Gobernador de Texas se declara inocente de abuso de poder

Rick Perry formalmente se declaró inocente de los cargos de abuso de poder al tratar de destituir a una fiscal demócrata detenida por conducir en estado de ebriedad

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21/08/2014 02:17 AP y EFE

AUSTIN, 21 de agosto.– El gobernador de Texas, Rick Perry, se declaró inocente de los cargos de abuso de poder para tratar de destituir a una fiscal demócrata detenida por conducir en estado de ebriedad, de acuerdo con documentos judiciales que fueron obtenidos ayer.

El aspirante a la candidatura del Partido Republicano para la elección presidencial de 2016 expuso su alegato en un documento judicial entregado el martes en los juzgados del condado Travis. También libró un arraigo que estaba programado para mañana.

Rosemary Lehmberg, una demócrata que actuaba como fiscal de distrito del condado de Travis, fue condenada a 45 días de prisión por conducir ebria en 2013.

Perry amenazó en ese entonces con vetar el financiamiento estatal para parte de su departamento si no renunciaba.

La fiscal se negó, por lo cual el gobernador le quitó financiamiento.

Si el gobernador de Texas es hallado culpable de los cargos en su contra podría pasar entre cinco y 99 años en prisión solamente por el primer punto. Sin embargo, numerosos expertos en temas judiciales dudan que la demanda tenga éxito.

Su declaración de inocencia no fue una sorpresa dado que Perry señaló que no tenía intención de dejar que las acusaciones en su contra interrumpieran una atareada agenda de acercamiento con los electores republicanos en varias partes.

El gobernador planea dar un discurso sobre migración hoy en la conservadora Heritage Foundation, seguido de una escala de dos días en Nueva Hampshire.

Pero lo que sigue para Perry no será tan sencillo: su costo y poderoso equipo de abogados ahora tratará de extinguir el caso en su contra, que incluye dos acusaciones por haber vetado fondos públicos el año pasado para los fiscales de encargados de investigar posibles actos de corrupción en el gobierno.

Perry ya estaba en campaña el martes, cuando llegó a los juzgados del condado Travis, apenas a una calle de la mansión del gobernador, para ser procesado.

Caminó con pasos largos frente a fotógrafos y reporteros, y mientras prometía enfrentar los cargos algunos simpatizantes gritaban “¡Perry! ¡Perry!”.

El único momento que el gobernador pareció no estar en control fue cuando le pidieron que se quitara los lentes que siempre usa para que le tomaran la foto y quedara fichado.

Tras abandonar las instalaciones, Perry quiso mostrar una imagen despreocupada y subió una fotografía a su cuenta de Twitter en una famosa heladería acompañado de sus guardaespaldas y con el mensaje: “Y luego, un cucurucho de helado”.

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