CIUDAD DE MÉXICO, 17 de mayo.- En el partido de homenaje a Ledley King, ex jugador del Tottenham, el árbitro Howard Webb protagonizó un capítulo cómico cuando quiso llevarse el balón, sufrió una barrida y se levantó para ir tras su agresor.

Cuando circulaba el balón cerca del medio campo del White Hart Lane, Webb tomó el balón, burló a un jugador, pero no se dio cuenta que otro venía a su “caza”, cuando sintió la barrida por detrás de Lewis Holtby.

El árbitro terminó en el suelo y en el encuentro con el jugador rival se tornó cómico.

Webb dirigió la final del Mundial de Sudáfrica 2010 entre España y Holanda.

ald