Piden apresurar la conquista de Marte

Dennis Tito, el primer turista espacial de la historia, urgió al Subcomité del Espacio que adelante la misión de la NASA hacia el Planeta Rojo, que podría despegar a partir de 2030

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07/12/2013 04:54 Carmen Álvarez

CIUDAD DE MÉXICO, 7 de diciembre.- En las dos décadas de servicio de la Estación Espacial Internacional ningún ser humano se ha alejado más de 386 millas —621 kilómetros— en el espacio sideral, dijo Dennis Tito, el primer turista espacial de la historia, a un grupo de legisladores de Washington.

Según sus cálculos esa distancia ni siquiera cubre un viaje en automóvil desde Cabo Cañaveral hasta Pensacola, Florida. Desde la perspectiva mexicana tampoco cubre la distancia entre la Ciudad de México y Villahermosa, Tabasco.

Al presentar este 20 de noviembre un balance de esta situación ante los integrantes del Subcomité del Espacio de la Cámara de Representantes, Tito dijo que ése ha sido el magro fruto de todas las hazañas logradas en los 130 vuelos de los cinco taxis espaciales de la NASA, con todo y el apoyo de las imágenes cósmicas del Telescopio Espacial Hubble y de dos décadas de servicio de la Estación Espacial Internacional.

“Desde el Apolo 17, ningún humano se ha aventurado más allá de 386 millas de la Tierra”, dijo.

En diciembre de 1972, con el retorno a la Tierra de la tripulación del Apolo 17, la NASA puso punto final a la sexta y última misión en que los humanos dejaron su huella sobre la superficie lunar, que puede revisarse en www.nasa.gov/multimedia/imagegallery/image_feature_979.html

Y a 41 años de ese acontecimiento y preocupado por la competencia de China y de Europa en la carrera por la conquista del espacio, Tito pidió este 20 de noviembre al Subcomité del Espacio que adelante la misión de la NASA a Marte, programada para algún momento de la década de 2030.

“Es nuestra última oportunidad de ser los primeros”, explicó.

El interés de Tito por los viajes al espacio lo llevó a prepararse físicamente y a pagar 20 millones de dólares para poder abordar la nave espacial Soyuz que a fines de abril de 2001 despegó del cosmódromo de Baikonur, Kazajistán, para pasar una semana en la Estación Espacial Internacional con la tripulación de la misión TM-32 capitaneada por Talgat Musabayev.

En realidad, según la publicación energia.ru, Tito no es un turista común debido a que trabajó de joven en la NASA, en 1963, calculando trayectorias de vuelo de estaciones interplanetarias como la “Mariner” y en el programa de vuelo de las estaciones automáticas hacia Marte y a Venus.

Sus biógrafos han señalado también que a pesar de su origen humilde como hijo de inmigrantes italianos avecindados en el populoso barrio neoyorquino de Queens, su notable habilidad para las matemáticas apuntalaron el éxito de su consultoría en inversiones Wilshire, conocida mundialmente por su índice financiero Wilshire 5000.

“Si aprovechamos las fuerzas de gravedad de Marte, del Sol y de la Tierra, una nave estadunidense podría estar en camino desde los primeros días de 2018”, explicó Tito el 20 de noviembre a los diputados de Washington al dar a conocer el plan confidencial que su fundación privada, la “Inspiration Mars Foundation”, había preparado para ir al Planeta Rojo en una misión de dos astronautas, un hombre y una mujer.

Y les explicó que cada 15 años, más o menos, Marte, el Sol y la Tierra se aproximan entre sí en una rara alineación planetaria que hace menos difícil viajar a Marte debido a que en ese momento la Tierra está más cerca del Sol y aumenta la velocidad de su viaje alrededor del mismo, dando un impulso adicional a cualquier nave que despegue con dirección a Marte.

“Si la tecnología, los cohetes y los sistemas están todos virtualmente allí ¿por qué no cambiar esa misión para el aquí y el ahora —en el periodo comprendido entre la Navidad de 2017 y el 5 de enero de 2018 a más tardar. Otras naciones tienen designios y aspiraciones para apropiarse de estos logros. Pero para Estados Unidos esta es nuestra última oportunidad de ser los primeros”, dijo.

Harto de sólo ver pasar decenas de planes para viajar a Marte desde que el alemán-estadunidense Wernher von Braun, “el padre de la ciencia de los cohetes”, hizo el primero en 1952, Tito pidió al Congreso que ayude a los 18 mil hombres y mujeres de la NASA, que sí tienen deseos de ampliar las fronteras humanas de la exploración.

“En 2019 habrán transcurrido 50 años desde que las primeras huellas humanas quedaron en el polvo lunar. En ese aniversario vamos a tener que preguntarnos cómo aprovechamos el tiempo, a dónde viajamos desde entonces y porqué nuestras naves mejor conocidas están todas en los museos”, les dijo a los diputados del Subcomité del Espacio.

Un simple cálculo aritmético muestra que la distancia máxima de 621 kilómetros a la que se aventuraron los participantes del programa del Taxi Espacial, equivale a 1.6 por ciento de la distancia de más de 38 mil kilómetros que navegó Vasco de Gama hace 515 años para poder descubrir en 1498 la ruta directa de Lisboa a los mercados de especias de India (Calcuta).

“Vasco de Gama estuvo a punto de ser lanzado al mar durante un motín a una semana de su descubrimiento”, dijo a
Excélsior el chileno Mario Meléndez, premio “Harvest International” de California Polytechnic al mejor poema en español.

Porque los registros históricos de la época de oro de las grandes exploraciones y conquistas que han alimentado la imaginación de poetas como el chileno Pablo Neruda, demuestran ampliamente que aquellas misiones eran altamente peligrosas.

A tal punto que historiadores consultados por biography.com, informaron que de los 170 marineros que acompañaron a Vasco de Gama en aquella misión, sólo sobrevivieron 54.

Pero incluso antes de que los conquistadores y piratas de los siglos XV y XVI dominaran los mares, los antiguos navegantes polinesios ya habían aprovechado las grandes corrientes marítimas para explorar los confines del mundo a bordo de sus ligeras embarcaciones. Prueba de ello son las esculturas moáis que dejaron en la Isla de Pascua, o Rapa Nui, de Chile.

“En los últimos años, los movimientos más notables de las naves espaciales estadunidenses han sido impulsadas por los camiones y barcazas que viajan en dirección a los museos, porque todo el lujo que nos podemos dar y al cual podemos aspirar, ha sido preservar cuidadosamente nuestras pasadas glorias”, dijo Tito al Subcomité del Espacio.

Para acabar con esa situación Tito, quien hizo su fortuna en las finanzas, ofreció el apoyo de su fundación Inspiration Mars Foundation para poder reunir los recursos que permitan preparar el viaje de la NASA al Planeta Rojo a lo largo de los próximos cuatro años.

Porque, según dijo, el apoyo filantrópico para la ciencia es una tradición muy antigua de los patronos de las artes y de las ciencias que no sólo antecede a Cristóbal Colón sino que el día de hoy juega un papel crucial para el futuro de la competitividad económica de Estados Unidos.

“Si necesitamos un Plan B, hay la posibilidad de emprender una misión que se alarga 88 días más y pasa cerca de Venus antes de ir a Marte, esa es también una trayectoria única para emprender el vuelo en 2021”, sugirió a los diputados en Washington.

“Aunque para entonces otro país, que casi seguramente será China, habrá visto nuestra oportunidad perdida y tomará la delantera para beneficio propio”, advirtió.

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