CIUDAD DE MÉXICO, 29 de agosto.- Pocos quarterbacks tienen la fortuna de ser titulares en su temporada como novatos en la NFL, algo de lo que Johnny Manziel, el joven de los Cafés de Cleveland, debe tener conocimiento.

Curiosamente, los tres equipos que son rivales de los Cafés en el Norte de la Conferencia Americana debutaron a sus respectivos quarterbacks en su primera temporada en la liga, los tres lograron avanzar a la postemporada ese mismo año y dos de ellos ya han sido campeones del Super Bowl.

Ben Roethlisberger, con los Acereros de Pittsburgh; Joe Flacco, con los Cuervos de Baltimore, y Andy Dalton, con los Bengalíes de Cincinnati, saborearon la gloria de llevar a sus equipos a playoffs en su año como novato por lo que Manziel tendrá doble trabajo: primero quitarle la titularidad a Brian Hoyer, quien ya fue elegido por el head coach Mike Pettine como abridor en el duelo inaugural de los Cafés ante Pittsburgh, y después, si logra desplazar al abridor, llevar a los Cafés a los playoffs, lo que no ocurre desde 2012, cuando calificaron como comodines en la Conferencia Americana.

De los tres destacados novatos, sobresale sin duda lo hecho por Roethlisberger.

En 2004, el Big Ben fue elegido como la undécima selección global del draft colegial tras salir de   la Universidad de Miami en Ohio, y arrancó la temporada como el suplente de Tommy Maddox.

Los Acereros ganaron su primer partido, y en el segundo, cuando cayeron ante los Cuervos, Maddox salió en el tercer cuarto debido a una lesión en el codo, cuando los Acereros ya perdían 20-0.

Roethlisberger causó buena impresión al lanzar dos pases de anotación, y aunque no alcanzó para darle la vuelta al marcador el novato completó 12 de 20 pases para 176 yardas.

Después de ese partido, Roethlisberger hizo lo que ningún otro quarterback ha logrado en la historia de la NFL: ganar los siguientes 14 partidos de temporada regular para darle a Pittsburgh la mejor marca en la historia de la franquicia (15-1), además de que llevó al equipo al juego de campeonato, el cual perdieron ante los Patriotas de Nueva Inglaterra.

Después de esa mágica temporada, Roethlisberger le dio a Pittsburgh dos anillos de Super Bowl (XL y XLIII) y tiene todas las marcas para un quarterback de la franquicia.

Es el máximo pasador del equipo con 34 mil 105 yardas, tiene además las tres mejores marcas de yardas por pase en una temporada (4,328, 4,261 y 4,077), la mayor cantidad de partidos de 300 yardas (28), el mayor número de pases completos (2,749), la mayor cantidad de pases de anotación (219) y el más alto porcentaje de pases completos (63.3%), entre otros tantos más.

La historia de Flacco no es menos brillante.

Desde su debut suma 62 triunfos, la mayor cantidad para un quarterback en sus primeras seis temporadas, y suma nueve más en playoffs para un total de 71, que es la mayor cantidad para un pasador en la NFL desde 2008.

Es el único quarterback desde que iniciaron los juegos de playoffs (1970) en llegar a postemporada en sus primeras cinco temporadas, y es el segundo quarterback en la historia  en lanzar 11 pases de touchdown y ninguna intercepción en playoffs, igualando la marca de Joe Montana de 1989.

Flacco es el líder pasador en la corta historia de los Cuervos con 21 mil 545 yardas y, junto con Roethlisberger, es otro novato  en llevar a su equipo a un juego de campeonato en su primera temporada. Hace dos años fue el MVP del Super Bowl XLVII.

Finalmente Dalton tiene una historia más corta en la NFL, pero también ha destacado.

En sus tres primeros años ha llevado a los Bengalíes a los playoffs; aunque no ha logrado hasta ahora ganar un solo partido en postemporada, sus  números son de reconocerse: en tres años suma 11,360 yardas por pase, para un promedio de 3,786 por año, destacando las 4,293 de 2013.

