TERESÓPOLIS, 15 de junio.- Oscar tiene apenas 22 años y juega en el Chelsea. A esa corta edad ha pasado a ser el niño mimado de Brasil por el gol ante Croacia, su primero en mundiales, que muchos se esmeran en decir que fue al estilo de Ronaldo.

Cada que hace un gesto, se oyen los disparos de las cámaras que buscan captarlo en diferentes posiciones. Oscar muestra los dientes con una sonrisa y parece que los pensamientos se le van lejos de la Granja Comary, el sitio de entrenamiento,  a unos días del enfrentamiento contra México.

 El amazónico no quisiera recordar el 11 de agosto del 2012. El Tri le ganó la medalla de oro a Brasil dejando boquiabierto al mundo. Oscar, en parte, se sintió culpable porque en el último minuto en el área chica mexicana, falló un remate de cabeza.

Me quedó un sentimiento de tristeza. Fue una noche infeliz aquella del juego ante México, la pasé mal. Fue una derrota por la medalla de oro, algo que Brasil nunca ha tenido, perdimos una Final; México jugó muy bien, nos dio muchas dificultades con su juego”.

Brasil entrena en una ciudad alejada del bullicio de Río de Janeiro por 90 kilómetros que hacen desaparece en el mar y abren paso a montañas majestuosas de picos angulados que se dejan envolver por nubes espesas. La gente en Teresópolis se siente obligada a darle todas las comodidades a su selección. Que
Scolari haya escogido esta sierra por su verde vegetación y su aire puro les llena de bríos.

Brasil entrenó ligero. Los titulares como Neymar, Fred, Dani Alves y Oscar se esparcieron en una cancha aledaña. Los suplentes vencieron al Flamengo sub 20 por 4-0 y al final se sacaron una foto ambos equipos.

El pasado quedó atrás. Espero que nuestras selecciones menores conquisten el Oro en Río de Janeiro pronto. Ahora me enfoco en el Mundial porque tenemos todo para vencer a México, más allá de que jueguen bien o mal.”

Y agregó: “Esperamos un juego difícil de nuevo el martes. México siempre le juega bien a Brasil; nosotros debemos de hacer un partido casi perfecto”.

El estadio Castelao, de Fortaleza, será el escenario del duelo del martes entre locales y mexicanos.