BELO HORIZONTE, 3 de julio.- La suspensión de Marcos Rojo por acumulación de tarjetas amarillas obliga al entrenador argentino Alejandro Sabella a introducir al menos una variante para los cuartos de final del sábado ante Bélgica, aunque el bajo rendimiento de otros titulares podría plantear más cambios.

José María Basanta, el defensor que ingresó para reemplazar a Marcos Rojo en el partido del martes, se perfila para ser titular.

“Rojo, un jugador que era muy criticado, hizo un gran partido nuevamente. Entró Basanta y es probable que él juegue el próximo partido por Rojo. Tengo confianza en Basanta”, dijo Sabella a la prensa.

Basanta, jugador del Monterrey, aseguró que se encuentra listo para defender los colores de la Selección.

“Me preparé toda la vida para eso. Yo estoy listo para ser titular, aunque eso lo definirá el técnico. Me sentí muy cómodo en la cancha en los minutos que me tocaron jugar, pese a que entré en un momento complicado”, expresó el futbolista.

En ese sentido, remarcó que, cuando ingresó en el partido ante Suiza, la clave estuvo en no caer en la desesperación. “Fue duro. Desde afuera es muy distinto, es peor. Y la proximidad de los penales es terrible. Es que esa instancia es una moneda en el aire. Necesitábamos un gol, se dio y después lo pudimos aguantar. Fue un debut soñado.”

Con la vuelta del equipo al búnker de Cida de do Galo, cerca de Belo Horizonte, el técnico empezó a evaluar por un lado la cuestión física tras el esfuerzo de los 120 minutos jugados ante los europeos y por otro cuestiones tácticas.

Una buena noticia para el entrenador fue la vuelta del delantero Sergio Agüero a los trabajos con pelota y un poco de futbol como parte de la recuperación de la lesión muscular que sufrió una semana atrás frente a Nigeria, aunque no llegaría para el partido con los belgas.

Luto en la prensa

La selección argentina anuló por la tarde una conferencia de prensa de sus jugadores en su búnker, a raíz de la muerte de una periodista de ese país en un choque rutero aparentemente intencional por la madrugada.

María Soledad Fernández, de 26 años, falleció cuando el auto en el que viajaba cayó por un barranco tras ser embestido por atrás por otro auto a unos 150 kilómetros de Belo Horizonte, adonde regresaba desde Sao Paulo tras asistir al partido en que Argentina venció a Suiza.

La joven es hija del conocido periodista deportivo televisivo y radial Miguel Tití Fernández, quien se encuentra en Brasil.