La familia Mandela, lejos de seguir el ejemplo

Madiba es descrito por todo el mundo como un ser excepcional, pero su familia no ha recibido el mismo trato. Ellos han hecho públicas sus diferencias, casi siempre por la comercialización del nombre del líder sudafricano

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12/12/2013 05:00 AFP, EFE, DPA, Reuters y Georgina Olson / Enviada

JOHANNESBURGO, 12 de diciembre.- Puede que Nelson Mandela sea descrito como un ser excepcional, pero no su familia, que ha aireado sus querellas en público, casi siempre por la comercialización del nombre del líder.

Los sudafricanos vieron horrorizados cómo, a principios de julio, Mandla, el mayor de los nietos del héroe de la lucha contra el Apartheid, ajustó cuentas con una parte de su familia en una conferencia de prensa surrealista transmitida en televisión.

Su abuelo, entonces hospitalizado, se debatía entre la vida y la muerte.

Aireando secretos de alcoba, llegó incluso a acusar a su hermano Mbuzo de haber dejado embarazada a su esposa.

Mbuzo era parte de los 15 miembros de la familia que acababan de denunciarlo –con éxito– para que permitiera el traslado de los restos de tres hijos de Mandela.

Los cuerpos fueron inicialmente enterrados en el pueblo de Qunu, donde Mandela pasó los mejores años de su infancia y donde será enterrado el domingo con los suyos.

Pero Mandla los trasladó en 2011 a la villa natal de su padre Mvezo, a unos 30 kilómetros de ahí. Jefe tribal de esta localidad, pretendía construir un lugar turístico grandioso dedicado a la memoria de su abuelo.

Aunque la familia abandonó la idea de denunciarlo por violación de sepultura, sigue encausado por apuntar con su arma a un automovilista durante una discusión por un accidente de tránsito.

Mandla, de 39 años, ya llenó portadas por sus escándalos conyugales y sus peleas con sus vecinos. Diputado desde 2009 bajo las siglas del Congreso Nacional Africano, el movimiento por el que luchó su abuelo, sus posiciones políticas son irrelevantes.

Otra Mandela en el parlamento, donde brilla por su ausencia, es la ex esposa del héroe nacional, Winnie Madikizela-Mandela, que también tuvo sus líos con la justicia por la violencia de sus guardaespaldas en los años 80 y por estafa en 2003.

El resto de la familia, que cuenta con tres hijas, 17 nietos, y 12 bisnietos, estaba alejada de la política.

Pero después de la última aparición pública del patriarca, en 2010, algunos se tomaron libertades con sus consignas.

Vino, ropa y shows de TV

Nelson Mandela había controlado siempre estrictamente el uso comercial de su nombre, limitándolo a fines caritativos. Pero cuatro de sus nietos crearon la marca de ropa LWTF.

El acrónimo hace referencia al título de la biografía de Mandela Long Walk to Freedom (El largo camino a la libertad) y sus camisetas llevan su firma o su retrato.

Más recientemente, Makaziwe, la hija mayor, se ha lanzado al negocio del vino con la marca “Casa de Mandela”, con su hija Tukwini.

En otro gesto alejado de la imagen del Nobel de la Paz, dos de sus nietas participaron en un programa de televisión, titulado Ser un Mandela, en el que recuerdan sus historias familiares de niñas de buena casa. Además, tienen una cuenta en Twitter poco edificante.

Finalmente, su hija Zenani fue nombrada embajadora en Argentina sin ninguna experiencia diplomática.

Menos anecdótico, Zenani y su hermanastra Makaziwe acudieron a la justicia para lograr que echasen a tres parientes de su padre de la dirección de un fondo de inversiones que gestiona la fortuna familiar.

En un poco frecuente comunicado conjunto, la familia de Nelson Mandela se declaró ayer “conmovida” por las miles de personas que desafiaron el mal tiempo para asistir a la ceremonia en homenaje del líder que liberó a Sudáfrica del Apartheid.

