CIUDAD DE MÉXICO, 22 de abril.- Contesta el teléfono Ángel Coca González. Dice que ha recibido no menos de 500 llamadas y mensajes en su celular desde el pasado lunes, la mayoría de ellas de amigos que ha hecho en el futbol y que le muestran su apoyo después de escuchar su nombre en el televisor, siendo acusado de pedirle dinero al futbolista Daniel Ramírez cuando recién empezaba su carrera.

González está al tanto de todo lo sucedido a partir de que Ramírez declarara que, en una de sus visorías, él le pidió 10 mil pesos para quedarse. Fue enterado de que el Pachuca lo separó de su cargo como coordinador de visorías para iniciar una investigación y que Ramírez debía aclarar en una conferencia de prensa lo dicho anteriormente.

“En la mañana me habló Fassi para decirme”, comenta “La Coca”. Sin embargo, ni el hecho de que el futbolista de Pumas se haya retractado y que los Tuzos llegaran a un acuerdo con la directiva universitaria para evitar más el tema, parecen dejarlo conforme.

El daño está hecho. Es una herida que se va a quedar para siempre. Se enteró todo el país de este mito y me siento defraudado de mi directiva, no de Andrés Fassi y Marco Garcés, pero sí de los demás. Ya está muy maltratada la situación con el club, a veces los ciclos se cumplen y si tengo que salir después de los 15 años que les he dado, es justo que lleguemos a un acuerdo en buenos términos', comenta.

Para el tiempo en el que responde González, ya se había dado la explicación de Ramírez en Ciudad Universitaria. “Fassi me dijo que estaban muy apenados por esta situación, que la idea de que hablara el chamaco era para aclarar la verdad y que no hiciera ninguna demanda hasta que me avisaran ellos”, agrega, pero no cierra del todo la posibilidad.

Yo sigo en lo dicho, si él no me pide una disculpa pública continuaré con mi demanda. Lo que ha hecho, además del daño moral, es que yo pierda mi trabajo y no es justo. Con decirte que no supe ni quién dio el anuncio que yo quedaba separado del club. Me siento defraudado, me faltaron al respeto', continúa.

Antes de colgar, La Coca asegura que no guarda rencor hacia nadie y aporta más datos al malentendido del cobro de cuotas en las fuerzas básicas de los Indios.
“La cuota (de 10 mil pesos) era únicamente para los de provincia, no para los del DF. No sé de dónde lo sacó el chamaco”.

Ya una empresa inglesa le ha ofrecido trabajo a González en el área de visoría: “Me dijeron que esperara un poco, que ellos no me iban a dar tortillas duras como aquí”. Dice que lo va a pensar.

fdr