Octavio Paz: un editor riguroso y exigente

En las revistas Plural y Vuelta el Nobel de Literatura Octavio Paz decantó sus más profundas pasiones, coinciden sus colaboradores

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31/03/2014 12:48 Virginia Bautista
Sistema Octavio Paz encontró en las revistas un método de pensamiento para poner las cosas  en perspectiva.
Sistema. Octavio Paz encontró en las revistas un método de pensamiento para poner las cosas en perspectiva.

CIUDAD DE MÉXICO, 31 de marzo.- El poeta y ensayista Octavio Paz era como editor “muy exigente, muy riguroso y una de sus características siempre fue que sus textos y sus actitudes eran muy claros”, afirma el escritor uruguayo Danubio Torres Fierro (1947).

Quien fue durante dos años (1974-1976) secretario de redacción de la revista Plural, que publicó el periódico Excélsior de octubre de 1971 a julio de 1976 dirigida por Paz, recuerda que quienes trabajaban con el Nobel de Literatura 1990 sabían que “debíamos cumplir con puntualidad nuestras tareas”.

Aclara que “fue un editor pero en el sentido inglés del término; no es que revisara textos y se encargara de la maquila, sino que fue el gran inspirador de las revistas que dirigió, marcaba el rumbo, un rumbo original”.

Para el novelista Alberto Ruy Sánchez (1951), el autor de El laberinto de la soledad, quien nació un día como hoy de hace cien años, fue editor toda su vida. “Fue editor de libros y de antologías, pero, sobre todo, un editor de revistas.

“Para él, la revista era algo especial. No la concebía en el sentido periodístico del término. No era una revista en la que debía ocuparse de la actualidad, aunque se ocupara; no era un foro que difundiera lo extranjero y lo propio solamente. La revista era el vehículo del fabuloso proyecto de sí mismo que era Octavio Paz”, explica.

Quien durante dos años (1984-1986) fue jefe de redacción de la revista Vuelta, que Paz fundó en 1976 y dejó de editarse a su muerte, en 1998, está convencido de que el también diplomático y traductor se inventó, a través de las revistas, un método de pensamiento, una visión, una necesidad de poner las cosas en perspectiva.

“Era una especie de trasatlántico cultural y su medio, su mar, eran las revistas. Ahí vaciaba todas sus pasiones y su manera de estar en el mundo. Él no sólo supo ver el mundo, sino que supo decirlo y, además, supo publicarlo”, añade.

El autor de Libertad bajo palabra y Árbol adentro se interesó en las revistas desde su juventud. A su regreso de España, participó en 1938 como cofundador en la revista literaria Taller, en la que escribió hasta 1941. Luego, en 1954, participó en la fundación de la Revista Mexicana de Literatura.

Pero sus dos proyectos de madurez, destacan ambos entrevistados, los más importantes y significativos, fueron Plural y Vuelta, porque en ambas demostró la gran capacidad de convocar a grandes plumas del mundo que adquirió en Europa y propició el debate.

“En el momento en que nació Plural, Octavio tenía un gran entusiasmo, porque acababa de regresar de la India y estaba poseído por dos ideas: una, que México debía dejar de ser una provincia nacionalista y de menospreciar a sus propios intelectuales, escritores y artistas y, la otra, que México debía abrirse al mundo y éste debía conocer a México.

“Esa doble tarea fue la que se cumplió en Plural. Creo que fue una revista que saneó mucho al país. Cayeron en ese momento muchas telarañas, máscaras y dobleces, tanto en las páginas del periódico Excélsior, entonces dirigido por Julio Scherer, como en Plural. Fue un momento muy importante para América Latina, Plural se ocupó mucho del continente”,
recuerda.

El autor de la antología de textos de Paz que la SEP entregará a los estudiantes que egresen este año de la secundaria señala que Plural “dejó una marca que va a perdurar. Creo que existe un proyecto de hacer una edición facsimilar de Plural, porque las nuevas generaciones no conocen esta revista. Espero que ese proyecto se realice”.

Vuelta fue galardonada en 1993 con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.

México, la meta

Ruy Sánchez asegura que cada vez que Octavio Paz regresaba a México, después de años de ausencia por su labor como diplomático, tenía un proyecto cultural y de revista distinto.

“Cuando vino en los años 50 y se vinculó a la Revista Mexicana de Literatura, que dirigían Carlos Fuentes y Emmanuel Carballo, su proyecto era poner a México en el mundo,
modernizarlo.

“En su segundo regreso, de la India, tras su renuncia como embajador de México en ese país en protesta por la represión estudiantil de 1968, fundó Plural y, cinco años después, Vuelta. En ambas, su proyecto era cambiar a México”, detalla.

Para el director de la revista Artes de México, editar con Paz, trabajar con él todos los días, fue una forma de iniciación al mundo. “Era un trabajo iniciático, ritual, para entrar en el mundo de la complejidad que él era, que implicaba una poética, una concepción de la poesía y, sobre todo, un rigor de trabajo devastador. No conozco a ninguna persona que trabaje más.

“Y el rigor es fundamental para defender la libertad del que piensa por encima de las causas y los partidos. Nadie le va a decir a un intelectual que se respete que hay que sacrificar la verdad en nombre de un compromiso. Y en eso, Plural y Vuelta fueron diferentes a casi todas las revistas de su entorno”, apunta.

Para el autor del libro Una introducción a Octavio Paz, éste se forjó y transformó su mirada en una visión no sólo a base de inteligencia, sino a base de trabajo. “Con él aprendí que las cosas hay que pensarlas con rigor, con mucha distancia, sabiendo desde dónde miras y tomando posesión”.

El ensayista Armando González Torres concluye, a partir del trabajo de Paz en las revistas, que, si bien “era un escritor de una individualidad muy acendrada, siempre en el ámbito de la cultura confiaba mucho en los esfuerzos colectivos, en el trabajo en equipo, era hábil para las relaciones públicas y desde muy joven participó en empresas culturales, antologías y revistas literarias. Era muy activo.

“Con Plural se convierte en catalizador del debate, no sólo doméstico, sino internacional. El poder de una revista es muy relativo. Pero Plural y Vuelta orientaron el debate político en décadas cuando no había tantos círculos de reflexión especializada”, señala.

El autor de Itinerario crítico. Antología del pensamiento político de Octavio Paz asegura que las revistas Plural y Vuelta fueron una “extraordinaria vitrina” para las novedades intelectuales en todos los ámbitos.

“Era tal la curiosidad de Paz y su poder de convocatoria, que lo mismo se discutía en un número de Plural las últimas novedades de la filosofía europea, una novedad en la ciencia, temas de política mexicana, que la función que debía tener el artista en la vida social y política. Fueron revistas que generaron debate y que, de alguna manera, orientaron la agenda política y social de esos años”. Otro de los legados de Paz.

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