

“Son papás que no ven a sus hijos, pero que se mandan mensajes y cuando están juntos no pueden establecer una convivencia; y por otro lado, son niños que no tienen reglas ni límites, y entonces la figura de autoridad se pierde”, explica Penélope Becerril, licenciada en el Área de Deficiencia Mental por la Normal de Especialización.

Además se generan aspectos como rivalidad entre hermanos o compañeros de la escuela por ver quién tiene el mejor teléfono, tablet o videojuego, más que promoverse el sentido de una sana competencia y el desarrollo de habilidades e imaginación.

Por si fuera poco, la especialista advierte que la tecnología mal aplicada lleva a los niños desde muy pequeños a explorar sobre temas relacionados con violencia y sexo, ante la falta de supervisión mientras navegan en internet.

Poner reglas, esencial

Para la experta en temas de educación en niños, la situación se agrava cuando estos chicos se encuentran en la etapa de la pubertad y la adolescencia, ya que al no haber tenido límites en su vida se comportan de una manera agresiva y exigente ante sus padres, quedando en completa evidencia la falta del autoridad.

Pero no todo está perdido. Aún cuando la situación puede ser más difícil de enfrentar en esta etapa que a una edad temprana, lo mejor es poner límites, definir horarios y sobre todo dedicarle tiempo a los hijos.

La falta de rutinas provoca que con mucha facilidad busquen deslindarse de sus responsabilidades y obligaciones, así que nunca es tarde para poner reglas y comenzar con el ejemplo.

Penélope Becerril asegura que no se trata de estar en contra de la tecnología, sino de acompañar a los niños en el aprendizaje.

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