CIUDAD DE MÉXICO, 2 abril.- El Poder Legislativo le hizo ver a los dueños de los equipos de futbol que de ninguna manera están exentos de responsabilidad en el caso de la violencia que se ha generado y pudiera generarse en los estadios de futbol. Les pidieron que controlen y/o reduzcan a las llamadas “barras” de aficionados, precisamente para que no se fomente ningún tipo de riña en los eventos deportivos y en su caso, que se credencialice a sus miembros.

Gerardo Liceaga y Carlos Alberto Puente Salas, secretario de la Comisión de Deporte y presidente de la Comisión de Juventud y Deporte de la Cámara de Diputados y de Senadores, respectivamente, señalaron que la idea de haber modificado la Ley de Cultura Física y Deporte, no sólo fue para erradicar dicha violencia y aplicar sanciones más severas a quienes la inciten o generen, sino sobre todo, hacer que las familias vuelvan a los estadios.

En conferencia, Liceaga Arteaga resaltó que “desarticular las barras, es un tema que se ha platicado con los dueños de la liga de primera división. Es una competencia de ellos, porque finalmente son ellos los que entregan el boleto y se reservan el derecho de admisión… No, no estamos por desarticular las barras. Estamos por credencializarlas; que las credencialicen, que nos digan quiénes son y que ellos se hagan responsables de la situación porque ellos provocaron que las barras existieran”, subrayó también el legislador del PRI.

Quien fuera comentarista deportivo informó que este tema, la erradicación de las agresiones colectivas en los eventos deportivos, se ha venido trabajando desde hace ya más de año y medio. Dijo que en la Ley de Cultura Física y Deporte sí están involucrados los dueños de los equipos de futbol y explicó: “Los legisladores querían que puntualizáramos dueños de futbol. La ley es en general y dice “ aquellos que estén involucrados en un evento o espectáculo deportivo y ahí ya van los dueños de los equipos, los presidentes de las ligas, ya van todos incluidos”.

Puente Salas por su parte, insistió en la idea de que todos los espectáculos deportivos tienen que ser absolutamente sociales y familiares y consignó la necesidad de que, una vez trabajdas las leyes reglamentarias de estos cambios ya aprobados por el Congreso permitan que todos los agentes involucrados asuman y comprendan sus responsabilidades, y que en ningún estadio se presente nuevamente la violencia porque es esta la que aleja a la gente de estos eventos.

Fg