CIUDAD DE MÉXICO, 29 de agosto.- Las 14 medallas que ganó México en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Nanjing son apenas el inicio de la carrera deportiva para los 78 atletas, que enfrentarán los retos más complejos al tratar de llegar y triunfar con la selección mayor, afirman deportistas, entrenadores y especialistas en el alto rendimiento.

Las causas del éxito han sido el esfuerzo familiar, los programas de desarrollo de algunos estados como Jalisco o Baja California, la capacidad de atletas y entrenadores, chequera abierta para viajar y foguearse en disciplinas como taekwondo y clavados, así como el formato de competencia.

“Es un formato muy benévolo para que todos los países ganen, dan un valor mayor a la participación y no al triunfo, eso nos explicaron la primera vez. No tiene que ver con el formato de los Juegos Olímpicos mayores, acá se busca ir enamorando a los muchachos con el espíritu olímpico”, explica Alejandro Cárdenas, subjefe de misión en Singapur 2010.

Para esos juegos, México llevó 42 atletas y consiguió siete medallas. Hoy 13 de esos deportistas están en el fideicomiso que el gobierno federal, a través de Conade, otorga a los atletas del país que tienen posibilidades de calificar a los siguientes Juegos Olímpicos.Los otros 29 están perdidos, retirados, resultaron dopados o son incapaces de superar una etapa regional.

“No nos interesa tener campeones de un día, nos interesa tener gente que pueda ser una figura en un futuro, y nos interesa manejarlo con mucha cautela”, afirma Antonio Lozano, presidente de la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo (FMAA), disciplina que aportó tres medallas en Nanjing.

Para que los atletas no se pierdan, hay que planear, generar un sistema deportivo transexenal, capacitar entrenadores y orientar a los deportistas. “Hay que competir más internacionalmente para que adquieran fogueo, que tengan seguridad y cuando la generación que hoy está en la selección nos retiremos, ellos tengan el nivel para competir contra los mejores del mundo, pero lo importante es no conformarse con esta medalla y soñar a lo grande”, sugiere Iván García, medallista de bronce en Singapur 2010.

“Necesitamos crear lo que nunca ha existido, un programa a largo plazo. Los programas son sexenales y después llegará una administración nueva que salvará al deporte de los anteriores, como los de hoy lo salva de la pasada. Necesitamos un programa en detección, desarrollo y alto rendimiento”, afirma Ignacio Zamudio, entrenador de la marchista Valeria Ortuño y quien anteriormente hizo medallista mundial juvenil a Yaneli Caballero.

Lozano advierte que cuando los deportistas juveniles ganan, llegan los medios, se aceleran los procesos, circula el dinero y se acaba la planeación. “El problema es que el objetivo se pierde porque los medios hacen una alharaca y crean monstruos de algo que apenas empieza. Presionan, que por qué no les damos, las autoridades no tienen un programa o estrategia en la que no importe que un medio empiece a criticar, les da miedo y le dan todo”, afirma.

La pasada administración de Conade creó un programa denominado ‘CIMA juvenil’, que daba becas y respaldo a todos los deportistas menores que destacaban. Eso se acabó previo a Londres 2012 con quienes no clasificaron a olímpicos. Además, la actitud más común de las autoridades es premiar con dinero, y otorgar becas que en muchos casos superan el ingreso de los padres.

“Aunque no lo quieras ver como un tema económico eso se traduce en comida, significa dormir con aire acondicionado, traer un buen carro y no una moto, somos seres humanos y todo mundo flaqueamos. No sales adelante si no tienes la educación y cultura, si no te lo enseñaron desde un principio, porque ganar dinero es maravilloso; pero una mala decisión te lo puede quitar rápidamente”, advierte Cárdenas.

Para evitar que los atletas caigan en excesos de confianza, hay que hacer un deporte masivo y no sólo de 12 atletas, pues en la delegación de 2010 estaba Mariana Avitia, que terminó cuarta y en los Juegos Olímpicos de Londres ganó plata. “Siempre llegas, das un resultado y luego te empiezan a agarrar; pero la perspectiva debe ser al revés, generar una base mucho más sólida y de ahí por pura estadística y matemática vas a tener mejores resultados a largo plazo”, afirma Horacio de la Vega, responsable del deporte en la capital. “Cuando hay masividad si alguien no aprovecha el apoyo recibido, siempre hay tres, cuatro o cinco que sí los aprovechen y los superan”, finaliza Zamudio.