Una muestra revisa al Zárraga europeo en el museo de Bellas Artes

Con 85 obras, el recorrido expone la evolución artística del pintor duranguense durante las cuatro décadas que vivió y trabajó en el llamado viejo continente

COMPARTIR 
09/05/2014 05:01 Sonia Ávila

CIUDAD DE MÉXICO, 9 de mayo.- Cuando Octavio Paz visitó el estudio de Pablo Picasso en la década de los 20 del siglo pasado, preguntó al pintor español por el artista mexicano que mejor conocía, y éste mencionó sin titubear a Ángel Zárraga antes que a Diego Rivera. La anécdota revela la influencia y la representación del también muralista nacido en Durango en el arte europeo.

“Zárraga tiene gran porcentaje de su hecho en Europa y lo tenemos que comprender como un pintor que entabla diálogos, que le interesa más allá de una postura nacionalista le interesa hacer más fructífera esta interrelación con sus contemporáneos”, señaló Mireida Velázquez, historiadora de arte.

Fue, pues, un artista complejo en su concepción propia del arte pictórico, el cual siempre mantuvo fuera del movimiento nacionalista de México, y ligado a su religiosidad e interés por el cuerpo humano, lo que lo convirtió en un artista fuera del mercado del arte mexicano.

Así se podrá leer en el discurso curatorial de la exposición Ángel Zárraga. El sentido de la creación, que se inauguró anoche en el Museo del Palacio de Bellas Artes, luego de tres décadas desde la última exhibición individual del artista duranguense en México.

Con 85 obras —entre dibujos, pinturas y murales—, el recorrido repasa la evolución en el estilo, la temática y la técnica de la producción de Zárraga durante las cuatro décadas que vivió y trabajó en Europa, en las cuales transitó del formalismo al cubismo, pasó por el muralismo hasta regresar a la figuración.

“Queremos mostrar a un artista complejo, preocupado por perfeccionar la representación pictórica. Zárraga no es un artista de modas, es un artista que siempre estaba preocupado por representar el cuerpo humano, y perfeccionar su trabajo, y dos temas importantes fueron la religiosidad y el cuerpo humano que cruzan toda su producción”, añadió Velázquez, curadora de la muestra en colaboración con Claudia Garay.

Velázquez consideró que por el hecho de no responder a temáticas políticas como Diego Rivera o David Alfaro Siqueiros, la obra de Zárraga quedó fuera de la historia del arte mexicano durante años, aun cuando en Francia, España o Bélgica fue muy trascendente.

Dividida en tres núcleos temáticos, la retrospectiva enfatiza primero la relación que el fundador de El Ateneo de la Juventud mantuvo con pintores como Picasso, Bonnard y Renoir, pero también con los mexicanos con quienes coincidió en Europa, como el propio Rivera, Tamayo o González Camarena.

De estos lazos se exhiben piezas como Retrato de Auguste Renoir (1919), Retrato de Pierre Bonnard (1920), ambos de Zárraga; lo mismo que “Paisaje de Toledo” (1912), óleo que no se exponía desde 1949.

A partir de este diálogo creativo con sus contemporáneos, el pintor fallecido en 1946 se apropió de movimientos de vanguardia, y entonces se percibe su transición del formalismo al cubismo, influido por los artistas parisinos.

“Vemos que Zárraga toma el cubismo como medio para aprender sobre la luz, el color y las formas. Hace grupo con los grandes del cubismo y queda arraigado a los franceses”, comentó Garay al precisar que las piezas provienen de colecciones europeas, como la del Museo d’Orsay, el Centro de Arte Reina Sofría y el Centro Pompidou.

Deporte como arte plástico

Al ser el cuerpo humano el tema de mayor presencia en la obra del pintor, el segundo núcleo revisa la manera en que lo representó; Velázquez y Garay coincidieron en que fue a través del deporte como lo resolvió esta presencia.

En este núcleo destaca el óleo Las futbolistas (1922), con el que Zárraga hizo un homenaje a su esposa, quien pertenecía al primer equipo de mujeres de futbol de Francia que ganó un torneo femenil. Más allá de la anécdota, en el cuadro se denota su interés por presentar un cuerpo fuerte, sensual, voluminoso, como él entendía la perfección humana.

De ahí transitó al muralismo complemente ajeno al nacionalismo mexicano, y que enfocó a la religión. Su máxima obra son los 18 paneles que hizo en 1927 para la embajada de México en París a petición de Alberto J. Pani: las piezas se exhiben juntas por primera vez en el país.

¿Dónde y Cuándo?

La muestra Ángel Zárraga. El sentido de la creación se exhibirá hasta el próximo 20 de julio en el Museo del Palacio de Bellas Artes.

Actividades

14 de mayo

Ángel Zárraga. El sentido de la creación

Conversación con Mireida Velázquez y Claudia Garay curadoras de la muestra

19:00 horas

29 de mayo

Ángel Zárraga y los artistas pensionados en Europa

Conversación con Miguel Ángel Echegaray

19:00 horas

10 de junio

Zárraga y el futbol

Recorrido por la muestra con Juan Villoro

19:00 horas

3 de julio

Zárraga y la literatura

Conversación con Roberto Mata y Pavel Granados

19:00 horas

8 de julio

Ecos del arte cristiano en la obra de Ángel Zárraga

Conversación con Abraham Villavicencio

19:00 horas

Relacionadas

Comentarios