MADRID, España, 6 de mayo.- El portero del Real Madrid y de la selección española, Iker Casillas, tuvo que pagar 1.6 millones de euros tras una inspección fiscal, con lo que evita ser acusado de fraude, confirmó este martes una fuente cercana a los representantes del jugador.

El capitán del equipo blanco tuvo que hacer el pago por "un ajuste fiscal en sus derechos de imagen" y en ningún momento hubo delito, explicó la fuente, confirmando informaciones publicadas por el diario La Vanguardia.

Es conocido que los jugadores cobran cantidades estratosféricas de dinero y en muchas ocasiones buscan cómo conseguir pagar los mínimos impuestos posibles. 

El expediente del portero, según el diario barcelonés que citaba a "fuentes próximas a asesores fiscales implicados en el asunto", no se tramitó como un delito como ocurrió con el barcelonista Leo Messi porque la Agencia Tributaria y la Fiscalía consideraron que en este caso "no ha habido ánimo de dolo, de eludir sus obligaciones fiscales".

Ha sido un ajuste por discrepancias en la interpretación de la norma. No ha habido ningún problema con Hacienda y se ha podido llegar a un acuerdo", precisó la fuente.

Tres internacionales, Íker Casillas, Xabi Alonso y David Villa, estarían implicados en esta nueva investigación, según informa La Vanguardia. 

 

pdg