Maestro César Tort: “La música nos hace exigentes”

Uno de los mejores musicólogos de nuestro país, reconocido por crear un método de formación que lleva su nombre, recibirá un homenaje en el Palacio de Bellas Artes el próximo 12 de julio. En entrevista, reafirma una postura que ha defendido desde 40 años: que la educación musical debe ser obligatoria desde los primeros pasos

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29/06/2014 05:42 Juan Carlos Talavera
Foto: Daniel Betanzos
Foto: Daniel Betanzos

CIUDAD DE MÉXICO, 29 de junio.- Hace cuatro décadas que César Tort intenta convencer a las autoridades mexicanas sobre la importancia de la educación musical. Hace años que tiene reuniones y asiste a congresos donde reconfirma su idea: debe ser obligatoria la educación musical desde los primeros pasos. Sin embargo, nadie responde a su llamado, reconoce el musicólogo y creador del sistema de inducción a la música más importante de México: el Método Tort.

A la niñez mexicana le falta educación musical, tal como sí existe en el mundo escolar de los países europeos y asiáticos, donde esa actividad es obligatoria”, detalla a Excélsior el también compositor de 500 obras musicales para niños y quien recibirá un homenaje en el Palacio de Bellas Artes el próximo 12 de julio, donde espera estrenar un oratorio dedicado a Fray Bartolomé de las Casas.

Recordemos que la música es importante desde antes de que los bebitos nazcan, asegura, pues ésta prepara a individuos armónicamente realizados y exigentes frente a su entorno sonoro y su campo social, asegura en el marco de los festejos por el 40 aniversario del Instituto Artene, que promueve el Método Tort entre bebés y niños de todas las edades.

La música hace más exigente al ser humano, lo hace más comunicativo y el niño se da más cuenta de otras cosas”, expresa el también pedagogo poblano durante la entrevista realizada en su casa de la colonia La Joya.

¿Ha dejado un poco
la composición?

En los años 80, Francisco Sabin y Eduardo Mata me estrenaron varias piezas para orquesta, incluyendo una cantata a Morelos, que ha tenido mucho éxito. Pero, en parte, tengo la culpa porque poco a poco me fui metiendo más a la educación musical y fui dejando un poco la composición. Entonces trabajaba en la Escuela Nacional de Música (ENM) de la UNAM y después me llamaron del Conservatorio Nacional de Música, donde tenía simultáneamente grupos de niños en ambas escuelas.

¿Por qué fundó Artene?

Fundé un sitio porque en la SEP y en la UNAM no me permitieron trabajar con niños menores de siete años. Entonces creamos el Instituto Artene (en Coyoacán) donde comenzamos a trabajar con niños de cuatro años… y luego bajamos aún más la edad. La investigación lo pedía. Así llegamos a niños de maternal y ahora trabajamos con 12 grupos de bebés. Curiosamente eso mismo se realiza hoy en lugares donde la cultura musical es muy avanzada.

¿Cómo desarrolló
el método Tort?

Primero lo hice por intuición, después confirmé su aplicación con los estudios de los compositores Zoltan Kodály, en Hungría, y Carl Orff, en Alemania.

¿Por qué se necesita educación musical?

Se han escrito muchas cosas acerca de la música: que si los niños entienden mejor las matemáticas o se comporta de otra manera. No me he metido en esas cosas, pero sí me doy cuenta de que la música opera de una manera extraordinaria y un poquito misteriosa. La educación musical debe estar presente para todos los niños. No puede haber ninguna excepción

¿Qué instrumentos utiliza para educar musicalmente?

Les doy a los niños instrumentos del folclor mexicano porque son muy sencillos de tocar. Para que un niño toque un xilófono o un metalófono no necesita un maestro especializado. Además, México está lleno de instrumentos de percusión sencilla, como sonajas, güiros y panderos.

El país es muy rico en eso y basta ver que algunas comunidades indígenas tienen sus tradiciones musicales, donde compiten con sus propios instrumentos. Hoy pocas personas saben que los chamulas, tzotziles, tzeltales y tojolabales tienen sus instrumentos y un arpa especial”, añade.

