Arte de México que influyó a Colombia

Reúnen obras que muestran el diálogo plástico entre artistas nacionales y creadores del país sudamericano en el Museo Dolores Olmedo

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19/02/2014 04:40 Sonia Ávila

CIUDAD DE MÉXICO, 19 de febrero.- Por influencia del movimiento nacionalista emprendido por José Vasconcelos, el arte colombiano se apropió en las primeras décadas del siglo XX de técnicas y movimientos de la plástica mexicana. Entonces Fernando Botero adoptó el uso del color de Rufino Tamayo, Luis Caballero replicó la crítica social de las obras de David Alfaro Siqueiros y Clemente Orozco, y Débora Arango imitó la pintura mural en sus obras de caballete.

“Fue mucha más la influencia de los mexicanos hacia los colombianos, sobre todo a partir de este apogeo de (José) Vasconcelos, cuando era secretario de Educación Pública, y promueve el arte nacional en los edificios públicos. Al mismo tiempo en Medellín se inicia un proyecto parecido con Germán Estrada, quien realiza la primera escuela de universitarios en 1921, con la misma ideología de  Vasconcelos, incluso Vasconcelos viajó mucho a Colombia, y le llamaron el Maestro de la Juventud”, señala Consuelo Fernández, historiadora de arte.

Este paralelismo entre el arte de ambos países se hace evidente en las más de 700 piezas que integran la Colección SURA, de las cuales se seleccionaron 97 para presentar en la exposición Encuentro. México-Colombia. Colección SURA, que se inaugurará el próximo sábado en el Museo Dolores Olmedo.

A partir de siete núcleos temáticos, el discurso curatorial denota el diálogo entre los artistas de ambos países; de México Diego Rivera, Manuel Felguérez, Gerardo Murillo Dr. Atl, Jorge González Camarena y Remedios Varo; de Colombia Beatriz González, Débora Arango, Francisco Antonio Cano, Manuel Hernández y Fernando Botero.

Se aprecia, por ejemplo, cómo el paisaje de José María Velasco se replica en cierto modo en los oleos de Ignacio Jaramillo; o cómo los retratos de campesinos de Diego Rivera tienen su par en las obras de Débora Arango, indica Fernández, curadora de la muestra compuesta por dibujo, pintura y grabado de 60 artistas.

“Mientras que en los artistas mexicanos vemos que desarrollan un paisaje con una extensión grande, los artistas colombianos hacen un paisaje más recogido, más romántico, buscan espacios pequeños. En la parte de los rostros humanos, vemos una gran influencia de Diego por retratar a la gente del pueblo”, añade al referir a obras como Niños almorzando, de Rivera.

El diálogo continúa en temas como la naturaleza, los espacios urbanos, la abstracción, la geometría hasta el surrealismo. “En la parte de lo onírico tenemos artistas que plasman la síntesis de los objetos, tenemos a Leonora Carrington y un cuadro importante de Julio Ruelas, quienes a inicios del silgo XX, cuando el surrealismo todavía no se daba bien, ya tienen trabajos importantes”.

Fernández comenta que igual que en México, en Colombia se dieron movimientos como la Escuela de Pintura o la Ruptura. Tras un periodo de academicismo, precisa, se identifica un momento de auge de la pintura mural, luego los pintores de la época viran su interés hacia la representación del pueblo, y finalmente surge lo que podría ser la Ruptura.

“Con el hecho de que viajan los artistas al extranjero, llevan influencias estéticas de otros lugares como lo que había en Estados Unidos, y eso le da otras manifestaciones artísticas a la escena de Colombia. Esta muestra es también para dar a conocer en México que no solamente es Botero en Colombia, sino que hay más artistas internacionales importantes, y que pueden dar un bagaje cultural importante”.  

Incluso, asegura que el propio Botero, artista de mayor proyección internacional, estuvo muy influenciado por el trabajo de los muralistas mexicanos, y llega a México atraído por la obra de Siqueiros o Tamayo. “En la sección de naturaleza vemos la influencia de Tamayo sobre Botero, le aprende a no preocuparse tanto por la crítica social sino por el color”.

A decir de Carlos Philips, director del Museo Dolores Olmedo, la exposición también es un acercamiento al arte latinoamericano, pues en gran medida la atención se ha concentrado en Europa y Estados Unidos: “Nos dimos cuenta que era de suma importancia revisar esas semejanzas, lo que une el arte de estos países”, concluye.

¿Dónde y cuándo?

Encuentro. México-Colombia. Colección SURA se inaugura el 22 de febrero a las 12:00 horas en el Museo Dolores Olmedo. Av. México 5843, La Noria, Xochimilco.

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