Oralidad, el futuro de la justicia: Edgar Elías Azar

El magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia del DF, Edgar Elías Azar, exhortó durante su sexto informe, el pasado mes de diciembre, al trabajo conjunto de autoridades locales y federales

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16/01/2014 15:34 Gerardo Jiménez
El presidente del Tribunal Superior de Justicia del DF (TSJDF), Edgar Elías Azar
El presidente del Tribunal Superior de Justicia del DF (TSJDF), Edgar Elías Azar

CIUDAD DE MÉXICO.- La oralidad es el destino del Poder Judicial del Distrito Federal, destacó el presidente del Tribunal Superior de Justicia del DF (TSJDF), Edgar Elías Azar al rendir su sexto informe de labores el pasado 5 de diciembre de 2013.

Reconfiguramos nuestras estructuras físicas  y los medios para controlar el ingreso  y la capacitación de personal judicial  en atención a los juicios orales en los que creemos como único destino de la justicia, pero sobre los que falta muchísimo por hacer”, expuso Elías Azar durante su discurso.

Advirtió que sin la oralidad se pagará un costo histórico, según la participación de las autoridades, por lo que hizo un exhorto “comprometido” al trabajo conjunto de autoridades locales y federales.

Trabajemos todos en este logro, que no es escaso, no es poca cosa, no es algo que pueda mirarse de soslayo, es la impartición de justicia de este país”, reiteró Elías Azar.

Destacó que con la implementación de la oralidad en materia civil y mercantil, establecida por reformas impulsadas por el propio tribunal y que establecen la inapelabilidad y la eliminación de recursos inútiles, se logró reducir el tiempo de trámite de dos años a 60 días, esto, agregó, ha provocado un decremento en el trabajo judicial en las salas civiles en 31.5 por ciento, que sumado al decremento en la primera instancia, arroja 41 por ciento.

El Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, aseguró su magistrado presidente, seguirá insistiendo en la importancia de la justicia para adolescentes, que hoy se resuelve precariamente, y también destacó el incremento de penas a delitos de alto impacto.

“Un ejemplo lo constituye el delito de secuestro, en el que el promedio de prisión que hoy se impone en nuestras sentencias  rebasan los 40 años. Tenemos conciencia clara de que no se trata de elevar penas  y de aplicar sanciones sin razón, pero también tenemos conciencia  de que la sociedad reclama más severidad”, puntualizó.

El magistrado aludió nuevamente al estancamiento de los presupuestos judiciales, la inexistente autonomía financiera de los órganos de impartición de justicia y la posición de “regateo y súplica” en las que se coloca a los administradores de los tribunales, lo que conlleva al esquema de la lentitud y el retraso.

Ante el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera y el presidente de la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa del DF, Manuel Granados, magistrados e invitados especiales como Olegario Vázquez Raña, presidente de Grupo Empresarial Ángeles; Carlos Slim, presidente del consejo de Fundación Carlos Slim y Fundación Telmex; Tristán Canales, presidente del Consejo Directivo de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión, políticos como Santiago Creel, Rodolfo Ríos Garza, procurador de Justicia del DF, el secretario de Salud, Armando Ahued; el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro y la nueva ombudsperson capitalina, Perla Gómez Gallardo; el presidente del TSJDF, también dijo que es imperativo fortalecer los procesos de autolimpieza de los tribunales.

Las decisiones que en estos temas tomen los órganos de disciplina de los tribunales deben ser impugnables; tenemos que avanzar y consolidar estas dos premisas indispensables para el buen desarrollo de la justicia”, expresó.

Resaltó que a través de un convenio con la UNAM se hizo realidad la licenciatura en Ciencia Forense, que inició en el presente ciclo académico con una primera generación de alumnos quienes serán elementos clave en el nuevo sistema penal acusatorio en la parte de profesionalización de las investigaciones forenses criminales, y que cuentan con el apoyo del Instituto de Ciencias Forenses del DF para el uso de sus laboratorios durante sus prácticas profesionales.

La justicia no se regatea

Afirmó que la justicia no se regatea, escamotea o banaliza; es cosa seria en cualquier sociedad civilizada, y sostén de la gobernabilidad y de la solución pacífica de los conflictos.

El magistrado presidente reconoció que la opinión pública, la que califica y manda, seguirá siendo negativa mientras no se implementen los juicios orales, y comentó que la reforma que los mandata no sólo es legislativa, sino estructural, ya que cambiará el modo de hacer justicia y la percepción ciudadana de sus órganos judiciales.

Elías Azar, recién electo presidente de la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de los Estados Unidos Mexicanos, recordó que los poderes judiciales locales están dispuestos al cambio, pero no podrán solos.

Celebró  la determinación explícita y clara del presidente de la República respecto a no retrasar la entrada en vigor de la reforma penal, y el hecho de que se haya destinado una importante cantidad de recursos para apoyar la función jurisdiccional en las entidades federativas.

Carga de trabajo

Elías Azar se refirió a la dimensión del trabajo jurisdiccional desempeñado en el TSJDF durante este año; ingresaron a los diversos órganos jurisdiccionales de primera o única instancia, 300 mil expedientes, volumen similar al del poder judicial argentino o al de 16 tribunales locales del país, equivalente a 85 por ciento de toda la carga del Poder Judicial de la Federación.

El Distrito Federal es la entidad federativa con el mayor grado de litigiosidad en proporción a su población. Mientras que el promedio de las entidades federativas se reciben dos asuntos por cada 100 mil habitantes, en la Ciudad de México la proporción se duplica, llegando a cuatro asuntos por cada 100 mil personas que transitan en el Distrito Federal. Ante esto, la perspectiva y  la dimensión correcta de los esfuerzos que hemos emprendido para desarrollar y fortalecer la mediación se hace aún más evidente”, argumentó.

Añadió que, en los últimos diez años, la carga de trabajo se incrementó 20 por ciento, y que en el último quinquenio el Tribunal conoció más de dos millones de asuntos; ello, estimó, dada la relevancia económica, social y política de la Ciudad de México.

Pidió considerar, asimismo, que 25 por ciento de la carga de trabajo que se resuelve proviene del interior de la República o de asuntos concurrentes.

En este sexto informe de labores, Edgar Elías Azar señaló que sobre el proyecto de conformar una ciudad judicial y administrativa, el poder judicial ya dio el primer paso, pero aclaró que para la consolidación de éste se requiere la ayuda e intervención del ejecutivo local.

No es una fantasía ni un capricho; es una necesidad para nuestra inagotable ciudad con demandas también inagotables”, expresó.

 

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