CIUDAD DE MÉXICO, 13 de mayo.- El futbol es de esos deportes en el que sólo basta un mal día para que un héroe se convierta en villano. Así sucedió en el juego entre Brasil y Francia de los cuartos de final del Mundial de México 86. En un instante, Zico, Sócrates y Platini fallaron desde los once pasos. En ese encuentro fallaron los cracks.

El recuerdo de Brasil coronándose en el Estadio Azteca en 1970 provocó que la afición mexicana apoyara al equipo sudamericano tras la eliminación de México en el Mundial de 1986. Los boletos para los juegos del representativo brasileño fueron los primeros en acabarse y en las afueras de los estadios el verde con amarillo predominaba en los puntos de venta.

Por su parte, Francia llegó hasta los cuartos de final de la segunda Copa del Mundo mexicana gracias al liderazgo de Michel Platini. El jugador que había ganado el Balón de Oro un año anterior, era la principal figura de los galos.

Telé Santana presumía de un equipo que resaltaba con los toques de alta escuela de Sócrates y Careca, adornados con la calidad y experiencia de Zico. En la fase de grupos, Brasil jugó todos su partidos en la ciudad de Guadalajara y superó a los equipos de España, Irlanda del Norte y Argelia en el sector D. No recibió ningún gol en contra y sus delanteros festejaron en cinco ocasiones.

Francia, a su vez, peleó hasta el último partido para conseguir la clasificación. El equipo europeo venció a Hungría y Canadá, pero no pudo superar a la Unión Soviética, resultado que le obligó a quedarse con el segundo puesto del grupo C y  provocó que enfrentara a Italia en los octavos de final, instancia en la que Brasil no encontró dificultades contra Polonia. Telé Santana aplaudió cada uno de los cuatros goles que consiguió su seleccionado y se mantenía como uno de los favoritos  a levantar la Copa del Mundo.

Francia, dirigida por Henri Michel, siguió la batuta de Michel Platini para vencer a Italia en su eliminatoria. El entonces jugador de la Juventus anotó el 1-0 y Yannick Stopyra consiguió el tanto que permitió la clasificación a la siguiente fase.

En los cuartos, Brasil y Francia se citaron en el Estadio Jalisco. Las exigencias de la televisión provocaron que el partido se realizará a las 12:00 hrs. y Telé Santana aclaró que su equipo debía de ganar sin importar el lugar y horario.

Francia fue más displicente. Previo al juego contra los brasileños, Henri Michel permitió que sus jugadores pasaran un noche con sus esposas y durante su estancia en México. En la concentración de los galos nunca hubo señas de una disciplina rígida.

“En mi equipo no hay posiciones fijas, como se ha podido comprobar mis centrocampistas pueden ser delanteros o defensas. Miren a Platini, le ponga donde le ponga es un monstruo”, declaró Henri Michel previo a presentarse en el Jalisco.

Brasil inició la batalla con un disparo que Careca no logró que se convirtiera en el primer tanto del partido. Sócrates se convirtió en el jugador más creativo de  los brasileños y en sus pies surgían las jugadas que más temor despertaban en la zaga de la selección de Francia.

El gol llegó al minuto 17. Sócrates hizo una pared con Josimar y luego asistió a Careca. El delantero brasileño cruzó el esférico y el portero Bats no alcanzó a evitar el primer tanto del partido.

Francia, dos años antes, había ganado la Eurocopa y Michel Platini anunció su retiro de la selección al finalizar su participación en el Mundial de México. Contra Brasil, Il France, como le decían a Platini en Italia, fue el jugador que ofreció más esfuerzos a la ofensiva y sus destellos permitieron que rival bajara su presión al ataque. Fue el jugador elegido Balón de Oro en 1985 quien anotó el gol del empate. Alain Giresse envió un centro que el portero Carlos no pudo cortar y Platini llegó por un costado para empatar el marcador a uno.

En el complemento, Telé Santana jugó su mejor carta. Pidió a Zico que se pusiera a calentar y preparó el escenario para que entrara en los últimos 20 minutos.

El nombre del ídolo del Flamengo era coreado por la afición del Estadio Jalisco y hasta el minuto 70 tuvo la oportunidad de pisar el césped, al ocupar el lugar de Müller.

Cuatro minutos después del ingreso de Zico, Branco fue derrumbado dentro del área y el árbitro marcó penal a favor de Brasil. Tras la falta, corrieron Sócrates y Josimar a abrazar al delantero brasileño.

