“Tengo dos patrias en cada lugar” 75 años de exilio español

El cantautor catalán Joan Manuel Serrat fue el invitado especial en el arranque de las conmemoraciones por los tres cuartos de siglo de la llegada a México de los ciudadanos ibéricos expulsados por el franquismo

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14/03/2014 06:01 Luis Carlos Sánchez

CIUDAD DE MÉXICO, 14 de marzo.- “No es verdad que tengamos una patria en cada lado, tenemos las dos en cada lugar, además se pueden tener perfectamente y con toda normalidad; lo sé porque yo las tengo”, sostuvo ayer Joan Manuel Serrat al participar en el acto que inauguró la conmemoración del 75 aniversario del exilio español en México, como tantos miles de personas que han tenido este país como destino, el cantautor sumó familia, amistad y una Patria.

Ayer también sumó su propia experiencia de exilio a la de los hombres que llegaron a partir de 1939 expulsados por la dictadura de Francisco Franco. Recordó que fue a raíz de las declaraciones que hizo el 29 de septiembre de 1975 en la Ciudad de México oponiéndose a “los últimos asesinatos legales del franquismo” —de tres combatientes del FRAP y dos de ETA— lo que le costó no volver más a su patria. “Me veo obligado a quedarme porque se me abre un proceso por injurias al jefe del Estado”.

“Me quedo aquí y aquí en México yo también encontré mi casa, una casa que ya había encontrado en otras casas en las que había crecido en mis primeros años de relación con México; sin ir más lejos, en la casa de los Taibo, a los que todos conocéis. A partir de allí conocí y pude crecer junto a hombres como (Luis) Alcoriza, Buñuel, Rulfo, como (Luis) Rius, como (Juan) Rejano, la riqueza en la que tuve la fortuna de desenvolverme fue enorme”, dijo.

De ese exilio surgió una gira, “compre un camión y me fui a tocar con mis músicos por México casi un año. En aquella gira la gente me dijo ‘quédate’ y yo me lo creí, y me quedé y me he quedado para lo bueno, para lo malo, con los que se quedaron también tantos y tantos compatriotas”. Serrat fue la voz elegida para leer el Manifiesto del exilio español en México, un documento en el que los hijos y nietos nacidos tras aquel episodio destacaron la importancia de ese intercambio que comenzó el 13 de junio de 1939, cuando llegó al puerto de Veracruz el buque Sinaia, cargado de familias españolas.

En el primer acto de conmemoración, realizado en el Museo de la Ciudad de México, un coro de niños del Colegio Madrid interpretó Cantares. Ahí estuvieron los descendientes del episodio histórico que engrandeció la cultura mexicana, también el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas —encargado de Asuntos Internacionales del GDF e hijo de Lázaro Cárdenas, presidente que acogió a los españoles expulsados en 1939—, quien afirmó que el exilio “no fue un acto de generosidad, fue un acto de solidaridad, fue un acto de amistad a pesar de que los gobiernos de la mayoría de los países dieron la espalda al gobierno republicano de aquella época”.

Cárdenas habló de la misión que cumplió México: “El gobierno tenía el compromiso de brindar solidaridad a todos aquellos países con los que mantenía relaciones y amistad, fue solidario con la causa republicana, abrió las puertas…”, dijo, y de entre el público salió un grito diciendo “fue tu padre”. El funcionario capitalino reconoció necesario recordar en este aniversario “al gobierno de México que abrió las puertas y a Lázaro Cárdenas”, y un prolongado aplauso se dejó escuchar.

Hijo del exilio

Serrat dijo después que lo más difícil de vivir en el exilio quizá sea el “sentimiento de provisionalidad” que se experimenta. “Todo es como provisional porque no depende de una voluntad, depende de unas circunstancias y hasta que no se modificaran estas circunstancias sabía que no iba cambiar, entonces esta situación de eventualidad que el exiliado tiene es lo más complicado: el no comprometerse con cosas, ni con una casa ni con un electrodoméstico y con muchas cosas porque piensas que esto va a ser eventual y a veces lo eventual dura toda una vida”.

Pero el exilio en sí, agregó, “siempre es malo, el exilio ha sido un castigo históricamente, nunca ha sido un frenesí, es un castigo del vencido, el exilio español fue un castigo que escogió de alguna forma la gente para no ser asesinados, si no hubieran sido mayoritariamente masacrados como lo fueron miles de sus hermanos”.

Serrat habló de la difícil situación que vive Europa y dijo tener “otro punto de vista de cómo deberían de estar haciéndose las cosas”; sobre México opinó que políticamente vive en estos momentos problemas internos muy graves que han de resolverse con actitudes políticas claramente, “pero pienso que la sociedad tiene mucho que decir en este sentido y la sociedad lo dice constantemente: lo que haría falta es que lo que se dice se capitalizara de mejor manera”.

Como adelantó Excélsior (28/02/2014), las conmemoraciones por el 75 aniversario del exilio se llevarán a cabo durante los siguientes meses. Entre las actividades organizadas por unas 20 instituciones mexicanas y españolas se incluyen la emisión de un sello conmemorativo diseñado a partir de una convocatoria mundial; la creación de un Mapa virtual del exilio español en México; la exposición El exilio español en la Ciudad de México. Legado cultural, que será exhibida en el Museo de la Ciudad de México, entre otros actos.

Un legado vigente

Estas son sólo algunas de las aportaciones que produjo el exilio español en México.

  • El exilio español colaboró de manera destacada en la fundación de El Colegio de México y del Fondo de Cultura Económica.
  • Revista Ciencia, fundada por Ignacio Bolívar. 
  • Editorial Grijalbo, fundada en México por Juan Grijalbo.
  • Editorial Joaquín Mortiz, fundada por Joaquín Diez-Canedo.
  • Múltiples librerías como la Madero, de Tomás Espresate; la Librería Cristal, de Rafael Giménez Siles; y las Librerías Porrúa Hermanos, entre muchas más.
  • La cultura mexicana se vigorizó con creadores de la talla de María Zambrano, León Felipe, Pedro Garfias, Luis Cernuda, Luis Rius o Juan Rejano, Rodolfo Halffter, Remedios Varo, José Gaos y Ramón Xirau.
  • La medicina contó con las contribuciones de Pedro  Bosch y Manuel Márquez. 
  • Ediciones Era, creada por Vicente Rojo, José Azorín y los hermanos Espresate. 
  • Otros sellos editoriales como Rex, Ediciones Atlántida y España, Minerva, Lex, Magister, Cima, Lemuria, Moderna, Norte, Esculapio, Continental, Orión, Quetzal y Nueva España.
  • Contribuyeron en la creación del Centro de Estudios Filosóficos de la UNAM, que después se convirtió en el Instituto de Investigaciones Filosóficas, así como los institutos de investigaciones Históricas y Jurídicas.
  • El exilio hizo gran contribución a la enseñanza en instituciones como la UNAM, el IPN y las escuelas nacionales de Artes Plásticas, de Música, la Normal y la de Antropología e Historia. 
  • El Colegio Madrid.

 

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