WASHINGTON, 22 de junio.— La trata de personas para fines de explotación sexual y laboral, que genera todos los años 12 mil millones de dólares en beneficios en América Latina y el Caribe, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se está convirtiendo en una actividad casi tan rentable y más segura que el narcotráfico para las organizaciones del crimen organizado.

“Estimamos que la trata de personas está creciendo en la región y, especialmente en el Caribe, puede llegar a triplicarse en los próximos años”, dijo Amado Philip de Andrés, representante regional para América Central y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD).

Por su parte, una agente especial del Departamento de Investigaciones de Seguridad Nacional del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE-HSI) en la región señaló que no sabía si la trata está creciendo o siempre ha estado ahí, “lo cierto es que las autoridades nacionales están detectando y procesando más casos”.

Estas estimaciones coinciden con la publicación del Informe Anual del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre Trata de Personas, que evalúa todos los años la incidencia, la persecución y la protección de las víctimas de trata en 198 países del mundo.

En el caso de América Latina, el Departamento de Estado sólo ha aumentando su valoración de cuatro países con respecto a la trata de personas, y ha rebajado la calificación, que se divide en cuatro niveles, de países como Colombia, Bolivia o Venezuela.

“Colombia se ha descolgado de los avances en otras partes de la región”, apuntó el embajador Luis CdeBaca, responsable del seguimiento y el combate de la trata de personas dentro del Departamento de Estado. “La actuación de las autoridades sugiere que piensan que las colombianas sólo son víctimas de trata fuera del país y no se está haciendo un seguimiento del origen de esta trata internacional dentro de Colombia”, agregó.

No todos coinciden con las calificaciones del Departamento de Estado, por ejemplo, en el caso de Colombia, Agueda Marín, especialista regional sobre la trata de personas de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), insistió en que “a pesar de la presencia del crimen organizado, las autoridades (colombianas) están haciendo un trabajo fabuloso con respecto a la trata”.

Los distintos matices

El informe del Departamento de Estado analiza diversas manifestaciones de la trata de personas, como la criminalidad forzada, el tráfico de órganos, la trata para fines de explotación laboral y la trata de menores, las mismas tendencias a las que se enfrentan los organismos internacionales y los gobiernos de la región.

“Se dan muchas situaciones en que los migrantes pasan de ser traficados a secuestrados y finalmente víctimas de trata; las mujeres para la explotación sexual, los niños como mulas del narcotráfico y los hombres como esclavos o sicarios”, declaró Felipe González, relator sobre los derechos de los migrantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Por su parte, la ONUDD está detectando un aumento de los casos de tráfico de mujeres de Europa del Este y de órganos, “por los que se puede llegar a pagar hasta 150 mil dólares”, según Amado de Andrés. “El mercado de la cocaína ha disminuido en los últimos años y la trata en sus distintas manifestaciones se está convirtiendo en el segundo negocio más rentable del crimen organizado”, agregó.

La agente especial de ICE-HSI consultada insistió en la otra cara de la moneda: “En la región está ocurriendo lo que sucedió hace unos años en Estados Unidos, se están aprobando nuevas leyes y aprendiendo a detectar y perseguir los casos de trata”.

Los países del Caribe que salen peor parados en el informe de 2014 sobre trata de personas son Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas y Jamaica, que han bajado de nivel, y Haití y Cuba, que se mantiene en el peor nivel dentro de los criterios del Departamento de Estado.

“Este año, hemos logrado entablar un diálogo diferente con Cuba, que empieza a creer en nuestra buena fe con respecto a este problema”, indicó el embajador CdeBaca. “De hecho, después de muchos años de negativas, las autoridades cubanas empiezan a reconocer que existe trata en la isla”.

La OIT estima que hay unas 400 mil víctimas de trata sexual en América Latina y que los tratantes pueden obtener cerca de 30 mil dólares al año con cada una de ellas.

“Como chicano, reconozco que algunas causas de la trata van más allá de las leyes y la persecución, y están relacionadas con nuestra cultura machista”, dijo a la AP el embajador CdeBaca. “Todavía hay muchos hombres en América Latina que pierden la virginidad con mujeres que trabajan en su casa, y nadie se pregunta si es una forma de violación o trata”, advirtió.

Tanto la OIM como la Relatoría sobre los derechos de los migrantes de la CIDH han identificado varios casos de trata de personas en el servicio doméstico dentro de los países y en hogares de diplomáticos y funcionarios internacionales latinoamericanos en Estados Unidos.

Venezuela también se encuentra en la categoría más baja del informe del Departamento de Estado, que subraya que la decisión de rebajar el nivel no tiene que ver con las relaciones diplomáticas. De hecho, su situación con respecto a la trata estuvo mejor valorada durante el gobierno de Hugo Chávez, “pero ahora hemos observado que se ha abandonado la atención a las víctimas”, dijo CdeBaca.

La explotación en la minería y la trata laboral en la agricultura son algunos de los principales problemas detectados en Guyana, Suriname, Bolivia y Uruguay, los otros cuatro países de América Latina en las categorías más bajas del informe sobre trata de personas. “Se habla mucho de la trata sexual, pero la OIM insiste en la trata laboral, porque queda mucho trabajo por hacer con los países y queremos subrayar la existencia de este tipo de explotación”, dijo Agueda Marín.

Los dos países de América Latina que ocupan el nivel más alto del informe son Chile y Nicaragua, que el Departamento de Estado considera un modelo para la región por sus estrategias y el nivel de colaboración. De hecho, dos de los héroes del informe de 2013 fueron un fiscal y un policía nicaragüenses.

El informe del Departamento de Estado de 2014 ha sido objeto de las reacciones negativas de algunos de los países peor considerados, que critican la falta de autocrítica de EU con respecto a la trata de personas en su territorio. En respuesta a ello, la exsecretaria de Estado Hillary Clinton decidió incluir un capítulo sobre EU, que, en la edición de este año, contiene más recomendaciones que ningún otro para mejorar la situación.

De hecho, en EU se detectan muchos casos con víctimas o explotadores de origen latinoamericano. “Ha habido situaciones en las que maras se pasan a la prostitución y la trata como actividad paralela al narcotráfico y la extorsión, pero pronto se dan cuenta de que puede ser tan rentable y empiezan a reclutar muchachas incluso de EU”, contó el embajador CdeBaca.

Sin embargo, la terrible realidad en la que coinciden los expertos consultados es que la mayoría de las víctimas de trata son explotadas por personas de sus mismos países e incluso de sus mismos pueblos.

Cuba rechaza informe de EU

Cuba protestó ayer contra la decisión de Estados Unidos de incluirla en la lista de países que incumplen los estándares mínimos para la eliminación de la trata de personas.

“El gobierno de Cuba rechaza rotundamente, por infundado, este ejercicio unilateral que ofende a nuestro pueblo”, señaló ayer el Ministerio cubano de Relaciones Exteriores.

En una declaración, firmada por la directora general de EU del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Josefina Vidal, la Cancillería señaló que el viernes el Departamento de Estado estadunidense decidió, una vez más, colocar a ese país en la peor de las categorías de su informe anual sobre el tema.

Según Vidal, de esta forma EU hace “caso omiso al reconocimiento y prestigio alcanzado por nuestro país por su desempeño destacado en la protección a la niñez, la juventud y la mujer”.

El reporte del Departamento de Estado ubicó a Cuba en la lista negra de 23 países que incumplen los estándares contra el tráfico de personas, y que incluye a Venezuela, Rusia, Arabia Saudita, Corea del Norte, Irán y Tailandia.