CIUDAD DE MÉXICO, 16 de marzo.- Vámonos de fiesta como si fuera 1999 parecían decir los asistentes al concierto de Blur en El Plaza la noche del viernes: hace catorce años, la banda formada en Colchester, Reino Unido, en 1989, tocó en el Teatro Metropólitan y ahora volvía a hacer de las suyas en un recinto mexicano.
En un derroche de energía y como una demostración de lo que se vivirá este sábado en el Foro Sol como parte del Festival Vive Latino, Damon Albarn (voz), Graham Coxon (guitarrista), Alex James (bajista) y Dave Rowntree (baterista) tomaron por poco más de una hora 40 minutos el escenario ofreciendo, desde el inicio, una exhibición de maestría musical.
El art-punk, el pop, las guitarras distorsionadas, las armonías y texturas, los metales y los coros se mezclaban sin reparo complaciendo a los mil 900 asistentes que colmaron el lugar, por lo que los organizadores colgaron el letrero de agotado en las taquillas, lo que dio paso a que los revendedores ofrecieran boletos en 3 mil 500 y 4 mil 500 pesos.
Justo a las 22:00 horas, los músicos subieron al escenario desatando la euforia en el lugar. Con un simple "buenas noches" como saludo, Damon Albarn dio por inaugurado el recital, que incluyó 20 canciones: Popscene, Advert, Girls and Boys, Tracy Jacks, Jubilee, Beetlebum, Out of Time, Trimm Trabb, Caramel, Coffee and TV, Tender, Country House, Parklife, Song 2, To the End, End of Century, This Is a Low, Under the Westway (su más reciente sencillo), For Tomorrow y The Universal.
"Ha pasado mucho tiempo, es bueno verlos de nuevo", dijo Damon para hacer vociferar a la multitud, que no escatimó en las expresiones de beneplácito y júbilo a lo largo del concierto, pues no dejó de saltar, gritar y corear los temas con los que la banda recorrió parte de su discografía.
Perfectamente planeado en cuanto a ritmo, el concierto llevaba a los asistentes de una euforia máxima a una relativa calma, para volver a empezar, y así hasta el final, sin que nadie diera muestras de cansancio.
Con un cierre apoteósico, la noche del viernes Blur comprobó la fidelidad del público mexicano, que se le rindió con creces haciendo de El Plaza el recinto perfecto para vivir una gran fiesta, como aquella que se vivió hace 14 años.
hch
