CIUDAD DE MÉXICO, 22 de junio.- La selección mexicana llegó ayer por la tarde a Recife, sede del partido de mañana en contra de Croacia, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad que impidió que los más de 300 aficionados se pudieran acercar a los jugadores y cuerpo técnico.

Al dejar la ciudad de Santos, cientos de fanáticos desearon suerte al Tricolor, y les pidieron volver a dicha sede con el boleto a octavos de final.

“Increíble el cariño!!! Ya en camino a Recife”, escribió el portero Guillermo Ochoa en su cuenta de Twitter, con una imagen de los aficionados.

El equipo llegó alrededor de las 18:30 horas locales en medio de una constante lluvia que al parecer sigue a todas partes al Tricolor.

Entre porras y aplausos los integrantes del equipo mexicano comenzaron a bajar del camión que los trasladó del aeropuerto al hotel en el que se van a quedar hasta el martes, posterior al duelo decisivo del Grupo A ante los croatas.

México necesita de al menos el empate para meterse a los octavos de final, pero una derrota dejaría fuera del Mundial de Brasil 2014 a México.

Con sombreros de mariachi, máscaras de luchadores, cánticos y porras retumbaron a las afueras del Mar Hotel, ubicado en Rua Barao de Souza Leao, donde dormirá las próximas noches el conjunto azteca.

Entonando “Cielito Lindo” y “El Rey”, los seguidores esperaban ver a los jugadores, quienes ingresaron por una puerta lateral al inmueble.

El presidente de la Federación Mexicana de Futbol, Justino Compeán, así como los utileros del equipo, fueron los únicos en acceder al hotel por la entrada prinicipal, pero a pesar del desaire, varios se quedaron esperando ver a su selección.

Además de la música y los cantos, el tequila y las cervezas fueron acompañantes de los fieles seguidores que le dieron la bienvenida al equipo desde lejos.

Hoy harán el reconocimiento a la cancha de la Arena Pernambuco, escenario del partido ante los croatas, y tendrán su último entrenamiento previo al duelo.

Con apoyo familiar

A diferencia de los aficionados que buscaron tener contacto con los integrantes del equipo, quienes sí puderon estar con los jugadores fueron sus familiares.

La esposa y las hijas del técnico Miguel Herrera, las esposas de Rafael Márquez, Paul Aguilar, Miguel Layún, así como familiares y padres de Marco Fabián, Giovani dos Santos, Javier Hernández, Guillermo Ochoa, Raúl Jiménez, entre otros, estuvieron en el lobby del hotel para saludar y apoyar a los suyos.