Atacan con explosivos un mercado en China

El atentado mató a 31 personas y dejó heridas a 94; se cometió en una región disputada por la etnia de los uigures, considera extremista por el gobierno

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23/05/2014 05:08 AFP, EFE, DPA, AP y Reuters

URUMQI, 23 de mayo.– Al menos 31 personas murieron y 94 resultaron heridas en un atentado cometido ayer en Urumqi, la capital de Xinjiang, una región que se opone a la tutela china y es acusada por Pekín de ser habitada por extremistas islamistas.

Según la agencia oficial Xinhua, el jueves a las 07:50 horas, tiempo local, dos vehículos todoterreno se lanzaron contra la multitud en un mercado al aire libre mientras sus ocupantes lanzaban explosivos hacia la gente.

Finalmente, uno de los vehículos estalló, indicó la agencia china, citando a un testigo según el cual se escucharon en total “una docena de explosiones”.

El balance de este “acto terrorista” es de 31 muertos y 94 heridos. La agencia no precisa si los atacantes están incluidos en ese balance.

El atentado se produjo en uno de los momentos de la jornada en que los mercados chinos de frutas, verduras y carnes son más frecuentados.

Fotos supuestamente tomadas en ese lugar –en el centro de la ciudad– y subidas a la red social Weibo, el equivalente chino de Twitter, mostraban cadáveres en una calle de tres vías, llamas y una nube de humo que ascendía sobre los puestos de un mercado.

Hubo varias explosiones poderosas en el mercado matutino ante el Palacio de la Cultura de Urmqi”, afirmó el autor de un mensaje Weibo, agregando que había visto la escena a menos de 100 metros de distancia.

El aire estaba lleno de olor a pólvora y el sonido de sollozos”, dijo otro testigo. “Hubo demasiadas (víctimas), gente mayor que estaba en el mercado”, agregó.

El mercado era un caos total. Los vendedores corrían por todos los lados (...) Era definitivamente un acto terrorista”, relató otro testigo contactado vía telefónica.

El ataque fue el peor de una serie reciente de atentados cometidos en lugares públicos en China.

Además, se cometió justo un día después de que se anuncio que 39 personas detenidas en Xinjiang bajo la acusación de difundir “videos terroristas” fueron condenadas a penas de hasta 15 años de prisión.

El mandatario chino, Xi Jinping, urgió a “castigar con severidad a los terroristas y no cejar en los esfuerzos por mantener la estabilidad”.

La policía aumentará los controles de seguridad y las patrullas sobre posibles objetivos terroristas para prevenir que se propaguen los ataques”, dijo el mandatario chino en un comunicado divulgado por Xinhua.

Xi instó a las autoridades de Xinjiang a que “resuelvan rápidamente el caso, atiendan de manera adecuada a los heridos y transmitan sus condolencias a las familias de las víctimas”.

Un conflicto entre etnias

Este ataque es el más reciente capítulo de uno de los mayores, si no el principal, problema étnico-religioso que enfrenta la República Popular China.

Conocida como “el salvaje oeste” de China, la provincia de Xinjiang es la morada ancestral de los uigures, una población de origen turquestano que se siente agraviada por políticas de desarrollo que favorecen a migrantes de la etnia Han, la mayor del país.

De acuerdo con cifras chinas, la población Han de Xinjiang pasó de 220 mil en 1949 a 8.4 millones en 2008. La población total es de unos 21.8 millones.

La provincia es particularmente importante para China porque contiene 38% de sus reservas de carbón y origina 13% de la producción de petróleo
y 30% de la de gas natural.

Xinjiang es considerada también un baluarte musulmán, en una zona del Asia Central donde es limítrofe con naciones de fuerte mayoría musulmana como Kirguistán y Tajikistán.

En los últimos tres meses, extremistas uigures –que el gobierno chino califica como “terroristas”– realizaron al menos otros dos ataques con cuchillos y explosivos: el 1 de marzo, cuando murieron 28 y 140 resultaron lesionados, y el 30 de abril, cuando un ataque a la estación ferroviaria de Urumqi dejó tres muertos –incluso los dos atacantes– y más de 70 heridos, horas después de que la hubiera visitado el presidente Xi Jinping.

Un “Partido Islámico de Turquestán” se atribuyó el último de estos ataques.

 

Desvían vuelos por amenazas

Dos vuelos que partieron de Shanghai con destino a la ciudad de Urumqi, donde ocurrieron los atentados ayer, tuvieron que aterrizar de emergencia debido a una falsa amenaza de bomba.

El primero de ellos, el vuelo HO1255 de la compañía Juneyao Airlines, aterrizó en la ciudad de Nankín, capital de la provincia de Jiangsu, poco después de partir de Shanghai.

El segundo, el vuelo H01229 de la misma aerolínea, tocó tierra en Lanzhou, capital de Gansu, al noroeste y limítrofe con Xinjiang.

Según la compañía, un pasajero del primer vuelo alertó a la tripulación de que su compañero, que no había tomado el vuelo, le llamó por teléfono y amenazó con hacer explotar el avión.

Cuando la compañía supo que el sospechoso había subido al segundo vuelo, solicitó el aterrizaje de emergencia de ambos, aunque no encontró ningún artefacto en los dos aparatos.

EU y ONU ofrecen sus condolencias

La Presidencia de Estados Unidos y la Organización de las Naciones Unidas  (ONU) condenaron ayer el atentado de Urumqi.

Se trata de un acto de violencia abyecta y escandalosa contra civiles inocentes. Estados Unidos se opone firmemente a cualquier forma de terrorismo”, escribió en un comunicado Jay Carney, portavoz de la Presidencia estadunidense.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon condenó el atentado y deseó una rápida recuperación a los  heridos.

Ban Ki-moon expresó sus condolencias a las familias afectadas y al gobierno de China y aseguró que “no hay justificación para el asesinato de civiles”, además de mostrar su esperanza de que “los responsables comparezcan ante la justicia”.

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