RÍO DE JANEIRO, 28 de junio.- La expulsión de Luis Suárez ha sacudido de tal forma la Copa del Mundo que casi se olvida que Colombia y Uruguay tienen una cita por los octavos de final hoy en el estadio Maracaná.

El regreso de Uruguay al estadio donde protagonizó el famoso Maracanazo hace 64 años quedó empañado por el tema de Suárez, sancionado con nueve fechas y cuatro meses por morder al italiano Giorgio Chiellini.

La lectura entrelíneas de Óscar Tabárez, técnico uruguayo, sugiere que los jugadores llegan con el cuchillo entre los dientes para, de alguna forma, vengar a su compañero, más allá de la indudable pérdida futbolística que supone la ausencia de uno de los mejores artilleros del mundo.

Para Colombia, la vida ha sido mucho más tranquila. Sin sobresaltos y exhibiendo un futbol ofensivo, el equipo de José Pékerman dispone de sus mejores jugadores descansados y en plena forma. Ésta es apenas la segunda vez en su historia que Colombia accede a la segunda ronda, tras lograrlo en Italia 1990, y buscará por primera vez calificar a la ronda de los octavos de final.

Ayer en la rueda de prensa de los entrenadores previo al partido, Pékerman evitó mencionar el nombre de Suárez y no quiso opinar sobre la sanción,  mientras que Tabárez habló exclusivamente sobre el caso, acusando a la FIFA de usar al futbolista de chivo expiatorio por sus dos antecedentes por episodios similares.

A Uruguay lo respetamos muchísimo. En cualquiera de las dos situaciones (con o sin Suárez) es un rival altísimo para nosotros”, dijo Pékerman. “Pueden tener un jugador de más o de menos, pueden estar en desventaja, pueden sufrir algún momento donde el rival pueda dominarlo. Pero no van a perder la esencia, creen en el triunfo y se sienten fuertes”, dijo Pékerman.

Por otra parte, quien deberá tomar el peso del equipo a la ofensiva es Edinson Cavani, el ariete del París Saint-Germain. Al respecto aseveró:  “La presión yo la tengo cada vez que entro en la cancha”.

En el primer partido del Mundial, Cavani se enfrentó a la misma situación que hoy contra Colombia: minimizar la ausencia de Suárez (en aquella ocasión por lesión). Entonces anotó un gol de penal, pero los charrúas terminaron perdiendo 3-1 ante Costa Rica.

Soy siempre muy exigente conmigo mismo y trato siempre de dar lo máximo”, añadió.