BRASILIA, 5 de julio.-  La Argentina de Lionel Messi buscará romper un embrujo de 24 años sin pasar los cuartos de final de un Mundial y meterse entre los cuatro mejores de Brasil 2014, aunque para lograrlo deberá salir ileso de la trampa belga.

Candidata al título, la Albiceleste no ha mostrado todo su potencial a pesar de cuatro triunfos consecutivos, pero eso no es impedimento para que parta como favorita en el partido que se disputará en el estadio Nacional.

La última vez que Argentina pasó los cuartos de final de un Mundial fue en Italia 1990, en la era de Diego Armando Maradona, cuando se consagró subcampeona mundial. Desde entonces ha fracasado en esa instancia en tres oportunidades, dos de ellas consecutivas frente a Alemania.

“Más que pesar, el estigma es un desafío. Tenemos esta oportunidad nuevamente y daremos todo para poder pasar esa fase”, dijo el volante Javier Mascherano, con más de 100 batallas con la camiseta argentina y presente en las eliminaciones de Alemania 2006 y Sudáfrica 2010.

Para Messi, que sufrió desde el banco la primera vez y salió en lágrimas de la cancha en la segunda, se trata de una batalla crucial en su camino para convertirse en una de las leyendas del futbol mundial.

“Si Lionel Messi nos regatea a alguno de nosotros, habrá un segundo y un tercero para frenarle”, advirtió Jan Vertonghen, elegido quinto mejor futbolista del Mundial, según la FIFA.

En el equipo de Alejandro Sabella habrá una modificación, ya que el lateral izquierdo Marcos Rojo quedó suspendido por acumulación de amarillas y dejará su lugar a José Basanta.

“El equipo no lo tengo confirmado. En realidad lo tengo en la cabeza pero no lo he hablado con los muchachos. Tengo una idea del equipo pero tengo que hablar con los jugadores primero”, dijo Sabella.

Una buena noticia para la Albiceleste es que podría llegar a contar, al menos como suplente, con Sergio Agüero, quien recibió el alta médica de la lesión muscular sufrida frente a Nigeria. “Está bastante bien”, indicó en ese sentido Sabella.

La cuestión es saber si Sabella meterá otros cambios frente a un rival que es una de las revelaciones del Mundial y tiene jugadores con mucha técnica, liderados por el Eden Hazard, y potencia física, como Romelu Lukaku o Divock Origi.

Como en el caso de Alemania-Francia, el choque en Brasilia traerá el recuerdo de dos juegos mundialistas en la década de 1980, uno resuelto para cada lado con Diego Maradona y Jean-Marie Pfaff como figuras.

Los argentinos esperan se repita el resultado de la semifinal de México 1986, que ganaron 2-0 con dos golazos de Maradona, antes de imponerse en el choque decisivo a Alemania. Bélgica había vencido 1-0 en España 1982.

Como sucedió con cada presentación de Argentina en este Mundial, las medidas de seguridad serán tema excluyente esta vez en la capital brasileña.

La marea albiceleste, que se estima alrededor de 90 mil simpatizantes en Brasilia, en su mayoría no tienen entrada como sucedió hasta ahora en Río de Janeiro, Belo Horizonte, Porto Alegre y Sao Paulo.