¿Por qué es importante
esa arpa?

Porque en la educación musical para niños de Europa, Estados Unidos y Japón se utiliza un arpa diatónica, la cual es relativamente sencilla de tocar, y es muy parecida al arpa jarocha. Así que pasé años de mi vida estudiando el folclor veracruzano, el chiapaneco y del Istmo de Tehuantepec, donde hay una multitud de lauderos que hacen los instrumentos que necesitan sus conjuntos.

¿Por qué no adoptar un modelo japonés de inducción a la música?

Porque si yo quiero resolver el problema de educación musical escolar no voy a traer instrumentos extranjeros. No estoy loco. El mundo es color de México. Sabemos que 70% de la niñez mexicana está en escuelas públicas, donde la mayoría tiene recursos muy bajos. ¡¡Ufff!!, si vieras qué necesidad tenemos de mejorar: escuelas sin pizarrones, donde se suspenden las clases cuando llueve. Esto abunda. Hay lugares donde incluso los niños no conocen un pandero o un güiro. Ése es el mundo donde uno puede educar.

¿Aunque predomine la flauta dulce en México?

¡No! ¡Es un pegote horrendo! No existe ninguna flauta en el folclor nacional, sólo la chirimía en lugares como Cholula o Chiapas. La flauta fue traída por los japoneses. Ellos fueron los ganones. Yo tuve un lío muy fuerte con ellos por esa razón. Lo malo es que las autoridades los ayudaban. Pero lo que ahí dije fue sumamente delicado… y ya no quiero volver a tocarlo porque dos de mis hijos son músicos y pueden padecer venganza. ¿Usted me preguntaba por qué hace 40 años no se toca mi música? Esa es una de las razones y no quiero eso para mis hijos.

¿Ha cambiado la situación en los últimos años?

La situación no ha cambiado mucho. ¡Pero no me hablen de flautas porque me enfermo! No sirven para nada. Imagine a un maestro de una escuela pública con 40 niños con flautas. Es un chiflido horrible. Pero si entregaran platillos, triángulos, panderos, güiros, castañuelas y formaran un ensamble para que ellos canten. Eso sería algo muy distinto.

¿Cómo ve a México musicalmente?

Hay una gran contradicción: México es musical por naturaleza, pero le falta mucha educación musical.

¿Faltarían más
clases de música?

Es distinto educar musicalmente a un niño que pagarle un maestro de piano o de violín. El niño estudia piano, pero eso no es educación musical. La educación musical se plantea en grupo porque ese grupo al tocar los transforma.

¿La solución son los instrumentos tradicionales?

¡No! Hay gente que me pregunta si quiero que las escuelas tengan huéhuetles y teponaxtles. Incluso me han acusado de nacionalista. No hay nada de eso. El método busca acercar al niño a la música desde los primeros pasos, utilizando instrumentos del folclor mexicano.

El método Tort

Se basa en la premisa de que la música es parte primordial en el desarrollo del niño, es decir, observa en la educación musical infantil un concepto formativo, cuya amplitud abarca también el apoyo a la educación nacional del educando. La música del programa educativo está basada en ciertas tradiciones, la lírica infantil y el folclor mexicano. En este método se utilizan instrumentos vernáculos debido a su versatilidad y sus cualidades didácticas. De hecho, César Tort ha diseñado y fabricado —con apoyo de los artesanos mexicanos— prototipos de instrumentos musicales como xilófonos y metalófonos, arpas diatónicas y timbales, y ha realizado adaptaciones de instrumentos de origen precolombino, como el huéhuetl y el teponaxtle.

Los niños músicos de Artene han presentado conciertos en Chiapas (1975), Guanajuato (1980), Tamaulipas (1986), Veracruz (1986), Puebla (1995), Yucatán (2008), así como en la Sala Nezahualcóyotl, la Catedral Metropolitana, el Palacio de Bellas Artes, la ENM. También se han presentado en Argentina (1971 y 1973), Brasil (1975), Yugoslavia (1975), Inglaterra (1982), Cuba (1988), Canadá (2000), España (2004) y Ecuador (2010).
 

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