CIUDAD DE MÉXICO, 14 de marzo.- Arrancó la acción en Australia, quizá con más pena que gloria la nueva era de los motores turbo debutaron en la máxima categoría, dando algunas sorpresas y dejando dudas sobre el favorito para la carrera del domingo.

Con un clima ideal para salir a rodar, Lewis Hamilton, quien luce como el piloto más fuerte para subir al primer peldaño del podio en la carrera inaugural, poco pudo hacer en la primera práctica del Gran Premio de Australia.

El campeón del mundo en 2008 salió de los fosos para la vuelta de instalación, comenzó a acelerar y de pronto su monoplaza se detuvo en la pista.

El motor simplemente se desvaneció”, afirmó Hamilton por la radio al equipo.

Antes del inicio de la sesión, Mercedes había informado que el propulsor del piloto inglés tuvo que ser cambiado por problemas con un auxiliar del sistema.

Poco a poco los pilotos comenzaron a tomar la pista, siempre con cautela y buscando explorar las reacciones del auto, en lugar de comenzar a preparar el monoplaza para el Gran Premio.

Fernando Alonso y su Ferrari se mostraron como la mejor dupla de la primera práctica, cerrando la sesión con el mejor tiempo 1:31.840 minutos, 517 centésimas más rápido que el británico Jenson Button, de McLaren, y 563 por encima del finlandés Valtteri Bottas, de Williams.

Del lado de los pilotos mexicanos, Sergio Pérez debutó con su nuevo Force India ubicándose en el puesto 12, detrás de su coequipero Nico Hülkenberg.

Durante la sesión el hermano del piloto tapatío, Antonio Pérez tuiteó: “@1AntonioPerez: @SChecoPerez perdón hermano pero mi #TOYOTA #CAMRY suena mejor q tu #F1 jajajaja”, haciendo alusión al sonido del nuevo motor turbo, comparado con el de su stock car de NASCAR México.

Por su parte Esteban Gutiérrez se ubicó en la posición 16.

Durante la primera práctica el piloto con mayor actividad fue  el francés Jean-Eric Vergne, quien dio 30 giros, mientras que cinco pilotos, entre ellos Romain Grosjean, Pastor Maldonado y Kamui Kobayashi, no pudieron marcar un crono.