Además acumula 80 pases de anotación, y para 2014 la mayor asignatura será llevar de nuevo a los Bengalíes a postemporada y ganar, ahora sí, un partido de playoffs.

 

Bengalíes de Cincinnati

Los Bengalíes han sido uno de los equipos más constantes de la última década, aunque en los playoffs —donde no ganan desde 1990— no encuentran una solución.

Han calificado en cuatro de las últimas cinco temporadas a postemporada, las tres más recientes en fila, pero no han pasado del Juego de Comodines, por lo que ésta podría ser la llamada final para el coach Marvin Lewis, quien llegará a 12 campañas al frente del equipo.

El quarterback Andy Dalton ha sido una pieza clave en el ataque de los Bengalíes, ya que su llegada a la NFL coincide con las tres temporadas en fila del equipo en la postemporada.

Dalton ha mejorado año con año, aunque aún le falta ganar ese partido que Cincinnati necesita en postemporada. Con la ayuda de un buen cuerpo de receptores, encabezado por A.J. Green, Cincinnati seguirá siendo un equipo competitivo en el ataque.

La mala noticia aquí para Dalton y el resto fue la salida de Jay Gruden, coordinador ofensivo desde 2011, quien ahora es el head coach de los Pieles Rojas de Washington. Al puesto llegó Hue Jackson, entrenador de corredores del equipo en 2013.

La defensiva también perdió a su coodinador, Mike Zimmer, ahora head coach de los Vikingos de Minnesota. No obstante, este departamento sigue siendo el punto fuerte de los Bengalíes, y para esta temporada buscarán mantenerse entre las mejores en yardas permitidas en la liga, con la ayuda de Vontaze Burfict, quien es el líder indiscutible de esta unidad, capaz de competir contra los mejores ataques de la liga. El nuevo coordinador es Paul Guenther, coach de linebackers del equipo hasta 2013.

 

Acereros de Pittsburgh

Luego de dos temporadas con marca de 8-8 y sin playoffs, los Acereros de Pittsburgh tienen como misión reencontrar el camino al éxito, con todo y su complicado calendario y varias bajas importantes.

El quarterback Ben Roethlisberger se mantiene como el gran líder del equipo, y lo hará ahora con una reforzada línea ofensiva, pero con dudas en lo que respecta a sus corredores.

Le’Veon Bell y LeGarrette Blount, que podrían hacer un buen 1-2 por tierra, dieron más de que hablar en la pretemporada por haber sido arrestados por posesión de mariguana que por lo que hicieron en la cancha.

El mejor hombre al aire es Antonio Brown, quien tuvo números de 1,499 yardas y 110 recepciones y ocho TD’s en 2013. El cerrado Heath Miller seguirá siendo el de confianza para Ben.

A la defensa, las salidas de los linebackers LaMarr Woodley y Larry Foote complicarán el accionar de un departamento que tuvo su peor año bajo el mando de Mike Tomlin.

El safety Troy Polamalu tendrá una nueva mancuerna con la llegada de Mike Mitchell, proveniente de Carolina, una de las pocas adquisiciones del equipo.

Como esquineros, Ike Taylor y William Gay deberán mejorar  bastante, ya que en 2013 permitieron 21 TD’s por la vía aérea.

Tomlin llega a su octava temporada al frente del equipo, y tratará de evitar un lento arranque, como el de 2013 (marca de 2-6), que les pesó grandemente al final, ya que a pesar del buen cierre les fue imposible tener los números necesarios para meterse a los playoffs.

Pittsburgh tratará de evitar quedar fuera por tercer año en fila, lo que no sucede desde el periodo entre 1998 y 2000.

 

Cuervos de Baltimore

La fórmula de los Cuervos rumbo al éxito y la consistencia durante las últimas 15 temporadas se define en una sola palabra: continuidad.

