CIUDAD DE MÉXICO, 17 de mayo.- En la final de Segunda División se presentó un acto de violencia al término del encuentro que ganó Delfines de Coatzacoalcos por 4-3 ante Linces de Tlaxcala, donde el vestidor de los ganadores fue incendiado por aficionados locales.

Después de un emocionante duelo, en el que los veracruzanos consiguieron el subir a la Liga de Ascenso, pseudoaficionados ingresaron al vestuario visitante y prendieron fuego a las pertenencias de los jugadores, además de destrozar el inmobiliario.

Ninguno de los clubes se ha pronunciado respecto a lo sucedido en el inmueble. El club de Talxcala podría recibir castigo por lo sucedido.

fdr