Población flotante en el Centro Histórico

Hasta dos millones de visitas puede alcanzar el primer cuadro del DF, pero los objetivos de repoblarlo han fracasado

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12/01/2014 08:03 Arturo Páramo

CIUDAD DE MÉXICO, 12 de enero.- Tras una docena de años de inversiones públicas y privadas en el Centro  Histórico de la Ciudad de México la zona ha registrado una importante revitalización comercial y turística, siendo marcadamente menor su recuperación
habitacional.

En las calles recuperadas, como Madero, el metro cuadrado en renta supera al de calles de prestigio como Masaryk (a una diferencia de 78 dólares por 40, respectivamente) y llega a tasarse hasta en 400 dólares.

“Lo que abras en Madero es un éxito”, aseguró Víctor Zavala Kugler, presidente de Unidos por el Centro Histórico de la Ciudad de México.

El turismo se ha convertido en una de las principales actividades del Centro Histórico. Tours del Centro es un colectivo de guías que ha tenido un éxito inusitado en sus recorridos temáticos por cantinas, museos, calles y edificios emblemáticos del primer cuadro.

Empezamos los recorridos con las personas que pagan por el paseo y cuando terminamos triplicamos el número de asistentes. La gente se acerca y nos sigue”, explicó Víctor Cisneros, creador de los recorridos.

El boom del Centro se logró con un gasto público, hasta la administración pasada, de 400 millones de dólares, y de una inversión privada dominada por la Fundación del Centro Histórico, de Carlos Slim, que adquirió 78 inmuebles, equivalentes a 80 mil 900 metros cuadrados de vivienda y hospedaje y un número similar de oficinas.

Caída y resurgimiento

En la Ciudad de México las rentas fueron congeladas en 1944, cuando México estaba a punto de entrar en la Segunda Guerra Mundial y se avecinaba un impacto fuerte en la economía para el país. Eso orilló al presidente Manuel Ávila Camacho a “congelar” las rentas que pagaban los inquilinos de la zona centro.

Ante la imposibilidad de elevar las rentas, los dueños de los inmuebles dejaron de invertir en su mantenimiento.

En 1952, la mudanza de la UNAM a Ciudad Universitaria llevó a que el barrio universitario, que ocupaba varios edificios históricos y de apartamentos, desapareciera. Eso orilló a que los dueños de establecimientos de la zona (restaurantes, cafés, bares, cantinas, hostales) fueran desocupados y en buena medida se convirtieran en bodegas carentes de mantenimiento.

En 1985, el deterioro de los edificios provocó derrumbes durante los terremotos del 19 y 20 de septiembre de ese año.

En 1990, el presidente Carlos Salinas de Gortari levantó el congelamiento de rentas y se normalizó el mercado inmobiliario del Centro, pero el daño ya estaba hecho. Del medio millón de habitantes que tenía el centro al inicio de los años 50 del siglo pasado, llegó a su mínimo histórico en 2000, con apenas 31 mil habitantes.

Tras las inversiones realizadas en la recuperación de edificios, promoción de la zona para fines habitacionales y la apertura de fuentes de empleo a partir de 2002 inició un repunte lento, pero paulatino.

En el censo de 2010 se determinó que el centro contaba con 33 mil habitantes, dos mil más que en 2000.

Esas cifras demuestran, de acuerdo con Óscar Terrazas, urbanista por la UAM, que la recuperación habitacional del Centro ha sido lenta y lo más probable es que así continúe por años.

“Hay varias razones para que no haya sido más grande (el repoblamiento), entre ellas están que los pobladores de escasos recursos siguen ahí, el consumo sigue siendo eminentemente popular, pero no lo es para la inversión inmobiliaria.

Está bien, pero es contradictorio, porque la gente que ahí vive no podrá pagar lo que cuesta la recuperación, no se sale (de los inmuebles) y provoca que no se invierta más. Por eso el éxito no ha sido tan rápido”, consideró Terrazas.

Agregó que tomando en cuenta el nivel de inversiones que se ha tenido en los últimos años se puede considerar que los logros en materia de repoblamiento del Centro son escasos, no así la actividad económica.