La familia se refería a la ceremonia que tuvo lugar el martes en el estadio de futbol de Johannesburgo, a la que asistieron unas 55 mil personas en medio de una lluvia y un fresco desapacibles.

Abren capilla ardiente

Ayer, familiares, personalidades sudafricanas y líderes extranjeros desfilaron ante el féretro de Mandela, velado en el primer día de la capilla ardiente instalada en el Union Buildings, la sede del gobierno sudafricano.

A través de una cubierta de vidrio, los visitantes pudieron ver el rostro de Mandela, quien se encuentra vestido con una de sus características camisas batik de Indonesia, en tonalidades marrón y amarillo.

El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, fue el primero en presentar sus respetos, seguido de la viuda de Mandela, Graça Machel, y de su ex mujer Winnie Madikizela-Mandela.

Les siguieron decenas de miembros de la familia y líderes sudafricanos, incluido el último presidente del Apartheid, FW De Klerk, además de autoridades africanas, como el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, y su mujer Grace. También el cantante de U2, Bono, y la modelo Naomi Campbell.

Luego, la capilla quedó abierta al público. Los visitantes se detenían por un instante ante el ataúd, algunos hacían reverencias o se colocaban la mano sobre el corazón.

 

“Él ha sido santificado”

Las melodías y los bailes dedicados a Nelson Mandela inundaron los pasillos y las gradas del FNB Stadium. Grupos de 40 y 50 personas cantaban y brincaban con la energía de una tribu que está de fiesta, mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro y su corazón al recordar a Madiba, padre de los sudafricanos.

Dile a Botha –el dictador sudafricano– que libere a Mandela... Mandela va a salir libre”, era la canción en zulú, que cimbraba el pasillo del primer piso del estadio el martes.

Decenas de sudafricanos vibraban al ritmo de la melodía que se hizo famosa cuando Madiba aún estaba en la cárcel, y que se convirtió en un himno de esperanza.

Llevaban playeras blancas y amarillas con el rostro de Mandela, y pósters con la fotografía donde aparece con el puño en alto, tomada aquel 11 de febrero de 1990, cuando fue liberado tras permanecer 27 años en la cárcel.

Cuando llegaban a las gradas más altas del FNB Stadium ocupaban sus lugares y allí seguía el tributo a Mandela.

Ya eran miles de personas las que cantaban al unísono y contagiaban desde arriba al resto del estadio: “Mandela es un hombre fuerte. Nosotros también seremos fuertes”.

Era como un grito de guerra, pues la palabra “Mandela” salía en un grito de sus gargantas mientras lanzaban los brazos hacia adelante y hacia atrás. Giraban a la izquierda y volvían a empezar.

A Timothy, uno de esos hombres que cantaba extasiado, se le preguntó ¿cuál fue el legado de Mandela? “Mandela ha hecho muchísimo por mí y por mi país... ahora soy capaz de hacer muchas cosas que no podía hacer cuando era un niño. Ahora puedo pararme aquí y hablar contigo, pues antes los negros teníamos prohibida la entrada a este estadio”, dijo.

Timothy asegura que también le debe a Mandela haber ido a la  universidad donde estudió la licenciatura de Trabajo Social, pues ni su abuelo ni su padre tuvieron la oportunidad de estudiar.

Unos minutos después, otro canto sustituyó al anterior: “Ve, ve hacia adelante, no te des por vencido”. Uno de los jóvenes sudafricanos, Joseph de 32 años, tradujo a Excélsior la letra de la canción, pues estaban cantando en zulú.

Y dijo sobre Mandela: “él nos enseñó, a blancos y negros, que somos una sola nación... debemos unirnos, no podemos separarnos más” dijo.

Joseph era uno de los jóvenes religiosos, delgado, de 1.90 de estatura, y actitud ecuánime dijo a Excélsior:

Mandela es un santo, él ha sido santificado... porque ser santo se trata de resistir, perdonar y tenía una pasión por unir a todos. La suya fue una larga lucha” expresó.

