CIUDAD DE MÉXICO, 5 de junio.- La historia del deporte en Croacia es la historia de una nación y un deporte que pelean por encima de su peso. El deporte ha sido y sigue como la mejor ruta para la promoción global de las muchas cosas que Croacia tiene para ofrecer al mundo: de la espectacular costa Adriática, con playas prístinas y más de un millar de islas, antiguos tesoros culturales y delicias gastronómicas. “Orgulloso de ser croata” es un  popular canto deportivo que tiene raíces en los éxitos y logros de generaciones de deportistas, hombres y mujeres, en Croacia. Pero en ningún lado este canto es más acostumbrado y merecido que en un campo de futbol durante un juego del equipo nacional croata.

     Este verano, Croacia se unirá otra vez a un exclusivo grupo de apenas 32 países para competir en el evento deportivo más prestigioso de los tiempos modernos. Desde la independencia de Croacia en 1991, el equipo nacional de futbol croata ha calificado a todos, menos uno, de los campeonatos mundiales y europeos de futbol. El mayor logro del futbol croata ocurrió en 1998, cuando el equipo nacional croata ganó el tercer lugar en la Copa Mundial en Francia. “La Generación Dorada” es todavía el equipo más popular y respetado en la historia deportiva de Croacia, y su líder formal y mejor anotador del torneo de 1998, Davor Suker, dirige hoy a la Federación Croata de Futbol. Los “Vatreni” (ardientes) o “Kockasti” (cuadriculados), como son conocidos por el patrón cuadricular del escudo de armas de Croacia en sus camisetas, han sido y son una fuerza reconocida, considerados consistentemente como uno de los diez mejores equipos nacionales del mundo. Para un país con la población de un barrio en la Ciudad de México, éste es un logro único y respetable.

      Una de las razones por las cuales el futbol es tan popular en Croacia es su larga tradición y rica historia. La juventud croata comenzó a jugar futbol tan pronto como en 1880 en una pequeña ciudad de Zupanja, cuando un grupo de trabajadores ingleses de procesamiento de madera introdujo el juego. La pelota usada en ese histórico partido es preservada ahora en un museo y hay informaciones de que se jugaba futbol en otras partes de Croacia. La primera edición de las Reglas del Juego fue impresa en 1896, en Zagreb. Los clubes iniciales fueron creados incluso antes de la Primera Guerra Mundial --HASK y PNISK en 1903, Hajduk y Gradanski en 1911, y la Federación Croata de Futbol fue fundada en 1912--. La historia del futbol moderno está ligada de cerca con los fanáticos y aquí Croacia es también un ejemplo notable. La “Torcida” de Hajduck Splits, creada en 1950, es considerada como el grupo de apoyo mas antiguo de Europa. Su lema, “Mientras los Estados y las Ligas fracasan, Hajduk perdura para siempre”, habla de una poderosa y estable conexión de identidad con un club de futbol en un área donde diferentes formaciones estatales ha llegado y se han ido.

       La significación que ha tenido el futbol en Croacia sobrepasó en algunos momentos de la historia su contexto deportivo y se elevó a una más amplia esfera política y social. Un bien conocido ejemplo ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial cuando un equipo completo del Hajduk Sploit dejó secretamente la ocupada ciudad y se unió al movimiento antifascista. El equipo procedió a jugar docenas de partidos con otros equipos aliados, incluso un famoso juego contra el equipo del ejército británico ante 40 mil espectadores en Bari, Italia. Fue el mayor evento deportivo en la Europa liberada durante la segunda Guerra. Durante la era del Estado yugoslavo, los clubes y jugadores de futbol croatas regularmente ocuparon elevados sitios en la liga federal, con Hajduk Split y Dinamo Zagreb  como la mitad de los llamados “Cuatro Grandes del Futbol Yugoslavo”.  Para mucha gente, un comienzo simbólico de las guerras yugoslavas de los 1990 tuvo lugar en el campo de juego de Zagreb, el 13 de mayo de 1990 durante un juego de liga regular entre los clubes croata y  serbio Dinamo y Zvezda, cuando fanáticos opuestos y policía chocaron por razones que no tenían que ver con el juego mismo. En esa ocasión y una vez más, el juego de futbol añadió su voz al más amplio movimiento político que subsecuentemente llevó a la caída del régimen comunista yugoslavo.

    La popularidad del futbol en Croacia no tiene paralelo en ningún otro deporte. Sin embargo, muchas otras extraordinarias historias deportivas croatas han llegado a audiencias globales. El juego final del equipo nacional de baloncesto croata en los Juegos Olímpicos de 1992 en Barcelona, contra el “Equipo Soñado” (dream team) estadunidense reintrodujo una nueva nación independiente al mundo. Generación tras generación, equipos de handball y de waterpolo de Croacia han subido regularmente a los podios de medallas olímpicas, tras llevar innovación y alegría al juego. El extraordinario talento de la esquiadora alpina Janica Kostelic la hizo la mas exitosa competidora en esquí alpino en la historia, cuando sólo tenía 25 años de edad. La impactante victoria del jugador de tenis Goran Ivanisevic en Wimbledon, en 2001, encontró incluso camino a las pantallas de cine. Todos esos históricos momentos del deporte han sido seguidos por legiones de fanáticos apasionados, que ocupan plazas públicas y cafés cuando y donde sea que un equipo o un jugador croata compite en el escenario mundial. Este verano no será la excepción de la regla, cuando la locura del futbol se extienda alrededor de mundo y en Croacia. Las ventas de televisiones, el espíritu nacional y la moral de trabajo estarán en alto durante junio (y ojalá julio).

En la próxima Copa del Mundo el equipo de futbol croata, frecuentemente calificado como “el Brasil Europeo” debido a su gran capacidad técnica, tendrá el privilegio de jugar el partido inicial del torneo contra el anfitrión, el “Real” Brasil. Otro privilegio y reto para el equipo croata será enfrentar a México en el mismo grupo. Si bien los equipos croatas han sido más exitosos en partidos amistosos, con victorias en 1992 y 1999, el lado mexicano prevaleció en el torneo oficial en la Copa de 2002. El encuentro del 23 de junio en Brasil, entre el Tricolor y los cuadriculados enfrentará otra vez a México y Croacia en un campo de futbol, pero proveerá a todos con una oportunidad de aprender más del otro. Ojalá este artículo haya logrado algo de eso al introducirles a la pasión, orgullo y amor por el futbol y los deportes en Croacia.

¡Todo lo mejor para todos nosotros en Brasil!

* Embajador de Croacia en Estados Unidos
y acreditado en México