CIUDAD DE MÉXICO, 2 de septiembre.- Si hay una División en la NFL cuyos equipos nos remitan a décadas anteriores, ésa es la Oeste de la Conferencia Americana, con cuatro conjuntos que cuentan con quarterbacks tradicionales que gustan estar detrás de la bolsa de protección, con uniformes que, con excepción de Denver, se han mantenido desde su creación.

Además, los sinsabores han sido una constante para estos equipos en épocas recientes. Oakland no gana ningún campeonato desde que triunfó en el Super Bowl XVIII en 1984 ante Washington (38-9), Kansas City no se ha vuelto a aparecer en un partido por el título desde el lejano 1970, cuando en el Super Bowl IV derrotó a Minnesota (23-7), y los Broncos ligaron títulos en los tiempos de John Elway en 1998 y 1999.

San Diego perdió en su único arribo  a un Super Bowl y por paliza en 1995 ante San Francisco en el XXIX (26-49).

Con Kansas Cty, Alex Smith no se caracteriza por su movilidad; no lo hace seguido, aunque de vez en cuando recurre a ello:  en sus nueve temporadas suma mil 192 yardas en 288 acarreos, para un promedio de 12.5 y cinco touchdowns.

Con los Broncos Peyton Manning tiene poca movilidad, y más aún tras salir de los Potros de Indianápolis luego de su triple cirugía de cuello. Manning suma 697 yardas en 16 años en la NFL para un promedio raquítico de 2.9 por acarreo y 18 TD’s.

Con Raiders llegó Matt Schaub. El expasador  de Atlanta y Houston acumula apenas 352 yardas terrestres en diez temporadas y un promedio de 2.8, con cuatro anotaciones. Sin embargo, es probable que los Raiders se decidan por el novato Derek Carr para iniciar la campaña, por encima del veterano recién llegado.

Finalmente Philip Rivers tiene apenas 410 yardas en una década en la Liga, con tres TD’s y un promedio de 3.1.

Además de Denver, el gran favorito, en este sector habrá que tener en cuenta a los Jefes de Kansas City. Smith, en su primer año con el equipo, tuvo un rating de 89.1, con tres mil 313 yardas y 23 pases para TD, con sólo siete intercepciones.

Por supuesto, volverá a contar con el apoyo del estelar corredor Jamaal Charles, quien en cuatro de los últimos cinco años ha tenido más de mil yardas.

Con los Cargadores, Rivers tendrá el respaldo de un jugador de quinto año, el corredor Ryan Mathews, quien en 2013 explotó al sumar mil 255 yardas.

Denver, tras la escandalosa caída en el pasado Super Bowl (43-8 ante Seattle), tiene la obligación de regresar al juego grande.  Los Broncos cuentan con la misma base del exitoso equipo de 2013, con Manning al frente de los controles y dos buenos receptores como Demariyus Thomas y Wes Welker, además de que se sumó la llegada del exacerero Emmanuel Sanders.

Con los Raiders, la llegada de Maurice Jones-Drew, quien en Jacksonville no podía explotar sus mejores capacidades en los últimos años, le dará otra opción a los de la bahía. Cuentan con un par de receptores jóvenes a los que les falta consolidarse: Andre Holmes y Rod Streater.

 

AFC Oeste

Broncos de Denver, la estampida sin frenos

El año pasado, Peyton Manning y los Broncos entraron a una cabina telefónica y salieron disfrazados de Superman. Cinco meses después, en Nueva Jersey, encontraron su kriptonita. Mucha.

La humillación sufrida en el Super Bowl a manos de los Halcones Marinos se salió de cualquier guión, y John Elway, presidente del equipo, no está en posición de permitir que eso suceda nuevamente.

Para ello, consiguió el mejor reparto que el dinero y la flexibilidad contractual pudieron comprar. Reforzaron una defensiva con la única intención de que esté a la altura de su ataque, el mejor de la Liga en 2013.

Con Von Miller saludable, Denver adquirió lo mejor posible para presionar al quarterback en DeMarcus Ware, así como a uno de los mejores esquineros de la NFL en Aqib Talib y un safety por demás físico como T.J. Ward.

En el papel, ésas lucen como las piezas faltantes en el rompecabezas del trofeo Lombardi, a fin de cuentas, Manning es una garantía y su ataque no genera duda alguna.

A la ofensiva se fueron algunas piezas importantes como el receptor Eric Decker (a Jets) y el corrredor Knowshon Moreno, pero llegaron otros como Emmanuel Sanders. Como sea, mientras Manning esté detrás del centro no habrá problemas.

Pero lo mismo se decía de los Broncos en 2013 y se fueron a casa con las manos vacías y el corazón destrozado.

