RIO DE JANEIRO, 27 de junio.- Pausado, sereno, pero contundente, Óscar Tabárez disparó el viernes contra la FIFA y determinados medios de comunicación por la sanción de nueve fechas y cuatro meses impuesta contra Luis Suárez, y dejó entrever que el grupo está más unido que nunca, como si lo ocurrido marcara un punto de inflexión para Uruguay en lo que resta de Mundial.

No puedo negar que aguardábamos (la sanción, pero jamás pensamos lo que nos enteramos cuando nos comunicaron los pormenores del caso, de una severidad excesiva’ dijo Tabárez.

Estamos heridos pero con una fuerza increíble y con muchísima rebeldía’, añadió.

Tabárez, de 67 años, protagonizó una de las conferencias de prensa más emotivas que se recuerdan en su larga carrera como entrenador. El técnico entró en la sala de prensa del Estadio Maracaná, donde Uruguay y Colombia se enfrentan en octavos de final el sábado, y habló durante 15 minutos ayudado de unas notas manuscritas sobre la polémica en torno al caso. No admitió preguntas.

Tabárez dijo que Suárez fue usado como un chivo expiatorio por sus antecedentes y apuntó a la prensa inglesa como responsable de incendiar el mordisco del jugador al italiano Giorgio Chiellini.

La decisión evidentemente está mucho más volcada hacia las opiniones de la artillería mediática que explotó inmediatamente después del partido", explicó. "Periodistas que tomaron como único tema ese y que no sé de qué nacionalidad eran pero todos hablaban en inglés’.

Suárez ya fue sancionado en Holanda e Inglaterra por episodios similares.

Tabárez no disculpó a su futbolista del Liverpool, pero lo defendió sin reservas. El técnico dijo a Suárez que no estará solo en este nuevo camino que debe recorrer tras haber sido marcado por la sanción.

No estoy justificando nada, no creo que no se deba sancionar. Pero siempre hay que dar oportunidad al que trasgrede, al que se equivoca', afirmó.

Tabárez anunció su renuncia al cargo que ostenta en el comité de estrategia de la FIFA y acusó al organismo de usar una doble vara de medir con Uruguay y el resto.

Con este fallo: ¿quién gana? ¿Quién pierde? ¿Quién se benefició? ¿Quién sale perjudicado? ¿Quiénes se han salido con la suya?", se preguntó retóricamente. "¿Se evitarán a partir de este tipo de decisiones tan severas todos los excesos? Lo dudo mucho'.

En este torneo, antes y después del episodio Suárez-Chiellini, se han visto cosas que se han medido con una vara muy diferente’, agregó.

Tabárez, que fue aplaudido por algunos periodistas, apenas habló de fútbol.

El regreso de Uruguay a Maracaná, donde los ‘charrúas’ firmaron una de las mayores hazañas del fútbol con su victoria sobre el anfitrión Brasil en la final de 1950, pasó totalmente inadvertido. No hubo mención al ‘Maracanazo’. Al término de su intervención, se dirigió a los aficionados uruguayos para dejarles claro que el equipo peleará contra Colombia.

"Vamos, que vamos", finalizó imitando el grito de aliento de la hinchada.

fdr