CIUDAD DE MÉXICO, 5 de septiembre.- La fórmula que los Halcones Marinos de Seattle aplicaron anoche fue la misma con la que en 2013 se convirtieron en el mejor equipo de la NFL y se enfilaron hasta ganar el Super Bowl XLVIII: defensiva y un Marshawn Lynch en modo de bestia, como él mismo le hace llamar a su accionar.

Lynch no tuvo más que 39 yardas en el duelo final de la temporada de 2013 que ganaron 43-8 ante Denver, pero ayer, en el inicio de la defensa del título de los emplumados ante Green Bay, el egresado de UCLA dio otra muestra de su poderío con las piernas.

El corredor estelar de Seattle registró 110 yardas en 20 acarreos y par de touchdowns, para que los campeones de la NFL victimaran por 36-16 a los Empacadores en el CenturyLink Field.

Los Halcones se midieron contra un real contendiente de la Conferencia Nacional, el cual mantuvo el duelo parejo hasta el tercer cuarto, a pesar de que su estelar pasador Aaron Rodgers no dio su mejor partido, y terminó con cuentas de 189 yardas, con un TD y una intercepción, además de que fue capturado en tres ocasiones.

A Rodgers se le vio presionado y errático, forzando pases y tomando malas decisiones.

Por el contrario, Russell Wilson volvió a mostrarse en su papel de no cometer errores y de completar los pases que son seguros. Así, el joven de tercer año tuvo una noche de 191 yardas con dos pases de anotación y un rating de 110.9.

Por Green Bay, Eddie Lacy, quien fuera Novato Ofensivo del Año la campaña pasada, no tuvo los números que se esperaban, con apenas 34 yardas en 12 acarreos.

De hecho, el mejor corredor de los visitantes fue James Starks, con 37 yardas.

Aunque ayer Seattle se fue al frente con uno de los dos goles de campo que concretó Steven Hauschka, Green Bay se fue después arriba en la pizarra con carrera de dos yardas de John Kuhn.

Ricardo Lockette, a pase de 33 yardas Wilson, puso las cosas 10-7 para  los locales, y el partido se empató con gol de campo de Mason Crosby.

Después vinieron los dos TD’s de Lynch y el partido encontró rumbo fijo: la primera fue una carrera de nueve yardas y, ya en el cuarto periodo, vino otra de tres yardas.

El segundo touchdown del estelar corredor vino después de que la defensiva de Seattle había logrado un safety en el tercer periodo tras derribar a Rodgers. 

Randall Cobb, en envío de tres yardas de Aaron, puso momentáneamente las cosas más decorosas: 29-16, pero sólo antes de que Wilson lograra su segundo pase de anotación de la tarde para finiquitar el marcador: un envío de 15 yardas a Derrick Coleman.

Percy Harvin, la gran contratación de Seattle en 2013 y que jugó sólo un par de partidos debido a varias lesiones, fue ayer el mejor receptor de Wilson, con 59 yardas en siete atrapadas.

Wilson logró conectar ayer con ocho receptores distintos en una tarde completa para el joven pasador de Seattle. 

La ceremonia del rey

Previo al partido inaugural de la campaña, los Halcones Marinos develaron el banderín de su primer título de la NFL, el del Super Bowl anterior.

La ceremonia previa en el CenturyLink Field fue sencilla e incluyó las escenas más sobresalientes de la victoria ante los Broncos de Denver en el juego grande.

Al mencionar el nombre de cada uno de los jugadores, el  ruidoso público de Seattle los fue vitoreando uno a uno.