Daniela Liebman debuta en el Palacio de Bella Artes

El recinto recibirá hoy a mediodía a la pianista tapatía de once años que ha acaparado la atención del público.

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01/02/2014 05:13 Luis Carlos Sánchez

CIUDAD DE MÉXICO, 1 de febrero.- Querer convertirse en un ejemplo para la niñez mexicana a los 11 años o soñar con crear una fundación para ayudar a otros chicos de esa edad es un asunto serio. Daniela Liebman lo dice con la misma seguridad con la que se coloca frente al piano y así, sin más, comienza a tocar a Mozart o a Shostakovich. Esta pequeña, originaria de Guadalajara se la está tomando en serio: hoy debutará en el Palacio de Bellas Artes y no tiene planes de detenerse.

Ha llegado desde temprano para comenzar el ensayo con la Orquesta de Cámara de Bellas Artes y, por sí misma, aprovecha que el salón se ha despejado del resto de los músicos para ponerse al piano. Lo mismo sucede en su casa: todas las mañanas se levanta y sin que nadie se lo pida comienza a tocar: “empieza solita a darle cuatro horas diarias, ella sabe bien el esfuerzo que está haciendo, le gusta, ya entró ella solita con el amor al piano”, dice Ana, su madre.

Y no es que sea una niña anormal, pues, como todos los de su edad, a Daniela también le gusta pasar el rato con sus amigos, surfear cuando toda la familia va a Vallarta o jugar ajedrez. Pero cuando se le pregunta por sus pasatiempos favoritos, irremediablemente volverá a la música: “Me gusta leer, surfear, me gusta jugar ajedrez, me gusta tocar el piano, escuchar música…”. Se detiene y, tras caer en cuenta que ha vuelto al principio, esboza una pequeña risa y agrega: “también estar con mi familia”.

¿DÓNDE Y CUÁNDO? Hoy. Concierto para piano no. 8, de Mozart, Orquesta de Cámara de Bellas Artes. Solista al piano: Daniela Liebman. 12:00 horas. Palacio de Bellas Artes. Eje Central s/n. Centro Histórico.

Daniela vive un momento vertiginoso: las noticias en torno a su talento aparecen en todos los medios de comunicación del país y fuera de aquí, cada vez recibe más invitaciones para ofrecer conciertos, ha agotado desde hace dos semanas los boletos para su presentación en el Palacio de Bellas Artes e incluso los funcionarios han comenzado a acercársele para retratarse con ella. La pequeña Liebman se ve feliz y emocionada, pero sus planes parecen no modificarse; sabe que si quiere llegar lejos necesita prepararse.

“Ya soy reconocida en México, así que… quisiera a lo mejor tener una carrera… definitivamente como pianista y quedarme con la música toda mi vida y pues también tener carrera en otros países para ayudar a México; quisiera ser un ejemplo para los niños mexicanos porque yo sé que hay muchos niños mexicanos que tienen mucho talento, solamente que no hay suficiente oportunidad para que salgan adelante como yo lo estoy haciendo”, dice en entrevista.

La joven pianista vuelve a mostrar seguridad a la hora de la entrevista. Antes de comenzar pide tiempo para arreglarse el cabello. Forma una cola y lo pone por un lado, sobre su hombro. Con todos es amable, siempre accede con una sonrisa cuando le solicitan una fotografía, incluso será ella misma quien pida tranquilidad a su padre cuando uno de sus admiradores saca el teléfono y le roba una instantánea: “nada de YouTube”, advierte su papá. “fine, fine” le pide ella en inglés y se disculpa con el desconocido con una risita. 

Todo ha sido rápido en torno a la carrera de Liebman: en el último año fue ovacionada en el Carnegie Hall de Nueva York y compartió escenario en Alemania con uno de sus más grandes ejemplos: el pianista chino Lang Lang.

Y si las cosas se han dado es porque Daniela aprende con la misma velocidad con la que suceden las cosas: cuando los fotógrafos le piden una imagen ella misma se coloca y no le cuesta trabajo establecer comunicación, es como si toda la vida hubiera estado frente a la cámara.

“Es una niña que tiene mucho éxito, mucha prensa y que a esta edad debe estar formándose tanto cultural como musicalmente; tenemos la fortuna de que tenga este maestro (el compositor, pianista y batuta de origen ucraniano Anatoly Zatin); tratamos de que en lugar de que tenga presentaciones se ubique mucho más en el aula, tanto la escuela como musical; sabemos que es muy importante la estructura musical de Daniela”, dice su madre.

Planes de fundación

Pero Daniela ya está encarrilada también en su faceta mediática y ha comenzado a pensar incluso en crear una fundación, “a lo mejor México no es un país con mucha música clásica y sí un país con un poco de violencia, pero creo que la música clásica puede llevar a los niños a un futuro diferente que normalmente no tienen (…) Yo quisiera hacer una fundación para los niños mexicanos que no tienen oportunidades, a lo mejor hacer hasta una escuela en México para los niños porque yo los he visto y tienen talento, sólo que no tienen los maestros, la familia, no tienen el apoyo y quisiera ayudar en eso a México”, dice.

Por lo pronto afirma, “nada se ha decidido y no estoy muy segura de qué es lo que vaya pasar”, pero a pesar de que sus padres piensan que puede hacer una carrera profesional en México, ella es consciente de que deberá partir algún día: “Siento que México me está apoyando mucho y me gustaría quedarme, pero desafortunadamente creo que en algún momento de mi carrera o algo así, quisiera irme a una universidad de Estados Unidos; de hecho, está la mejor universidad para música que se llama Curtis y está en Filadelfia, a lo mejor cuando tenga unos 16 años debo irme a estudiar allí y ya después regresar”.

En pantallas gigantes

En su debut en Bellas Artes, Daniela Liebman tocará junto a la Orquesta de Cámara de Bellas Artes el Concierto para piano no. 8 de Mozart, escrito cuando el compositor tenía 20 años. El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) anunció que la presentación, planeada para las 12:00 del día, será transmitida en vivo en la explanada del Palacio de Bellas Artes y en las ciudades de Guadalajara (Plaza Fundadores) y de Colima (Parque de la Piedra Lisa) a través también de pantallas gigantes.

 

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