La falta permitía el turno a Zico. El mediocampista de la verdeamarela era famoso porque nunca fallaba un penal y desde los once pasos tenía la oportunidad de poner al frente a su representativo. Cobró Zico y el portero Joel Bats adivinó la trayectoria. El balón acabó en las gradas y el partido llegó hasta la instancia de los penales.

El primero en aparecer en escena fue Sócrates. El habilidoso  brasileño disparó y Bats acertó la trayectoria.

“Adiviné el disparo de Sócrates por cómo corrió”, declaró el portero de Francia.

La respuesta del equipo europeo corrió a cargo de Yannick Stopyra. El zaguero galo atinó a vencer al portero de Brasil al igual que el brasileño Alemao venció a Bats en su oportunidad.

Amorós y Bellone anotaron a favor de Francia, y Zico aprovechó la revancha para anotar en la tanda de penales.

Platini se proponía eliminar a Brasil con su disparo, pero el ídolo envió su intento a las gradas. Para la fortuna de los blues, Julio César acabó con la esperanza de la verdeamarela al fallar el último penal. Así, Francia avanzó a semifinales.

“Ah, qué hubiera pasado si no fallo”, lamentó Sócrates al final.

 

El momento de Francia

Henri Michel, director técnico de la Selección de Francia, mostraba que evidentemente era un hombre feliz. Su equipo acababa de derrotar a Brasil en uno de los encuentros que se escribirán con letras de oro en la historia de las Copas del Mundo.

Fue un juego en el que hubo de todo. Ni el director de cine con más imaginación hubiese podido crear un escenario como el que vivieron hoy las 60,000 personas que asistieron al Estadio Jalisco: dos horas de lucha ética coronadas por esa increíble serie de penalties. Porque el penalti fue hoy amo y señor del partido. Los dos grandes del balompié se rindieron a sus pies. Primero falló Zico, cuando corría el minuto 74 y  después, Sócrates y en el octavo tiro de la serie, Platini voló su disparo. El rey Michel erraba y el Estadio Jalisco cimbraba hasta sus cimientos.

Pero finalmente, Francia logró su pase a las semifinales, en el que enfrentará el próximo día 25 a Alemania del Oeste en la repetición de aquella memorable batalla del España 82.

“Llegar por segunda vez consecutiva a un semifinal en Copa del Mundo demuestra el gran trabajo y los grandes progresos realizados en estos últimos años por el balompié en nuestro país”, dijo Michel. “No puedo dejar de citar a mi predecesor, Michel Hidalgo.”

Se refería al ex entrenador del equipo de Francia, arquitecto del estilo mostrado por los galos que hoy deleitó a cada uno de los espectadores, y que enrojecía, visiblemente emocionado, allá al fondo de la sala.

Henri explicó que la primera parte del encuentro se había tornado difícil para Francia,  debido a ciertos problemas de organización.

“No estuvimos bien planteados en la cancha”, reconoció.

“Sin embargo poco a poco logramos acercarnos y superar ese principio.

“Además, teníamos enfrente a un gran conjunto que de hecho estaba en su cancha y con su público. Ha sido un gran mérito de los jugadores franceses superar estas circunstancias.

Todos estaban muy cansados

Alguien preguntó al técnico francés por qué había decidido dejar a Platini cuando fue muy claro el hecho de que después del minuto 70, el astro galo ya no podía correr.

“No se puede estar cambiando de jugadores todo el tiempo. Consideré que el cambio de Ferreri por Giresse era más conveniente y así lo hice.

Empero, el entrenador admitió que Platini dio muestra de fatiga, y que por lo mismo cada vez jugaba más en punta.

Pero el cansancio no sólo fue Michel.

“Fue un esfuerzo sobrehumano de todos los jugadores. Los 120 minutos se jugaron a un ritmo muy rápido. Claro que esto afectará la condición física de mis jugadores para el siguiente partido. Pero confío en su pronta recuperación y además tampoco olvidemos que México y Alemania juegan esta tarde, en un partido que seguramente también va a gastarlos mucho.”

Francia después de esta generosa victoria se ha convertido en favorita absoluta para el Campeonato Mundial de Futbol. Incluso el lateral Manuel Amorós declaró que la escuadra que obtuviera el triunfo seguramente sería el Campeón de la Copa del Mundo. 

Fue el triunfo del futbol arte.

- Fragmento de la crónica de Miguel Barberena publicada en Excélsior