Luis Barragán un jinete inédito

A una década de la Declaratoria de Patrimonio de la Humanidad de la Casa Estudio, Excélsior publica fotos desconocidas del reconocido arquitecto mexicano

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02/07/2014 05:45 Juan Carlos Talavera

CIUDAD DE MÉXICO, 2 de julio.- A diez años de la Declaratoria de Patrimonio de la Humanidad de la Casa Estudio Luis Barragán, se da a conocer algunas fotografías poco conocidas del arquitecto mexicano Luis Barragán (1902-1988), extraídas de su archivo personal, donde hay retratos de infancia, montando a caballo o posando con el Dr. Atl, así como algunas notas a mano donde refiere su trabajo, como aquella donde dice: “Toda arquitectura que no exprese serenidad está equivocada”.

Este archivo, detalló a Excélsior Catalina Corcuera, directora de la Casa Luis Barragán, ya fue completamente clasificado con el apoyo financiero de Adabi, y está integrado por siete mil 500  documentos, fotografías, misivas y notas personales, aunque reconoce que aún está pendiente su digitalización y puesta en línea para investigadores y público en general.

Asimismo, anunció que este 4 de julio se realizará la inauguración del estudio recuperado del arquitecto, que había permanecido como galería de arte, y se realizarán conferencias y mesas redondas para recordar la declaratoria de la UNESCO.

La primera conferencia se llevará a cabo hoy a las 19 horas, a cargo del arquitecto Eduardo Pesquera, en el Museo Tamayo Arte Contemporáneo, y la mesa redonda Origen y presencia, donde participarán Louise Noelle, el arquitecto Juan Palomar y el poeta tapatío Jorge Esquinca el próximo jueves 3 de julio.

Sobre al archivo personal del arquitecto Barragán, Zoraida Gutiérrez Ospina, comentó que ya se completaron los trabajos de conservación, con donativos de Adabi y el Fonca, “así que este archivo ya puede ser consultado, pues está protegido con material antiácido”.

“Aunque una de las metas que tenemos en mente para 2015, es la digitalización del archivo, para que así los investigadores y el público en general lo puedan consultar detalladamente”, dijo.

El archivo personal está conformado por cientos de fotografías familiares y de su gusto por la equitación, detalló Gutiérrez Ospina, que ha sido poco difundido, así como  de la correspondencia que recibió de amigos, arquitectos, escritores y poetas. Y sin contar las numerosas postales que, por ahora, se clasifican y catalogan con apoyo de Adabi.

Por otro lado, recordó que en el archivo de Luis Barragán también está su biblioteca y las tres colecciones de arte que recibió y hoy se conservan como parte de la propia Casa Barragán, conformada por dos mil 175 volúmenes.

Una es la colección artística y fotográfica de Miguel y Rosa Covarrubias, conformada por varias decenas de óleos, dibujos y acuarelas, así como 21 mil fotografías de sus viajes por México, Bali, paisajes y ruinas arqueológicas.

Y la segunda es la obra del pintor, coleccionista y anticuario jalisciense Jesús Reyes Ferreira, conocido como Chucho Reyes, “del que tenemos prácticamente 195 piezas. Es una colección que también ya está protegida con material libre de ácido, pue se trata de anilinas sobre papel de china”, añadió.

Y la tercera es la colección particular de arte de Barragán, que incluye piezas de Carlos Mérida, Pablo Picasso y fotografías de Edward Weston y Mariana Yampolsky.

Casa restaurada

Sobre la Casa Estudio Luis Barragán, Catalina Corcuera refirió que ya fue concluida la restauración de la casa en un 75 por ciento, con una inversión de dos y medio millones de pesos otorgados en los etiquetados de Conaculta, sin embargo, aún ha quedado pendiente la restauración de las recámaras del arquitecto Barragán, el cuarto blanco y las recámaras de visitas y la cocina, así como la sustitución de la madera y detalles de herrería, para lo cual se requerirán dos millones de pesos.

“También logramos restaurar al 100 por ciento la terraza, sustituimos los vidrios afectados por los temblores, los aplanados de algunos muros, y se trabajó con el jardín porque había plantas que estaban echando raíz en el muro, así que se hizo una poda respetuosa con asesoría.”

Al respecto, la arquitecta Zoraida Gutiérrez comentó que ya se logró fumigar por completo la plaga de polilla que había atacado la casa. “Conseguimos exterminar este parásito y también atendimos las azoteas, que recibieron un tratamiento de alumbre y jabón; se repusieron enladrillados perdidos y recuperamos la fachada principal, que estaba bastante deteriorada.”

Los trabajos de restauración en la Casa Barragán fueron realizados por el despacho ABC Arquitectura y Restauración, los cuales contaron con la supervisión y aprobación del INBA y del INAH, así como una supervisión externa aprobada por el INBA, y la asesoría del arquitecto Andrés Casillas, quien no sólo fuera amigo de Barragán hasta su muerte,  sino que conoció distintas etapas de este espacio.

¿Para cuándo será concluida la restauración de la Casa Barragán?, se le cuestionó a Catalina Corcuera. “Estamos seguros que el próximo año vamos a tenerla al 100 por ciento y será ejemplo de cómo conservar una obra maestra del siglo XX.”

Ahora, frente a los diez años de la Declaratoria de Patrimonio de la Humanidad de la Casa Estudio Luis Barragán, el mayor pendiente es la revisión de su plan de manejo, reconoció Catalina Corcuera.

