CIUDAD DE MÉXICO, 11 de julio.- Una lesión en ronda de eliminación directa en una Copa del Mundo puede ser un gran problema para el técnico, pero perder a la máxima figura en el antepenúltimo paso al título, es una tregedia.

Brasil pagó muy caro el boleto a semifinales al sufrir la baja de Neymar, quien abandonó la cancha del Estadio Castelao en camilla, luego de sufrir un rodillazo del lateral colombiano Camilo Zúñiga a cuatro minutos del final en una acción que no ameritó ni siquiera una tarjeta amarilla por parte del silbante español Carlos Velasco Carballo.

La preocupación del técnico Luiz Felipe Scolari sobre el estado de salud de Neymar no hizo más que preparar el terreno para lo peor: fractura transversal de la tercera vértebra lumbar. Lesión por la que el número 10 deberá parar de cuatro a seis semanas.

En los meses previos al Mundial, una epidemia de lesiones en partidos de preparación impidió la participación de una buena cantidad de jugadores, malaria que ha acompañado a ciertos equipos durante la justa.

Holanda, que sufrió la baja de Rafael van der Vaart por una lesión en el gemelo a unos días de que el técnico Louis van Gaal diese la lista definitiva de 23 jugadores, debió prescindir de Nigel de Jong, en octavos, tras sufrir un desgarre en la ingle, aunque regresó para la semifinal.

En tanto, Alemania no sólo perdió a Marco Reus por una lesión en el tobillo izquierdo en su último partido de preparación frente a Armenia, sino que también vio cómo su suplente Shkordran Mustafi salió desgarrado de la parte posterior del muslo izquierdo en el partido de segunda ronda ante Argelia.

Y si de tener el santo de espaldas hablamos, los nigerianos avanzaron de ronda, pero sin los servicios del defensa Michael Babatunde, quien resultó fracturado del antebrazo derecho, luego de recibir un balonazo de su compañero Obi Mikel en el tercer duelo del Grupo F frente a la Argentina.

En tanto que Ogenyi Onazi sufrió la fractura de tibia y peroné de su pierna izquierda como consecuencia de una dura entrada del mediocampista francés Blaise Matuidi al minuto 59 del encuentro en que las Súper Águilas cayeron eliminadas.

Suiza se despidió dignamente del Mundial, tras llevar a los argentinos al alargue en una batalla por el boleto a cuartos de final, y lo hizo con un plantel diezmado, pues el defensa Steve von Bergen sufrió la fractura en la cuenca del ojo izquierdo, debido a una accidental patada del francés Olivier Giroud en la ronda de grupos.

Mientras que el delantero Mario Gavranovic se desgarró el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha en un entrenamiento previo al duelo con la albiceleste, equipo que a su vez, no sabe si contará con Ángel Di María para la final contra Alemania, con una lesión muscular de grado uno en recto anterior del muslo derecho.

Y finalmente, México no sólo debió ajustar su media cancha tras las lesiones de Juan Carlos Medina y Luis Montes antes de viajar a Brasil, sino que en octavos de final la desgracia alcanzó a Héctor Moreno, quien resultó con una fractura de tibia, que lo alejará varios meses de las canchas.