En el caso de rentar por temporada, los precios pueden ser disparatados en zonas junto al estadio de la final, con propietarios que actualmente piden hasta 53 mil dólares por el mes del alquiler en un departamento estándar de dos o tres cuartos

RÍO DE JANEIRO, 16 de abril.- La celebración de partidos para la Copa Mundial de Futbol, entre ellos la final del torneo en el Estadio “Maracaná”, y los Juegos Olímpicos en 2016, han provocado un aumento en el alquiler y precios de venta de inmuebles en esta capital, cuya tendencia es calificada como “burbuja”.

Gracias a esto, y a las altas expectativas para el cobro de hospedaje de los grandes consorcios hoteleros, cuyas tarifas fluctuarán entre 90 y 500 dólares por noche, además, habitantes de la ciudad comenzaron a transformar sus casas o apartamentos en improvisados hostales, para recibir al nutrido mercado de adicionados al futbol. 

Desde la emblemática favela de Rocinha, a otras comunidades más pequeñas, menas conocidas, como Pereira da Silva, muchos de los residentes transforman sus casas regulares en hostales, 'hoteles con encanto' o simplemente habitaciones individuales con vista normal y sábanas limpias, para los turistas intrépidos dispuestos a encontrar una auténtica experiencia cultural, o para quienes no puedan pagar las más caras plazas hoteleras.

La ley en Brasil estipula que, salvo excepciones, sólo existen dos tipos de contrato inmobiliario de alquiler: uno de “temporada”, con un plazo máximo de tres meses consecutivos para un mismo inquilino, y otro “residente”, que tiene una vigencia fija de 30 meses.

Aunque los más afectados por esta tendencia alcista son los alquileres de “temporada” para el periodo cercano a la Copa del Mundo (12 de junio-13 de julio), también el precio de alquiler por 30 meses ha crecido desde que Brasil fue elegida sede mundialista en 2007.

Los datos de la Asociación Brasileña de Administradores de Inmuebles (ABADI) indican que, sólo en 2013, el precio del alquiler por 30 meses en la zona de Maracaná aumentó 20.3 por ciento, situando el metro cuadrado hasta los 28.4 reales (13 dólares), lo que provoca que un departamento de 100 metros cuadrados cueste por encima de los mil 200 dólares.

En el caso de rentar por temporada, los precios pueden ser disparatados en zonas junto al estadio de la final, con propietarios que actualmente piden hasta 53 mil dólares por el mes del alquiler en un departamento estándar de dos o tres cuartos.

Esta situación anómala para un país donde el salario medio es de 800 dólares mensuales se repite en Sao Paulo, junto al Arena Corinthians, estadio donde se disputará el partido inaugural entre Brasil y Croacia.

Otra de las zonas cariocas más afectadas por esta alza es la denominada “Zona Sur”, que engloba, entre otros, los preciados barrios de Copacabana, Ipanema y Leblón, todos ellos a primera línea de mar y considerados entre los más seguros de la ciudad.

Ipanema es el más caro de toda la ex capital brasileña, con un precio medio del metro cuadrado que se sitúa en 38 dólares si se alquila por 30 meses, pero que en el caso de alquiler por “temporada” eleva la renta mensual incluso por encima de los cinco o seis mil dólares.

“En realidad, lo que se ha producido es una corrección del desfase que existía anteriormente y que provocaba precios muy bajos”, argumenta Deborah Mendonça, directora y presidenta de la ABADI.

En entrevista con Notimex, explicó que la alza de los precios es impulsada por los dos eventos deportivos, pero también por el acceso al crédito, la implementación de mayor seguridad en zonas de la ciudad como consecuencia de la “pacificación” de favelas por parte de la policía y la inversión en infraestructuras.

“Hay quien dice que hay una burbuja inmobiliaria, pero nosotros pensamos que no. No prevemos que los precios vayan a subir ahora. Después de la Copa y de las Olimpiadas habrá un ajuste”, citó la fuente.

Esta situación de aumento de precios en los alquileres, que impulsa la inflación –uno de los mayores problemas de la economía brasileña- ha provocado iniciativas de protesta como la de “Río $urrealista”, que a través de una página en la red social Facebook denuncia la crecida desmesurada de servicios y bienes de consumo para el carioca.

Esta situación de encarecimiento de los alquileres se ha visto reforzada, además, por la limitada oferta hotelera de la ciudad, pese a que cada año recibe a cientos de miles de visitantes con motivo del Carnaval y el Año Nuevo.

Alfredo Lopes, presidente de la Asociación Brasileña de Industria de los Hoteles de Río de Janeiro, explicó, sin embargo, que desde 2010 la ciudad añadió seis mil 800 habitaciones a la oferta, cuya cifra total se sitúa en torno a las 35 mil.

“La red hotelera de Río estaba anticuada, se ha hecho un esfuerzo por renovar”, dijo Lopes en su defensa por las acusaciones de que, con precios que oscilan entre 160 y 570 dólares por habitación, la relación coste-calidad está desfasada.

Aseguró que para el periodo de la final del Mundial, el 13 de julio, “las habitaciones están ya casi agotadas”, mientras que para el resto del campeonato la tasa de ocupación es del 90 por ciento.

 

pdg