CIUDAD DE MÉXICO, 23 de marzo.- En los pasillos del Staples Center la decepción envuelve el estado anímico de los aficionados de los Lakers. Ocurre lo mismo en Boston, con los Celtics, donde el trébol de cuatro hojas parece haber perdido al menos dos. Nadie duda que los pobres resultados de los equipos hagan sufrir de más a quienes parecen acostumbrados a ganarlo todo: se nota en los gestos rígidos y en las lamentaciones, también en esos paneos rápidos que hacen las transmisiones de televisión. Las dos franquicias con más glorias en la historia de la NBA ahora están en el otro extremo del éxito.

Cuatro años antes el objetivo de ambos permanecía fijo en ganar el trofeo Larry O’Brien de campeón. En esa temporada llegaron a los playoffs y coincidieron después en la serie por el título, como pasó también en 2008, siendo el cuadro de Los Ángeles el mejor en una serie de siete juegos a ida y vuelta (4-3). Eran días normales para las franquicias que más apariciones en postemporada y títulos poseen.

La rivalidad entre amarillos y verdes tiene su origen a principios de los años 60, cuando Jerry West y Wilt Chamberlain trataban de responder a los primeros retos de Red Auerbach y Bill Russell. Los Lakers perdieron las siete finales que disputaron ante Boston durante esa década.

Después aparecieron Magic Johnson y Larry Bird en los 80, un par de genios antagónicos en papel de basquetbolistas, quienes disputaron tres finales con saldo a favor de Los Ángeles (2-1), en el resplandor del Showtime.

Fue hasta 2008, luego de 21 años, cuando los dos equipos más ganadores de la liga estadunidense (Celtics, 17 títulos, y Lakers, 16) se enfrentaron de nuevo por un campeonato.

Todo eso, sin embargo, hoy está en la penumbra del pasado. En ambos casos en esta campaña no hay planes de llegar a playoffs ni figuras que sustenten aspiraciones mayores a las de pelear por no ser últimos en su conferencia.

A falta de figuras y con la misma inercia perdedora está será la segunda ocasión en 65 temporadas que los dos cuadros no estén en playoffs, antes había ocurrido en la campaña de 1993-1994.

Ambos equipos han sido los más constantes invitados a la fase en la que se busca el campeonato. Los Lakers tendrán su sexta campaña en la historia sin playoffs, algo tan raro cuando se hace el contraste con sus 60 años calificando a la postemporada. Los Celtics habían llegado a 51 rondas de playoffs en su historial.

La debacle de ambos equipos ha sido total desde el cambio de año. En 35 partidos que los Lakers han disputado en 2014, sólo acumulan nueve victorias y tienen una marca de 22-45 que los ubica en el penúltimo lugar de la Conferencia Oeste. Son, además, el equipo que más puntos por promedio recibe (108.7) y uno de los que menos logra ganar en casa (11-21).

Los resultados en Boston ocurren en un escenario similar: los Celtics (23-46) registran 10 victorias y 28 derrotas en 2014, ocupan uno de los últimos lugares en la Conferencia Este y es de los conjuntos con más bajos puntos anotados por partido (95.5).

Esta temporada los aficionados de Celtics y Lakers comparten el mismo dolor. El brillo que acompaña los símbolos de sus equipos por el cúmulo de sus éxitos se difumina  en una de las peores temporadas que han tenido, una historia que rompe con la costumbre de ser ganadores.