CIUDAD DE MÉXICO, 6 de abril.- Las medallistas olímpicas Aída Román y Mariana Avitia han impulsado la práctica del tiro con arco entre las niñas con sus éxitos internacionales, en una época en la que los estereotipos sociales para la mujer se han transformado y han ganado roles protagónicos.

Avitia, medallista de bronce en Londres 2012, es una figura en su natal Nuevo León, donde comenzó a practicar el arco hace más de una década; la capitalina Román, ganadora de plata en la capital inglesa, reconoce que algunos de sus libros favoritos son la zaga de Los Juegos del Hambre, historia que ha sido llevada al cine y que da a las mujeres un papel trascendental.

Las dos arqueras tricolores son el rostro del éxito de su deporte, que ha crecido en los últimos seis años debido a los resultados en Juegos Olímpicos, a las transmisiones de televisión y al impacto de películas como Los Juegos del Hambre o Valiente.

“En 2001, cuando traje a mi primer hijo a este deporte el campo estaba completamente solo. Ver ahora el campo lleno, después de 13 años, es una satisfacción enorme”, dice Santiago Avitia, padre de la medallista.

Su razonamiento viene en función de que ese campo vacío en 2001 ahora está al límite de su capacidad, es el reflejo de cómo ha crecido de forma vertiginosa un deporte que tiene a México en los primeros lugares en el escenario internacional.

“El boom de 2008, cuando René Serrano ganó cuarto lugar y Mariana octavo, fue el que detonó que más gente practicara el arco, desde ahí hemos estado creciendo”, explica Avitia, presidente de la asociación de Nuevo León. “La plataforma de la Olimpiada Nacional es muy importante, muchos estados se han puesto a trabajar”, destaca.

El caso de Nuevo León es sólo una estampa. Effy Sánchez asumió la presidencia de la Federación Mexicana de Tiro con Arco (Femeta) en 2006, cuando era un deporte disputado por dos grupos que buscaban el poder y ella se impuso 11-10 en la votación.

Entonces había 21 asociaciones estatales con un promedio de 40 arqueros, cada una, poco más de 800 practicantes en todo el país. “ Ahora la cifra total es inmensa, cada asociación tiene registrado un promedio de 70, pero los estados fuertes como Chihuahua y Nuevo León alcanzan los 100. Te puedo hablar de que se triplicó”, dice Sánchez.

La federativa concuerda en que el crecimiento comenzó tras el resultado olímpico en Beijing 2008 y en que la Olimpiada Nacional ha ayudado a expandir este deporte, pero también da importancia a los roles que han cambiado para las niñas en la literatura de Suzanne Collins, con Los Juegos del Hambre, o el caso de la película de dibujos animados Valiente, en las que los roles principales femeninos ganan notoriedad.

“Yo sólo me dejaba llevar por mis emociones, aunque mis libros favoritos son Los Juegos del Hambre”, historia en la cual sale una arquera”, cuenta Román. “Nuestra virtud ha sido tener las ganas de salir adelante, ser disciplinados y querer llevar el nombre de México lo más alto.”

“Tengo una sobrina que empezó a seguir a Mariana Avitia después de que vio la película Valiente, decía que ella se veía tirando como en la televisión, creo que todo tiene que ver”, dice Sánchez. “La película de Valiente, de esta niña Mérida, los Juegos del Hambre o historias televisivas han ayudado.

“Cuando entramos había un 25 por ciento de mujeres practicando arco. Ahora puedo decir que estamos como 55-45 a favor de los hombres, pero pronto estaremos llegando a la igualdad porque tenemos muchas infantiles que ya tienen muy buenas puntuaciones como jamás lo habíamos visto, son niñas de 12-13 años, es una buena escuela”, confía Sánchez.

Con las bases sentadas, el tiro con arco mexicano se apresta a los retos más importantes del ciclo olímpico que terminará en Río de Janeiro 2016. La primera prueba serán los Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014, pero se vislumbra un futuro promisorio con el crecimiento que ha tenido la práctica del arco en territorio nacional y con la incorporación de más niños, de ambos géneros, en su práctica.