RÍO DE JANEIRO, 19 de junio.- En el Barcelona creían que Thiago Motta era un jugador incorregible. Sus rivales dicen que tiene una lengua mordaz y una ira excesiva cuando se sale de control, pero a la hora de hablar de futbol tiene un carisma especial.

En el equipo de Prandelli llega a ser muy importante su presencia en el medio campo. Sus grandes piernas ayudan a la recuperación pronto de la pelota, pero sobre todo es la válvula de escape pues siempre sobra para cuando se pierde el esférico.

A un día de enfrentar a la que se pensaba era la escuadra más débil, Costa Rica, en la zona ecológica de Mangaratiba, donde entrena Italia, tras conocer lo que le pasó a los uruguayos, prefieren andarse con cuidado.

“Costa Rica es un equipo que tiene a delanteros veloces y están acostumbrados más a jugar en este clima tropical, así que si les damos la oportunidad de confiarse, nos pueden hacer daño.”

Italianos y ticos chocarán en Recife mañana y se espera que el duelo tenga alta versatilidad.

El equipo azzurri ganó en su presentación ante Inglaterra, por lo que desea amarrar la calificación pronto.

“Vamos con la confianza intacta, pero entendemos que no hay mucho dónde reposar. Costa Rica ya dio muestras que le puede hacer daño a cualquiera. El resultado no nos sorprendió, porque hemos estudiado a cada uno de nuestros rivales.”

Se espera la incorporación de Gianluigi Buffon, Ignazio Abatte y Thiago Motta para el equipo italiano. Con ellos, las sensaciones de que ha dejado de ser un equipo jovial por el ataque pueden replicarse. El que mostró el nivel más bajo en el primer partido, Paletta, saldría para darle paso a Bonucci.

“Son cosas que decide el entrenador”, comentó Motta. “Nosotros creemos que Costa Rica es un rival de respeto y no queremos sorpresas. Nos preocupan muchas cosas de ellos y vemos esto como un partido definitivo.”

Hasta los 23 años, Motta estuvo considerado para formar parte de las selecciones menores de Brasil, pero el destino lo puso en Italia, en donde adoptó la nacionalidad que defiende en el campo.

“Me fui muy pequeño a Italia, pero me siento brasileño. Mi corazón lo tiene este equipo que me ha dado tanto y el país que me adoptó, pero siento cosas por Brasil. Me gusta que tengan el Mundial. Estuve reconocible para defender los colores verde y amarillo, no sucedió, pero espero que la gente me quiera.”