SAN SEBASTIÁN, 5 de abril.- El Real Madrid encontró menos oposición de la esperada en su visita a Anoeta, se impuso con rotundidad por 4-0 a la Real Sociedad y mantuvo vivo el sueño de ganar al Atlético de Madrid y al Barcelona en la carrera por el título de Liga.

Asier Illarramendi, en el último minuto del primer tiempo, abrió el marcador en su retorno al estadio que le vio despuntar e inició el camino de la victoria al equipo blanco.

Antes de comenzar el cotejo, el conjunto de Carlo Ancelotti tenía conocimiento de los resultados de los encuentros del Atlético de Madrid y Barcelona, quienes ganaron sus partidos y se veía obligado a conseguir la victoria ante el equipo Txuri Urdin.

Real Madrid apostó por un juego de control y por esperar a que se desgastara el equipo loca, que se mostró ambicioso y que focalizó todo su peligro en los pies de un activo Carlos Vela.

Sin Cristiano Ronaldo, al que Ancelotti dio descanso para que se recupere de sus problemas de rodilla, los blancos tomaron la referencia en Benzema, pero Iñigo Martínez cerró las vías de acceso al área local al delantero francés durante los primeros minutos.

En un choque igualado pudo moverse el marcador a favor de los blanquiazules en el minuto 22, en un remate de cabeza de Griezmann que pasó unos centímetros por encima del larguero de Diego López, quien transmitió seguridad a su equipo.

El Real Madrid comenzó a crecerse en el tramo final del primer tiempo y al borde del descanso llegó el 0-1 en una jugada iniciada por Benzema, que trató de sorprender con un duro remate al guardameta Bravo, saliendo rechazado el esférico a la llegada de Illarramendi, que sólo empujó el balón al fondo y no celebró el gol que le hacía a su exequipo.

La Real Sociedad quedó noqueada y ya no volvió a meterse en el encuentro.
Tras el descanso, los de Ancelotti tuvieron un largo periodo para jugar a placer y los palos se aliaron con el equipo de casa.

Claudio Bravo cometió un error que significaría un gol más para el cuadro capitalino, cuando entregó un balón a Bale quien colocó un misil al que no pudo llegar el arquero chileno.

Hasta el final vivió de forma plácida el equipo de Ancelotti, que liberó el pie del acelerador y se reservó pensando en su partido de Champions ante el Borussia Dortmund.

Aún tendría tiempo el once madridista para cerrar el choque con goleada, primero con un tanto de Pepe ante otro desajuste defensivo de los locales y luego la culminación de Morata en un contraataque recién entrado en el terreno de juego.

fdr