La enseñanza de Mandela, dijo, es como la del gallo que educó a sus pollos, y un día se encontró un águila bebé y la entrenó como si fuera otro pollo.

Al crecer, los gallos caminaban y junto con ellos el águila, que no sabía que era capaz de volar, pero un día se dio cuenta y empezó a comportarse como las águilas.

Eso fue lo que hizo Mandela por la humanidad... nos hizo darnos cuenta de que éramos capaces de mucho más”, dijo el joven Joseph, miembro del grupo religioso El reino de Dios.

 

A Rajoy le entusiasmó ver a Obama

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, contó ayer entusiasmado al rey Juan Carlos cómo coincidió con Barack Obama en el gimnasio del hotel donde ambos se alojaron en Johannesburgo.

He visto a Obama en el gimnasio. Sólo había una señora con él”, dijo Rajoy al monarca durante un acto en el Palacio de la Zarzuela, en Madrid, pocas horas después de regresar del funeral de Nelson Mandela en Sudáfrica, al que asistió junto al príncipe Felipe.

Periodistas españoles que escucharon esas palabras apuntaron un “indisimulado entusiasmo” por parte del jefe del Ejecutivo, que aún sigue esperando que se concrete su primera visita a la Casa Blanca desde su llegada a La Moncloa, hace ahora justo dos años.

El rey Juan Carlos, que se recupera de una operación de cadera, también llamó la atención de los periodistas con un comentario.

Estoy mucho mejor, pero tengo ganas de tirar las muletas por ahí”, dijo al nuevo presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes, para cuya asunción del cargo se encontraba con Rajoy allí.

 

Cameron bromea sobre foto polémica

El primer ministro británico, David Cameron, bromeó ayer en la Cámara de los Comunes sobre la fotografía que se sacaron él, el presidente estadunidense, Barack Obama, y la primera ministra danesa, Helle Thorning-Schmidt, en el funeral de Nelson Mandela.

En su defensa, Cameron bromeó recordando que la dirigente de Dinamarca es además nuera de Neil Kinnock, ex líder del ahora opositor Partido Laborista.

¿Tuvo oportunidad de debatir el uso internacional de los teléfonos celulares con otros jefes de gobierno europeos en el último día?”, preguntó con ironía el legislador Martin Horwood.

Eso podría decirse, de alguna manera. Tal vez, en mi defensa, habría que recordar que las cámaras de televisión están siempre encendidas”, dijo Cameron entre sonrisas de los parlamentarios.

Nelson Mandela desempeñó en la vida y en la muerte un papel extraordinario en unir a la gente. Entonces, por supuesto, cuando un miembro de la familia Kinnock me pidió una fotografía, pensé que lo educado era decir que sí”, explicó.

 

Roban a Desmond Tutu

Ladrones irrumpieron en la casa de Desmond Tutu en ciudad del Cabo cuando el ex arzobispo asistía en Soweto, cerca de Johannesburgo, a la ceremonia en homenaje a Mandela.

Puedo confirmar que hubo un robo la pasada noche (del martes)” en la residencia de Desmond Tutu en el barrio de Milnerton, dijo ayer Roger Friedman, portavoz del Premio Nobel de la Paz, sin precisar la importancia de los objetos robados.

Desmond Tutu, de 82 años, y su esposa, estaban el martes en Soweto, donde pronunció la bendición de cierre de la ceremonia de homenaje a Nelson Mandela, en el estadio FNB.

Todavía no podemos decir qué fue lo robado”, dado que el obispo no estaba en Johannesburgo el martes, precisó el portavoz. “Pero la casa no fue saqueada”, agregó.

Añadió que el robo ocurrió el martes a comienzos de la tarde. En agosto pasado, el obispo anglicano fue víctima de otro robo sin violencia en su casa en Milnerton, cuando dormía con su esposa.

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