Vive Ucrania tercer día de disturbios; Rusia pide a Europa no interferir

Continúan las escaramuzas entre grupos de opositores y policías, mientras fracasaron los primeros contactos entre Gobierno y oposición

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21/01/2014 13:38 EFE y Reuters / Fotos: AP y Reuters

KIEV, 21 de enero.- La violencia amainó hoy en Kiev después de tres días de disturbios, aunque los manifestantes tomaron nuevas posiciones en el centro de la capital ucraniana, mientras fracasaron los primeros contactos entre Gobierno y oposición.

La nueva línea de frente del campo de batalla callejero en el que se ha convertido Kiev se ha trasladado desde la Plaza de la Independencia, bastión opositor desde hace dos meses, a las inmediaciones del estadio del Dinamo.

Los manifestantes se han parapetado tras los autobuses incendiados en la primera jornada de disturbios, el domingo pasado, frente a la estatua del legendario seleccionador de futbol soviético Valeri Lobanovski, al que pusieron como bufanda una bandera ucraniana.

Por la mañana, aún se produjeron algunas escaramuzas entre grupos de opositores, que lanzaban adoquines y cócteles mólotov, y efectivos antidisturbios, pero según avanzaban las horas la calma se adueñó de la ciudad.

Los sacerdotes, que ya habían irritado a las autoridades al celebrar misas en plena calle para los manifestantes sin autorización, acudieron raudos a la calle Grushevski, junto al Parlamento, para mediar entre ambos bandos.

Con todo, el ánimo contestatario no ceja entre los opositores, por lo que la Policía sigue bloqueando los accesos a las sedes del Gobierno y del Parlamento para evitar que los manifestantes intenten asaltar los edificios gubernamentales, como en noviembre pasado.

De momento, el Gobierno ha negado que estudie la posibilidad de implantar el estado de excepción para poner fin a los desórdenes, aunque diputados oficialistas y comunistas de la región de Lugansk llamaron hoy a adoptar esa medida con urgencia para restablecer el orden y la legalidad.

Mientras, el presidente de Ucrania, Viktor Yanukovich, se negó a recibir a uno de los líderes de la oposición, Vitali Klitschko, quien rechazó entonces participar en la reunión del grupo de trabajo para solucionar la actual crisis.

Vine a reunirme con Yanukóvich para demandar el cese de la escalada de violencia y dar los primeros pasos para el arreglo de la grave crisis política. Y resulta que el presidente estaba reunido", afirmó el opositor.

Yanukovich, quien ha advertido de que los disturbios de los últimos días amenazan con desestabilizar toda Ucrania, estaba reunido con el primer ministro, Nikolai Azarov.

El nuevo detonante del descontento opositor fue la reciente aprobación de un paquete de leyes que coartan la libertad de reunión al prohibir la instalación de tiendas, altavoces y escenarios en lugares públicos y permitir la detención de manifestantes ataviados con cascos o máscaras.

Rusia pide no interferencia

Rusia instó a los gobiernos europeos el martes a dejar de interferir en la crisis política de Ucrania y dijo que los acontecimientos podrían salirse de control en Kiev tras episodios de violencia que dejaron vehículos incendiados en las calles.

Moscú, que ve a Ucrania -una ex república soviética- como parte de su tradicional esfera de influencia, ha observado inquieta cómo se han tornado violentas las protestas contra la decisión del presidente Viktor Yanukovich de desechar un pacto comercial con la Unión Europea.

Criticando a "miembros de ciertos gobiernos europeos" por visitar a los manifestantes en Kiev, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, dijo:

Preferiríamos que algunos de nuestros colegas europeos se abstuvieran de actuar en forma brusca respecto a la crisis ucraniana", declaró Lavrov en una rueda de prensa.

Es simplemente desagradable", agregó.

En diciembre, la subsecretaria de Estado de Estados Unidos, Victoria Nuland, la jefa de Política Exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton, y el entonces ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Guido Westerwelle, visitaron a los manifestantes.

Ministros de la Unión Europea han denunciado las nuevas leyes que restringen las protestas públicas, a las que califican de "antidemocráticas".

Lavrov criticó a los manifestantes por usar "violencia, ataques contra la policía, incendios intencionales, bombas molotov y artefactos explosivos" y calificó su comportamiento como "una completa violación de todos los estándares de conducta europeos".

jrr

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