Dirigentes demeritan diálogo en Venezuela

En la negociación con la oposición, el gobierno de Nicolás Maduro se mostró arrogante, afirman

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31/05/2014 06:58 Notimex, EFE y DPA

CARACAS, 31 de mayo.- En medio de la crisis política en Venezuela y las manifestaciones contra el presidente Nicolás Maduro, dirigentes políticos y empresariales de ese país coincidieron ayer en calificar el diálogo de paz entre el gobierno y la oposición como una “entelequia”, ya que no aportó ninguna solución a los graves problemas del país.

“Es lamentable que a lo largo de todo este tiempo el gobierno haya exhibido siempre una conducta arrogante y reacia a aceptar las propuestas de la oposición en la búsqueda de entendimientos”, precisó Jesús Alberto Barrios, presidente del socialcristiano Partido Copei.

Barrios destacó que el gobierno pretendió usar el diálogo como táctica dilatoria para ganar tiempo, “lo cual constituye una gran irresponsabilidad, pues la grave situación económica del país requiere de un cambio de rumbo”.

Señaló que la eliminación del derecho constitucional a la protesta por parte del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y la negativa a otorgar una medida de amnistía humanitaria a Iván Simonovis ya anunciaban la ruptura de estas conversaciones.

“En la práctica se demostró que no es posible dialogar y acordar cuando el adversario se considera un enemigo, se le insulta permanentemente y se le llama conspirador. Esa estrategia tan incoherente le restó seriedad y sinceridad al gobierno”, afirmó.

En opinión del secretario general de Primero Justicia (PJ), Tomás Guanipa, en materia de diálogo “el presidente Nicolás Maduro quedó atrapado entre sus propios radicales, mientras la mayoría del país demanda que se atiendan sus problemas y se viva en paz”.

Guanipa deploró el rechazo del gobierno a liberar al opositor Leopoldo López, quien lleva más de tres meses preso en un penal militar.

Para Fernando Morgado, expresidente del Consejo del Comercio y los Servicios (Consecomercio), la administración de Maduro nunca estuvo ni está interesada en realizar cambios en su política económica y por eso cada día se cierran nuevos centros de producción y aumenta la escasez.

Aseveró que el propio gobierno saboteó el diálogo, porque no está dispuesto a aceptar recomendaciones para reformular su llamado modelo económico socialista, proyecto que —dijo— se ha empeñado en llevar adelante y que tanto daño ha causado al país.

“Los problemas que afectan el funcionamiento del sector productivo continúan sin resolverse y así lo confirman los indicadores oficiales que muestran que la economía nacional ha empeorado en los últimos cien días”, recalcó Morgado.

“Enfrento a derecha fascista”

El presidente Maduro dijo que enfrenta una “derecha fascista y magnicida” y afirmó que hay periódicos independientes “cómplices”, porque le dan más espacio en sus titulares a los acusados de promover su asesinato.

“En Venezuela tenemos una derecha fascista y magnicida que tiene planes para llenar de violencia al país”, afirmó el gobernante en un acto con estudiantes de la Universidad Bolivariana de Trabajadores.

Maduro dijo que es “cierta” la denuncia del oficialismo de que la exdiputada opositora María Corina Machado forma parte de un complot para asesinarlo, en el que estarían involucrados otros políticos de la oposición.

El llamado “alto mando político” de la Revolución Bolivariana acusó a Machado de haber instigado un plan de magnicidio, a lo que ella respondió con una denuncia en la Fiscalía General por difamación contra el dirigente del chavismo y alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, quien divulgó una serie de correos electrónicos como “pruebas” de la denuncia.

Maduro afirmó que a los “magnicidas les sale cárcel” y que “ahora quieren denunciar a Jorge Rodríguez” por supuestamente haber violado la ley.

El mandatario criticó que diarios independientes como El Universal y El Nacional le dieron más espacio a la demanda de Machado que a la denuncia sobre el supuesto plan de asesinato del Presidente.

“Este es un plan comprobado para asesinar al jefe de Estado, que hay un complot para asesinarme, para desatar el caos y la violencia”, afirmó.

 

Stratfor: militares limitan las reformas de Maduro

El poder y la influencia de los militares beneficiados por nombramientos en el gobierno del presidente Nicolás Maduro pueden limitar su capacidad para realizar “cruciales reformas económicas”, afirmó el servicio de análisis comercial estadunidense Stratfor.

Para Stratfor, en la “tradicionalmente tumultuosa política de Venezuela” las fuerzas armadas han sido un pilar del poder en apoyo de la autoridad del gobierno.

“Los golpes de Estado en 1992 y 2002 fracasaron en parte porque la mayoría de los militares permaneció leal al régimen”, recordó al advertir, sin embargo, que “los riesgos son bastante altos para Maduro”, que según una encuesta nacional de Datanálisis en abril sólo tenía el apoyo de 37 por ciento de la población general.

El texto de Stratfor consideró probable que la popularidad de Maduro siga a la baja, debido a los problemas económicos, y ante anuncios de inestabilidad “está en el interés del gobierno de Maduro mantener satisfechos a los miembros actuales y anteriores de los militares a través de nombramientos para cargos políticos”.

En ese sentido, consignó que sólo en los últimos diez días el mandatario designó a los generales Giuseppe Yofreda —Corporación Venezolana de Comercio Exterior (Corpovex)— Tomas Andrea Schwab Roaniuk —Siderúrgica del Orinoco (SIDOR)—, Luis Motta Domínguez —Ministro de Estado para la Región Estratégica de Desarrollo Integral (Redi)— y Manuel Quevedo, al frente de la “Misión Barrio Nuevo, Barrio Tricolor”.

Ese tipo de nombramientos “no es nuevo” en la historia venezolana, y Stratfor afirmó que cuando llegó al poder, el fallecido presidente Hugo Chávez dio puestos públicos a numerosos militares que lo acompañaron en sus intentos de golpe en 1992.

“Muchos de esos oficiales mantienen aún posiciones clave en los gobiernos regionales y nacional, incluso puestos de gabinete y gubernaturas”, precisó.

“Tales concesiones son una necesaria parte de gobernar Venezuela”, consignó el servicio de análisis, al apuntar que “actuales y antiguos miembros de la milicia en el gobierno de Venezuela no están unidos sino más bien se dividen en varios grupos y ningún líder los controla por completo”.

Con todo, agregó, el presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Diosdado Cabello, tiene “significativas conexiones profesionales y personales con oficiales militares en el poder”.

Más todavía, a pesar de sus divisiones, las facciones militares están suficientemente integradas como para que Maduro se vea obligado a considerar sus intereses cuando tome decisiones, opinó Stratfor.

—Por José Carreño Figueras

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