BELO HORIZONTE. 7 de julio.- Luiz Felipe Scolari ya sabe lo que es ganarle a Alemania en un Mundial. Lo hizo nada menos que en la final del 2002, en que los brasileños conquistaron su quinto y último trofeo con él al timón ante un conjunto germano dirigido por Rudi Voller.

Pero también sabe lo que es perder.

De hecho, dice que está perdiendo la batalla con Alemania, porque como técnico de Portugal cayó ante los germanos en la Eurocopa del 2008 y en el Mundial del 2006.

En mi cuenta personal, considero que gané uno y perdí dos. Espero igualar las cosas mañana’, declaró, aludiendo al duelo entre brasileños y alemanes por las semifinales de la Copa Mundial en el estadio Mineirao de Belo Horizonte.

Scolari saltó al estrellato internacional tras la conquista del Mundial del 2002. Pasó a dirigir con éxito también la selección de Portugal, con la que jugó la final de la Eurocopa del 2004 (perdiendo inesperadamente 1-0 ante Grecia) y quedó cuarto en el Mundial del 2006. También conquistó la Copa Confederaciones del año pasado y, a nivel de clubes, se alzó dos veces con la Copa Libertadores, en 1995 con Gremio y en 1999 con Palmeiras.

Hoy busca pasar a la historia como el primer técnico que gana dos veces un mundial y su próximo obstáculo es la Alemania de Joachim Low, quien lleva ocho años al frente del equipo y todavía no ha cosechado un título grande.

Los alemanes llevan seis años preparándose’, afirmó el entrenador, maravillado por la continuidad del proceso germano.

Los partidos del pasado no cuentan para Loew. "Cada partido es distinto. Una semifinal, por ejemplo, tiene su propia dinámica".

Para nosotros será un gran desafío enfrentar al dueño de casa’, agregó.

Loew le cambió la cara a Alemania, imponiendo un vistoso juego de toque y vocación ofensiva. Su gestión ha sido relativamente exitosa, ya que llevó al equipo a la final de la Eurocopa del 2008 y a las semifinales de ese mismo certamen en 2012 y del Mundial en 2010. Pero sigue faltándole un trofeo.

Mientras que Low llega al nuevo choque con Brasil con un equipo bastante entero, Felipao no podrá contar con Neymar, lesionado, ni con Thiago Silva, suspendido por doble amonestación.

Pero los alemanes no se confían y respetan mucho el talento de la dupla técnica formada por Scolari y su asistente Carlos Alberto Parreira, quien dirigió la selección brasileña campeona mundial de 1994.

La ausencia de Neymar podría liberar a los jugadores (de la dependencia del ariete de Barcelona) y unir más todavía al equipo’, comentó Bastian Schweinsteiger. "Además, tienen dos técnicos experimentados que ya han ganado títulos mundiales'.

Felipao es un técnico un poco más defensivo que Loew y es criticado por no hacer un juego más agresivo como el que se podría esperar de un equipo de la talla de Brasil, el único pentacampeón mundial e inventor del "jogo bonito", que además está en casa. Una victoria ante Alemania, no obstante, podrían silenciar a sus detractores.

fdr