De acuerdo con el Fideicomiso del Centro Histórico, la cantidad de visitantes, incluyendo trabajadores, compradores y turistas, ronda el millón de personas al día, en tanto que en épocas como la pasada temporada decembrina (con atracciones en el Zócalo, un alto nivel de consumo y vacaciones) se puede llegar a los dos millones de visitantes diarios a esa zona de la ciudad.

Zavala Kugler le da la razón a Terrazas al explicar que la mayor parte de las inversiones inmobiliarias corresponden a comercios en las plantas bajas, mientras que la parte superior de los inmuebles susceptibles de aprovechamiento siguen abandonados, deteriorándose o bien son usados como bodegas.

“Los edificios son privados y muchos de los propietarios están esperando que prospere más y vender mejor. Si los propietarios le apuestan a eso se va a tardar más (el repoblamiento). Se ha pasado una o dos generaciones así y pueden seguir por otras dos.

Lo que no hay desafortunadamente es el aprovechamiento de plantas altas para vivienda media, tal vez por experiencias previas de las rentas congeladas, y los herederos de los inmuebles o no quieren o no pueden invertir en la renovación. Ni invierten ni venden y tienen edificios parados desde hace mucho tiempo”, destacó Zavala Kugler.

De acuerdo con datos de Unidos por el Centro Histórico de la Ciudad de México, existen por lo menos 385 edificios en el Perímetro A del Centro Histórico (zona que ha recibido la mayor parte de las inversiones desde 2002) con un abandono o subutilización en plantas altas.

 

 

Alistan espacio compartido

Con casi una centena de trabajadores laborando en la zona al finalizar el año pasado, la calle 16 de Septiembre se encuentra prácticamente terminada  en su proyecto de semipeatonalización y su inauguración podría ser la próxima semana, luego de que estaba planeada para diciembre pasado.

De acuerdo con el contrato firmado entre la Autoridad del Espacio Público, dependiente  de la Seduvi, y el Grupo Velasco Servicios de Ingeniería y Arrendamiento S.A. de C.V., el proyecto debía ejecutarse en un plazo de 128 días naturales, el cual inició el 26 de agosto de 2013, con fecha prevista de terminación el 31 de diciembre de 2013.

Durante el mes pasado se llevaron a cabo obras para plantar un total de 62 árboles que que permitirán mejorar la calidad del aire en la zona y con su altura de diez metros y follaje generar sombra en beneficio de los peatones.

Como parte de la renovación ambiental en esta calle se retiraron ocho árboles que  presentaban en su mayoría un estado estructural y sanitario malo, ocasionado por una pudrición bacteriana, con raíces superficiales o expuestas y copas recortadas, además de que tenían una inclinación mayor a 45 grados, según refirió la Autoridad del Espacio Público.

El área de intervención total es de 11 mil 600 metros cuadrados, además de su mobiliario urbano. Foto:  Luis Enrique Olivares

 

El área de intervención total es de 11 mil 600 metros cuadrados, con adecuaciones de bolardos cuya altura es de 60 centímetros por 14 de diámetro, mismos que servirán para separar el área peatonal de la vehicular, ya que, a diferencia de la calle Madero, en ésta convivirán automóviles y peatones, debido a que en la arteria existen estacionamientos y garages particulares que necesitan un acceso.

Para ello se realizaron adecuaciones especiales para el ingreso de autos a los siete estacionamientos públicos y privados que seguirán funcionando.

Los trabajos también incluyeron cambios en la loza, que resultó dañada durante la colocación del nuevo piso, el cual es de  mármol Santo Tomás y la construcción de rampas a nivel.

Será la primera calle de modelo compartido en la ciudad, con la característica de que el peatón tendrá la preferencia. Foto: Luis Enrique Olivares

 

 Además se instalaron 107 luminarias peatonales, cuyo reflector de 42 centímetros de diámetro alumbrará mejor la calle.

El proyecto general tuvo una inversión de 40 millones de pesos y una vez concluido concretará la realización de la primera calle de la Ciudad de México de modelo compartido, con la característica de que el peatón tendrá la preferencia sobre el automóvil.

 

-Enrique Sánchez
 

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