“Se imitará la pátina” de El Caballito

Luego de que la escultura ecuestre de Carlos IV sufriera daños irreversibles en su apariencia por una intervención fallida, el proyecto de restauración buscará recuperar el acabado que el tiempo le dio a la obra, para “que se vea lo más parecido y real”

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01/05/2014 04:23 Luis Carlos Sánchez
Buscarán “imitar” la pátina que tuvo la obra antes de la restauración errónea a que fue sometida en 2013
Buscarán “imitar” la pátina que tuvo la obra antes de la restauración errónea a que fue sometida en 2013

CIUDAD DE MÉXICO, 1 de mayo.- Ante el daño “irreversible” que sufrió la escultura ecuestre de Carlos IV, conocida como El Caballito, se buscará “imitar” la apariencia original que tuvo la obra antes de la restauración errónea a que fue sometida en septiembre de 2013 por órdenes del propio Gobierno del DF.

Durante una visita al área en la que trabaja un grupo interdisciplinario de expertos para definir un proyecto de restauración de la obra realizada por Manuel Tolsá, el ingeniero Luis Torres Montes aseguró que a nivel estructural las afectaciones a la pieza son prácticamente “nulas”, aunque a nivel visual el daño se buscará revertir imitando la apariencia que tuvo la escultura antes de que se le aplicara una solución de agua y ácido nítrico al 30 por ciento.

“En la escultura hay dos aspectos que tienen que ver con su contenido histórico, estético, etc… uno es el daño volumétrico que es prácticamente nulo, el ataque del ácido nítrico pudo llevarse fracciones de milímetro, si nosotros vemos el tamaño total esto es nulo. Volumétricamente el aspecto estructural de la escultura no ha sido dañada, pero sí con la remoción del 50 por ciento de la pátina, el aspecto visual –que es muy importante– ha sido dañado y vamos a tratar, con la aleación más parecida, de imitar y recuperar, de reponer con lo que se hace en laboratorio, que se vea lo más parecido y real”.

“Lo que se perdió, se perdió”, dijo ayer Valerie Magar, coordinadora Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH, organismo que determinó en octubre del año pasado a través de un dictamen, que la restauración iniciada por la empresa de Arturo Javier Marina Othón dañó “irreversiblemente” la escultura con la pérdida de la pátina original, la desaleación y pérdida de elementos (estaño y zinc), corrosión del bronce y abrasión de la superficie por el uso de cardas (escobillas) metálicas.

El mismo estudio determinó que el pedestal que sostiene la obra tuvo daños por disolución de materiales constitutivos por escurrimiento y absorción del ácido nítrico y óxidos, manchas en la piedra y tableros de mármol e incremento de los daños preexistentes en la piedra, lo que alteró sus propiedades físicas. Las afectaciones incluso fueron cuantificadas en un millón 415 mil 723 pesos.

Aquellos daños, sin embargo, parecen haber disminuido en su gravedad, el mismo Torres Montes redujo el daño señalando nuevamente que la pátina que conservaba El Caballito no era la original, sino que es producto de la intervención que se hizo en 1979, cuando la obra fue llevada al lugar que ahora ocupa en la denominada Plaza Tolsá.

Inti Muñoz, director de Fideicomiso del Centro Histórico de la Ciudad de México (dependencia a la que el INAH señaló como responsable de tratar de obtener la solicitud de autorización de la restauración que dañó la obra, de manera extemporánea), afirmó que las cicatrices que pudieron provocarse a El Caballito y la restauración “será invisible al ojo humano”.

Y aseveró que la ruta de trabajo, consistente en más de 20 estudios, que concluirá en un proyecto de restauración está basada en “lo que el mismo dictamen del INAH dice, en el que se señalan los pasos a seguir para devolver a la escultura su estado óptimo de conservación, estamos seguros de que trabajando de la mano, coordinadamente, con los mejores expertos y tecnologías vamos a lograr que El Caballito tenga ese estado óptimo de conservación, las condiciones en las que se encontraba antes”, dijo.

Un conservador permanente

Inti Muñoz adelantó que una vez terminada la restauración de la escultura ecuestre, el Fideicomiso planteará la posibilidad de designar un “conservador” permanente para El Caballito, “deberá ser un restaurador profesional que terminado el proceso, esté al tanto del estado de la escultura de manera permanente”. La posibilidad, sin embargo, aún es lejana. El grupo de expertos que lleva a cabo la ruta de trabajo para definir un proyecto de restauración ha planteado tres meses para terminar.

Posteriormente será definido el proyecto para devolver a la pieza a su estado anterior, el cual deberá ser aprobado por el INAH y ejecutado en un tiempo que aún no ha sido definido. Por lo pronto, el equipo de expertos integrado por investigadores de la UNAM, el IPN o la UAM y coordinados por el restaurador Mauricio Jiménez, de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, ya ha concluido los estudios de escaneo 3D de la pieza y la primera fase de los estudios de termografía, entre otros.

De acuerdo con Jiménez, aún será necesario realizar el estudio gráfico del estado de conservación, los análisis de flourescencia de rayos X del metal y la piedra, así como los estudios de colorimetría, de donde surgirá el tono que será incorporado a la pieza por “imitación”.

El especialista agregó que los estudios que se llevan a cabo en la escultura no son novedosos, pues se han aplicado de manera individual en otros monumentos, pero dijo que la reunión multidisciplinaria de expertos sí es inédita en el país: “no son estudios novedosos, son técnicas que ya se han aplicado a otros monumentos del patrimonio cultural, lo que sí es novedoso es la conjunción en un solo monumento, y en el caso de que son diferentes instituciones, prácticamente es la primera vez que se hace algo de esta magnitud en México”. A nivel internacional, agregó, un caso similar es el que se efectuó en la estatua ecuestre de Marco Aurelio, en Roma.

La alerta sobre las afectaciones que sufrió la escultura ecuestre de Carlos IV, erigida en 1803, con la primera restauración a base de ácido nítrico, surgió por iniciativa del grupo “El Caballito, Restauración” que se reunió en torno a la red social Facebook, que fue impulsado por el fallecido Cronista de la Ciudad, Guillermo Tovar y Teresa.

Eestudios

  • Escaneo 3D realizado por Saúl Alcántara Onofre, de la UAM, que consiste en escanear la escultura y el pedestal para crear un modelo tridimensional.
  • Estudios de colorimetría a cargo de Luis Torres y Francisca Franco, medirá el color en la superficie del material pétreo y metálico.
  • Fluorescencia de rayos X, coodinado por Manuel Espinosa del Instituto de Investigaciones Nucleares, permitirá identificar la composición media de la aleación del monumento.
  • Termografía infrarroja, dirigida por Jorge Luis González del IPN, permitirá determinar los diferentes grados de temperatura. 
  • Levantamiento arquitectónico, a cargo de Marco Aurelio Maza.

 

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