BOSTON, 21 de abril.- Con 35 mil 660 corredores, cerca del récord histórico, y un millón de espectadores previstos en la calle, una desafiante ciudad de Boston celebra hoy su maratón con un imponente operativo de seguridad tras el atentado de 2013.

Más de 3 mil 500 policías (el doble del año pasado) y 60 agentes de seguridad gubernamentales vigilarán la edición 2014 de la prueba, escenario de las explosiones de dos bombas artesanales en la línea de llegada el 15 de abril de 2013 que dejaron tres muertos y 264 heridos.

Los organizadores establecieron una serie de medidas draconianas para los participantes, incluyendo una política “sin mochila”, en respuesta al hecho de que fue ahí donde los hermanos de origen checheno Tamerlan y Dzhokhar Tsarnaev, escondieron las ollas a presión convertidas en bombas.

Tratamos de encontrar un equilibrio entre una seguridad reforzada y preservar el ambiente familiar”, dijo el gobernador de Massachusetts, Deval Patrick.

Ayer, en una jornada fresca y de sol radiante, cientos de corredores, familiares y curiosos se pasearon por el lugar de la línea de llegada en la calle Boylston, donde se erigió un memorial en homenaje de las víctimas.

“Nunca los olvidaremos”, decía un letrero, junto a cuatro cruces con los nombres de los muertos (tres el día de la carrera y un oficial de policía baleado días después cuando los Tsarnaev intentaban huir) escritos en un corazón rojo. Al pie de ellas, había pares de zapatillas y varios ramos de flores.

El orgullo de la ciudad podía verse en las decenas de camisetas con el lema “Boston fuerte” vestidas de manera orgullosa y en pancartas en tiendas, restaurantes y hoteles.

Las autoridades estadunidenses homenajearon a las víctimas el martes pasado en coincidencia con el primer aniversario exacto de los atentados, pero hoy seguramente se vivirán momentos de mucha emoción en el maratón que se corre desde 189, el más antiguo del mundo moderno.

Heather Abbott, que sufrió la amputación de la parte inferior de su pierna y se ha convertido en ícono de los sobrevivientes, irá a apoyar a Erin Chatham, una mujer que la encontró en el suelo, y Peter Riddle, que ayudó a salvar su vida aquella tarde.

Estaré mirando a Erin Chatham, la mujer que me halló en el suelo, cuando cruce la línea de llegada. Estará corriendo el maratón por primera vez, y Peter  también. Estoy muy ansiosa por estar con ellos”, dijo Abbott.