La moraleja es que los partidos no se ganan antes de jugarlos y que el dinero no compra títulos. Será mejor que los Broncos estén preparados porque estarán en la mira de todos.

Llegó el momento de saldar cuentas o repetir el fracaso.

 

Cargadores de San Diego, preparados para todo

La suerte parece nunca encontrar a San Diego. Si los Cargadores no estuvieran en el Oeste de la AFC se estaría hablando de un futuro prometedor, de un equipo en claro ascenso y con un quarterback finalmente maduro.

Pero la realidad es que los Cargadores compiten con dos pesos completos en la división, Denver y Kansas City, y que tendrán que enfrentarse a ellos dos veces al año, lo que sin duda es un reto que no muchos quisieran tener.

Las buenas noticias para ellos son que ya lo hicieron el año pasado y vencieron una vez a Denver y dos veces a los Jefes. Eso sólo significa que su éxito no fue obra de la casualidad.

Más allá de sacar una marca digna dentro de la división, San Diego tuvo tres de sus siete derrotas por cuatro puntos o menos y nunca perdieron por más de 10. Eso habla de un balance, de un equipo que salió a competir semana a semana y que está bien coacheado por Mike McCoy.

Mucho del éxito de estos Cargadores se debe a que finalmente el quarterback Philip Rivers alcanzó el punto óptimo en una carrera con relativa inconsistencia: fue capaz de limitar sus errores y maximizar el talento a su alrededor. Ryan Mathews corrió para 1,255 yardas, el novato Keenan Allen recibió para 1,046, y el siempre confiable Antonio Gates tuvo 872.

San Diego no puede ser considerado más una sorpresa, hanhecho movimientos para anclar su defensiva, su punto más débil, y deben ser capaces de estar en la contienda, nuevamente, como comodines. Ya en playoffs, quién sabe...

 

Jefes de Kansas City, a cortar cabezas

El navegar bajo el radar que te otorga una campaña previa de 2-14 le dio a los Jefes el elemento sorpresa en 2013. No volverán a tener ese privilegio.

Con un tiro al blanco en la espalda, Kansas City buscará soportar la presión luego de una campaña de 11-5 y mejorar lo hecho la temporada anterior, cuando llegaron a la ronda de comodines.

Para ello, KC cuenta con un equipo talentoso y, principalmente, balanceado. El ataque comandado por Alex Smith no es el más vertical, pero sí uno de los más completos gracias a la presencia de Jamaal Charles, quien nuevamente deberá rezar por salud.

La defensiva, sin embargo, fue la unidad que más sorpresas generó, contando con Justin Houston y Tamba Hali como un dueto que se convirtió en la pesadilla de los pasadores. Ambos vuelven esta temporada.

Mantener los estándares de 2013 es una tarea complicada para el coach Andy Reid, pese a contar con el talento y el hambre de sus huestes.

Pero la división se ha vuelto más competitiva, y dos de sus bajas, el tacle ofensivo Branden Albert y el esquinero Brandon Flowers, son muy sensibles; el primero emigró a Miami como agente libre y de la misma forma el segundo fichó con los Cargadores, luego de seis temporadas en Kansas, en las que logró 17 intercepciones.

Tras un gran año se despidieron a la primera oportunidad de playoffs, y está por verse cómo manejan esa experiencia en 2014.

 

Raiders de Oakland

Durante años, se le ha conocido al estadio de los Raiders como el “Hoyo Negro”, que luce más como una referencia a la condición que guarda el equipo que al color de sus aficionados.

Ahora, en 2014, parece que hay una luz al final del tunel.

Cansados luego de 11 temporadas sin playoffs, peor aún, sin una marca ganadora, los Raiders finalmente abrieron la cartera y los ojos. Han invertido para salir de ese marasmo de mediocridad en aras de mantenerse competitivos. La única duda que pende sobre ellos es: ¿Será suficiente?

En el Oeste de la AFC, la respuesta es no. Pero eso no significa que no haya esperanza.

Los Raiders se reforzaron en todos los sectores, tienen, en el papel, lo que luce como una frontal defensiva más que competitiva. A la ofensiva, trajeron a un quarterback de experiencia en la figura de Matt Schaub, sin embargo, una buena pretemporada del joven Derek Carr, el novato de Fresno State (36 global), fue suficiente para que el equipo de negro y plata decidiera arriesgarse con él.

Hay mucho trabajo por hacer en ambas unidades, pero finalmente parecen caminar en la dirección correcta.

Es difícil pensar que Oakland será contendiente, pero al menos se espera que sea mucho más competitivo. Obviamente, eso no es suficiente en una franquicia otrora exitosa, pero cambiar los resultados, tomará más que una sola temporada.