Florida enciende el debate por 'dreamers'

Las autoridades quieren abrir sus universidades a los soñadores, jóvenes hijos de padres ilegales que crecieron en Estados Unidos

COMPARTIR 
05/05/2014 01:52 José Carreño Figueras

CIUDAD DE MÉXICO, 5 de mayo.- Las fuerzas políticas que rodean el debate migratorio en Estados Unidos fueron visibles en una serie de acciones que fueron del uso de niños en protestas por la reforma giratoria a modificaciones en el ingreso de indcumentados a universidades en Florida o a los militares.

Activistas pro migración creen que los próximos tres meses son una “ventana de oportunidad” para presionar porque el Congreso federal estadunidense reforme las leyes de migración o al menos para que el presidente Barack Obama opta por cambios en la política de deportaciones.

El tiempo es determinado por el lapso entre el final de las primarias republicanas para la selección de candidatos a las elecciones legislativas de noviembre y el final de las sesiones en el Congreso, a fines de julio. Pero los activistas promigrantes se propusieron el 28 de junio como límite.

7 jóvenes fueron arrestados la semana pasada por interrumpir el tráfico durante una manifestación

En ese marco, y como una forma de presión que el diario The Washington Post calificó como “dramático”, el Movimiento por una Justa Reforma Migratoria (FIRM, por sus siglas en inglés) alentó a jóvenes hijos de indocumentados menores de 16 años a participar activamente en protestas para empujar por la reforma migratoria.

El jueves pasado siete jóvenes entre 11 y 17 años fueron detenidos junto a 18 adultos por interrumpir el tráfico frente a un edificio del Congreso federal estadunidense y liberados tres horas después, mayormente luego de pagar una multa de 50 dólares –la tarifa establecida por la policía del Capitolio para este tipo de protestas–.

Aunque quizá la más local y ni siquiera única, hay considerables implicaciones políticas en la decisión del estado de Florida, que fue literalmente una vuelta en “U” de las autoridades, de abrir sus universidades a los dreamers o soñadores, los jóvenes hijos de padres indocumentados que crecieron en ese país.

Al mismo tiempo en el congreso federal estadunidense se explora la posibilidad de incluir en la ley de presupuesto de defensa un inciso que permitiría que los “soñadores” puedan acceder a la ciudadanía estadunidense luego de servir en las Fuerzas Armadas.

En Florida actuaron fuerzas políticas internas, en especial la posibilidad de que un demócrata llegue a la gubernatura con el respaldo de la considerable minoría hispana.

En el Congreso federal los republicanos “duros” se oponen a la idea de permitir que los soñadores tengan acceso a la ciudadanía mediante su servicio militar. Una buena parte de ellos proviene del centro de país, donde la presencia hispana tiene poco impacto o es muy reciente.

La idea fue adelantada por el demócrata Dick Durbin, coordinador de la mayoría demócrata en la Cámara alta y rápidamente atacada por ultraconservadores como el senador Jeff Sessions, que advirtieron que la inclusión de la medida pondría en problemas la aprobación del presupuesto militar.

En el caso de Florida, el rechazo original del gobernador Rick Scott y de las mayorías republicanas en las dos cámaras del Congreso estatal, fue vencida por la realidad política, y muy en concreto por la real posibilidad de que Scott pierda su reelección ante el ahora demócrata Charles Crist, apoyado por la minoría latina de Florida.

Hace apenas dos semanas las encuestas de opinión públicas daban a Crist una ventaja de dos a uno en las preferencias de los hispanos y la eliminación de las restricciones de colegiatura busca reducir esa ventaja, indicó el blog Florida Politics.

La medida no parece gran cosa. Florida es apenas el vigésimo estado que decide dar a los “soñadores” en el estado la misma colegiatura que los nacidos en el estado.

Pero el cambio de actitud es importante y muestra las fuerzas en la jugada: hace menos de un año Scott se oponía a la idea, pero se convirtió en el principal promotor de la propuesta aprobada el viernes por el senado estatal y el miércoles por la Cámara baja.

Ambas cámaras son controladas por los republicanos, y de hecho son encabezadas por líderes conservadores: el presidente del senado, Don Gaetz, y en la Cámara baja, Will Weatherford. Hace apenas diez días comparecieron en un banquete en el que aquel denunció a “comunistas infiltrados” entre los demócratas.

Los movimientos indican lo que algunos activistas consideran como una creciente agitación en torno a la cuestión migratoria, un debate político que se consideraba agónico hace pocos meses y aparece ahora en el centro de un remolino de actividad.

Apoyo a legislaciones

El próximo 10 de mayo iniciará una campaña que busca de otorgar la residencia permanente a 500 mil jóvenes indocumentados, que recibieron en 2012 la llamada Acción Diferida (DACA) del presidente estadunidense Barack Obama.

“Queremos obtener una resolución del presidente Obama porque en Acción Diferida en dos años podrían quedar en un limbo”, declaró Osvaldo Cabrera, dirigente de la Coalición Latinoamericana Internacional.

Dijo que en base a tanta inseguridad urge esa protección que les deje el Presidente antes de terminar su gestión. “El mayor peligro es que cuando Obama termine si llega un republicano o hasta un demócrata que no comparta con sus decisiones podría revocar y afectar a todos”.

La campaña buscará recolectar por tres meses firmas de votantes registrados en 10 estados con ciudades con población latina para ser entregadas en la Casa Blanca y en el Congreso.

De acuerdo con el programa de Acción Diferida, se benefician con un permiso temporal unos 500 mil jóvenes indocumentados que fueron traídos por sus padres de pequeños a Estados Unidos.

 

Comentarios

Lo que pasa en la red