Desde la llegada de Ozzie Newsome como gerente general, Baltimore ha mantenido el mismo plan de trabajo y con pocos cambios dentro de la franquicia, como lo muestra el hecho que desde 1999, han tenido solamente un par de coaches, Brian Billick y John Harbaugh.

Los buscadores de talento, dirigidos por Newsome y su asistente Eric DeCosta son de los mejores de la Liga, y el equipo de Baltimore ha hecho un gran trabajo encontrando jugadores que encajan perfectamente en el plan de trabajo de la organización, brindándole una personalidad al conjunto.

Cuando un equipo se mantiene con la misma filosofía es mucho más fácil llegar al éxito, y los Cuervos han sido consistentes año tras año.

El calendario anterior, tras ganar su segundo Super Bowl, les pegó la salida del alma del equipo el linebacker Ray Lewis, pero aún así Baltimore fue un equipo competitivo, a pesar de quedar eliminados de los playoffs en la última semana de la temporada.

Para este año, mucho dependerá que su quarterback, Joe Flacco, retome el nivel que llevó al equipo al título, después de una temporada en que lanzó para 19 pases de touchdown, pero con 22 intercepciones. Regresa el ala cerrada Dennis Pitta, quien  estuvo lesionado y mucha falta le hizo a Flacco cuando tenía problemas en la bolsa de protección.

La defensiva ha sido la marca de la casa, y tras una pequeña decepción en 2013 (estuvieron fuera del Top-10 en yardas por aire y por tierra),  están listos para regresar a los sitios más altos.

 

Cafés de Cleveland

Desde hace varias temporadas, los Cafés de Cleveland son uno de los equipos menos vistos en la NFL, algo que puede cambiar esta temporada gracias a su nuevo quarterback.

Johnny Manziel ha provocado que los reflectores volteen a la perrera de Cleveland, pese a que no arrancará como titular en su primera temporada.

Brian Hoyer tendrá toda la presión encima: serán los mismos aficionados los que demanden al recién llegado head coach Mike Pettine para meter a Manziel al emparrillado.

Los Cafés sumaron a sus filas al receptor Miles Austin, exjugador de los Vaqueros, en parte para cubrir la suspensión por toda la campaña del talentoso, pero indisciplinado Josh Gordon. Las llegadas de Austin, Nate Burleson y el corredor Ben Tate son un intento por mantener tales sectores de su ataque a la par de su línea ofensiva, una de las mejores de la NFL.

La defensiva tiene el talento necesario para darle nueva vida a los Cafés. La llegada del safety Donte Whitner será un aporte importante para el esquinero Joe  Haden, uno de los mejores de la liga, por lo que Cleveland tiene motivos para soñar con brillar del lado defensivo del balón.

Hay talento y una buena oportunidad para mejorar para los Cafés, aunque hay que considerar que, como sucede casi en cada inicio de temporada, Cleveland sigue en una permanente reconstrucción, la cual no acaba por encontrar a un equipo sólido y competitivo como el de los 60’s.

Por el momento, parecen ir por buen camino, pero la juventud de su columna vertebral posiblemente les cobre factura.

 

 

McCoy se luce ante Tampa

Colt McCoy lanzó para 321 yardas y dos touchdowns para guiar a los Pieles Rojas de Washington a un triunfo de 24-10 sobre los Bucaneros de Tampa Bay.

El head coach Jay Gruden  le dio descanso a Robert Griffin III y a Kirk Cousins, por lo que McCoy jugó todo el partido para los Pieles Rojas (3-1). Completó 22 de 29 intentos y también fue interceptados dos veces en la zona de anotación.

Ryan Grant anotó en recepción de dos yardas para Washington, y Lache Seastrunk convirtió un pase corto en un touchdown de 80 yardas para darle a los Pieles Rojas una ventaja de 17-3 en el cuarto periodo.

Mike Kafka jugó casi todo el partido por Tampa Bay (1-3): lanzó para  86 yardas y un touchdown, un pase de  25 yardas a Solomon Patton.

-Redacción