“Una de las responsabilidades que nos ha impuesto UNESCO es la renovación de nuestro plan de manejo. Pensemos en que ya ha cambiado la ciudad, el barrio y se han incrementado las visitas, entonces nuestro compromiso es hacer una revisión exhaustiva y, por ahora, ya estamos hablando con los expertos. Es algo que exige UNESCO y lo tendremos oportunamente”, aseguró.

Preparan dos exposiciones

Por último, Catalina Corcuera destacó que la Declaratoria de Patrimonio de la Humanidad otorgada a la Casa Estudio Luis Barragán, permitió el incremento en la afluencia de público.

“Gracias a la declaratoria, más personas de todos los ámbitos se han interesado en visitar esta obra maestra de la arquitectura del siglo XX. Antes sólo acudían arquitectos, diseñadores y público extranjero. Pero gracias a ésta los mexicanos se han interesado. Ahora todos los estudiantes de arquitectura vienen y el público en general se detiene a admirarla”.

Y adelantó que se prepararán dos exposiciones. Una será sobre los sitios patrimoniales del siglo XX que cuentan con declaratoria en México, como Ciudad Universitaria, el Hospicio Cabañas y la propia Casa Barragán, la cual se montará a finales de este año en la Facultad de Arquitectura de la UNAM y visitará otras sedes de la propia UNAM; además de otra para 2015, dedicada a los fotógrafos mexicanos y extranjeros que han captado la casa Luis Barragán.

Cabe señalar que la Casa Estudio Luis Barragán fue inscrita en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, el 4 de julio del 2004 en la ciudad de Suzhou, China. Las gestiones corrieron a cargo de Conaculta, el Instituto Nacional de Antropología e Historia, a través de la Dirección de Patrimonio Mundial, en coordinación con el Instituto Nacional de Bellas Artes por medio de la Dirección de Arquitectura, así como por la Fundación de Arquitectura Tapatía Luis Barragán, a través de la Dirección de la Casa Estudio Luis Barragán.

La Casa Barragán, ejemplo moderno

La Casa Estudio Luis Barragán fue construida en 1948 y representa el inicio del periodo más creativo en la carrera del arquitecto. Fue inscrita en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO el 4 de julio de 2004, en la ciudad de Suzhou, China. En esencia, la obra de Barragán integra características modernas y tradicionales y es considerada un ejemplo clave para la arquitectura contemporánea mexicana, pues ha ejercido una influencia significativa en el desarrollo de la arquitectura y particularmente en la concepción de jardines y paisajes urbanos en el continente americano.

“Creó su propia piedra filosofal”

 “La Casa Estudio Luis Barragán es una de las obras maestras de la arquitectura del siglo XX y a todas luces es una obra experimental y totalmente autobiográfica, pero sobre todo es una obra que aportó a la historia de la arquitectura algo que no existía”, dijo el arquitecto español Miquel Adrià.

“Hay algunos arquitectos contemporáneos de esa época, como Mario Pani o Juan Sordo Magdaleno, que fueron de excelente calidad, pero quizá hoy no los recordamos tanto porque estaban haciendo algo que otros arquitectos ya realizaban fuera de México. En cambio Barragán encontró su propia piedra filosofal y, de algún modo, propuso una arquitectura en una clave distinta”, detalló.

Además, consideró que es digno de resaltarse el hecho de que la Ciudad de México es la única que tiene dos obras de la arquitectura moderna que cuentan con la categoría de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO: la Casa Barragán y Ciudad Universitaria, lo cual pone a México en un rango de excepción.

¿Qué elementos destacaría de la Casa Luis Barragán?, se le pregunta al arquitecto. “Por ejemplo, el hecho de que en su trabajo hablaba sobre el silencio, esa arquitectura sin techo que hablaba más de las sombras que de las luces. Es un trabajo que habla más desde esa idea bastante japonesa de la penumbra. Sin duda, su arquitectura habla de esa intimidad”. 

¿Cuál es el concepto más replicado? “Esa idea de una arquitectura sobre la meditación, el silencio y la soledad, que tanto le gustaba a él. Esos son algunos aspectos que encontramos directamente en su casa y que me parece valdría la pena
destacar”.

En su opinión, para algunos críticos la Casa Luis Barragán es la composición de tres lugares: la sala y la biblioteca en la planta baja, “un espacio aparentemente único, con la continuidad del techo, que nos lleva a recordar su infancia en las haciendas tapatías, y que al mismo tiempo evoca un espacio laberíntico en el que conviven distintas áreas y distintos usos”, explicó.

En su opinión, este espacio es el espacio más reconocido y fotografiado de la arquitectura mexicana de todos los tiempos, “junto a esa escalera tremendamente liviana que a su vez es una réplica de la que hizo anteriormente en la Casa Ortega”.

Además, “el otro espacio importante para los críticos es el jardín –aunque yo discrepo– pues no es un lugar para ser visto desde adentro, desde la sala; y en tercer lugar está el espacio que coincide en la sala comedor de la planta baja, que a su vez es una sala con paredes, pero sin techo”.

“Así que en el fondo, yo creo que en su misma casa podemos encontrar la esencia y lo mejor que nos legó el gran arquitecto que fue Luis Barragán”,
concluyó.

Luis Barragán Morfín es considerado uno de los arquitectos más influyentes de la modernidad mexicana, obtuvo el Premio Pritzker en 1980 y entre otras de sus obras se pueden mencionar las casas Harper, Prieto López y Gálvez, la Capilla del Convento de las Capuchinas Sacramentarias del Purísimo Corazón de María y la Torres de Ciudad Satélite, junto con Mathias Goeritz y Jesús Chucho Reyes.

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