FILADELFIA, 26 de mayo .- Josh Beckett comenzó a hablar sobre lanzar un juego sin hit en el cuarto inning, ignorando todas las supersticiones tradicionales y, de paso, puso nervioso a su catcher. Su dominio fue tal que no se distrajo con cábalas y completó la joya en el triunfo de los Dodgers 6-0 ante los Filis, en Filadelfia.

Beckett lanzó el primer juego sin hit de su trayectoria y en el primero de las Mayores esta temporada. Hace un año, su carrera peligraba por una condición nerviosa que generó un entumecimiento en la mano con la que tira.

Sin embargo, ayer, fue simplemente dominante y consumó una soberbia actuación consiguiendo los 27 outs.

Estuve bromeando al respecto, porque estaba esperando que conectaran un hit”, dijo Beckett. “No piensas en este punto de tu carrera que vas a lograr algo así. No siento que mi repertorio sea lo suficientemente bueno para eso. Tal vez soy tan exigente conmigo mismo como cualquiera.”

Beckett recetó seis ponches, concedió tres bases por bolas y nunca estuvo cerca de que le conectaran un hit. Todo ante una alineación que incluye a dos exganadores del premio al Jugador Más Valioso, además de cuatro peloteros que han acudido al Juego de Estrellas.

Ponchó al cinco veces seleccionado al Juego de Estrellas, Chase Utley, con un strike cantado para terminar el encuentro.

Con 128 pitcheos, el derecho de 34 años tiró el primer juego sin hit en las Mayores desde que el venezolano Henderson Álvarez lanzó uno para Miami, ante Detroit, en el último día de la campaña de 2013.

Es muy especial. Se necesita contar con una gran defensiva, un poco de suerte y ejecutar tus lanzamientos cuando lo necesitas”, dijo Beckett. “Estábamos contra un buen equipo bateador, que uno no toma a la ligera”.

Beckett mezcló una agresiva recta con una curva engañosa, que mantuvo a los bateadores fuera de balance durante un lapso en el que retiró a 23 en fila. Lanzó el primer juego sin hit para los Dodgers desde el que logró Hideo Nomo ante Colorado, en el Coors Field, en 1996, y el 21 en la historia de la franquicia; Sandy Koufax tuvo cuatro de ellos.

Todas las jugadas defensivas en apoyo a Beckett fueron de rutina. Domonic Brown fue el out más complicado al conectar una línea que el jardinero izquierdo que Carl Crawford atrapó cerca de la franja de advertencia en la quinta entrada.

Beckett (3-1) comenzó la campaña en la lista de lesionados con una lesión en el pulgar, generando más dudas sobre su efectividad cuando volviera al equipo con grandes expectativas.

Sólo quería ayudar al equipo”, comentó. “Siempre quieres ser parte de la solución, no del problema.”

Beckett fue el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial de 2003, con los Marlines, coronando la temporada con una blanqueada de cinco hits en el sexto juego en el Yankee Stadium.