Lo real y lo fantástico de Haruki Murakami

El escritor nipón cumple hoy 65 años, cobijado por el éxito editorial

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12/01/2014 02:43 Luis Carlos Sánchez

CIUDAD DE MÉXICO, 12 de enero.-  “Nací y crecí en Japón, hablo japonés, como comida japonesa y hago todas las cosas que hacen los japoneses, pero me gusta el jazz y la literatura occidental desde Dostoievski hasta Stephen King, ¿qué es oriental y qué es occidental?”, se ha preguntado el mismo Haruki Murakami al respecto de los que le ubican como el más occidental de los escritores orientales.

Murakami celebra hoy 65 años de edad convertido en un fenómeno editorial. Sus lectores, están por todo el mundo: su novela Tokio Blues (Norwegian Wood) ha sido traducida a 36 idiomas, cuenta con una versión cinematográfica que se estrenó en 2010 y tan sólo en Japón, ha vendido diez millones de ejemplares.

Con cada nuevo título, el autor nacido en la ciudad de Kioto, conmociona el mercado editorial.

Lo que hace a Murakami un escritor tan atractivo es que logra combinar muy bien el plano de lo real con el plano de lo fantástico, escribe historias que son muy cotidianas en la superficie, pero que tienen un trasfondo fantástico muy amplio, y sin embargo creo que es un autor que recurre a lo fantástico para elaborar sobre el tema del mal, de  cómo lo bueno es corrompido; eso creo que siempre tiene mucho éxito entre los lectores”, considera el escritor David Miklos.

El narrador comenzó leyendo al japonés desde hace varios años, antes de que el sello Tusquets tradujera su obra al español. Para el autor mexicano, la clave del éxito de Murakami no está en el exotismo que pudiera proponer la idea de un escritor oriental hablando a la manera occidental. Por el contrario, opina que la de Murakami es una escritura japonesa, pero “atípica”.  

“Creo que es de los escritores orientales, y japoneses en particular, más conocidos en Occidente, pero no creo que sea un autor occidental; sí está influido por las lecturas que ha hecho, es un  gran lector de literatura estadunidense, pero la suya es una literatura en realidad atípica, que está alimentada de occidente, pero que es japonesa. Creo que le debe mucho a Raymond Chandler, de esa novela negra, en apariencia desordenada, es muy evidente que tiene el llamado a lo hard”, opina.

El escritor mexicano Aurelio Asiain vive entre Osaka y la ciudad natal de Murakami. Si bien la obra del autor de 1Q84 “tiene muchos anglicismos sintácticos y léxico que para un lector japonés resulta un poco extraño”, su obra, dice, es la un escritor muy japonés. “Hay muchas cosas en él que no son comprensibles del todo para un lector occidental, como las maneras de sentir y expresar de los personajes y la forma de entender la realidad. Es un caso curioso, porque por un lado es un autor muy occidental en su escritura y lengua, pero profundamente japonés en su visión del mundo”, considera Asiain.

En la manera de narrar situaciones contemporáneas parece estar la clave del fenómeno Murakami.

Otro escritor mexicano, Pedro Ángel Palou, opina que “es el único escritor que ha comprendido que el mundo contemporáneo requiere un nuevo contador de historias que permita que sus lectores no sólo participen en la narración, sino que el proceso mismo de lectura sea una inmersión, como una especie de avatar”. Y eso vuelve locos a sus lectores.

Su última novela Shikisai o motanai Tsukuru Tasaki to, Kare no Junrei no tosi” (traducido al español como Los años de peregrinación del chico sin color) fue un éxito incluso antes de ser lanzada en abril del año pasado: en sólo once días el portal japonés de Amazon colocó 10 mil preventas del título.

En México, de acuerdo con la ediotrial Tusquets, los libros del japonés que más se venden son Tokio Blues, 1Q84, Kafka en la orilla, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo y After Dark, en ese orden. 1Q84 vendió 2.5 millones de ejemplares en Japón; aquí el primer lanzamiento de ese título alcanzó los 25 mil ejemplares que rápidamente se vendieron.

Murakami quiso ser músico

“Lo único que imaginaba era lo maravilloso que sería poder escribir como si tocara un instrumento. Ya sea en la música o en la ficción, lo principal es el ritmo. Tu estilo tiene que tener un ritmo bueno, natural, firme, o la gente no va a seguir leyéndote”, ha señalado en una entrevista.

Pero la vocación literaria de Murakami llegó desde los primeros años, sus padres enseñaron literatura japonesa en la ciudad de Kobe, a la que se mudaron en la juventud del escritor. Afable y tímido, así se ha descrito a Murakami, quien al parecer se levanta todos los días a las cuatro de la mañana y escribe hasta mediodía. Es apasionado del beisbol y los maratones, en los que participa con regularidad. De su afición por correr dejó muestra en el ensayo De qué hablo cuando hablo de correr (2007).

Murakami, dice Jorge Volpi, “es uno de los escritores más originales y que más cosas tiene que decir sobre el extraño mundo contemporáneo que nos ha tocado vivir. Creo que Crónica del pájaro que da cuerda al mundo es su mejor novela hasta ahora y 1Q84 no la ha superado, pero sigue fiel a este extraño universo que ha ido construyendo”.

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