RÍO DE JANEIRO. 13 de junio.- Inglaterra arribó a Manaos, procedente de Río de Janeiro, para afinar su primer partido en el Mundial ante Italia, en el que espera conseguir sus primeros tres puntos y colocarse a la cabeza del Grupo D.

El estreno del conjunto inglés estará marcado por una máxima exigencia, tomando en cuenta el nivel de su rival y las condiciones climáticas del estadio Arena Amazonia, que es característico por su humedad.

Será un duelo entre campeones del mundo, con dos equipos  que atraen el interés de los aficionados por su intensidad para jugar con la pelota.

El antecedente más reciente de un duelo con ingleses e italianos se remonta a los cuartos de final de la Eurocopa 2012, en los que la escuadra azzurra derrotó al equipo de la rosa en la tanda de penaltis (2-4).

Los dirigidos por Roy Hodgson, con una plantilla repleta de futbolistas jóvenes, quiere dar la talla de una vez. Así lo expresó el guardameta Joe Hart, quien además dijo que no cambiarán su manera de preparar un partido y tratarán de divertirse ante cualquier circunstancia.

“Estoy tranquilo. Mi estado mental es la llave y tengo que creer en mí mismo y permanecer concentrado. Me gustaría pensar que cada año hay algo en mi juego, que ayudar a mejorar al equipo, sea bueno o malo”, aseguró.

Hart descartó que exista presión previo a su primer compromiso y asumió la responsabilidad de conservar el cero en la portería de su selección, en caso de ser el arquero titular. 

“Tengo que seguir trabajando duro, porque podría potencialmente pasar por una mala racha y perjudicar el juego. Es una oportunidad increíble. Inglaterra es una de las naciones más grandes en la historia del futbol”, agregó.

Tras una temporada complicada con su equipo, el Manchester City, el portero se ha hecho fuerte ante las críticas.

Por otra parte, los jugadores lesionados de Inglaterra evolucionan positivamente: Alex Oxlade-Chamberlain está cerca de volver, tras sufrir un golpe en un amistoso contra Ecuador.