CIUDAD DE MÉXICO, 14 de febrero.- El 2013 fue el año de las sorpresas para Luis Rivera, que consiguió en salto de longitud una medalla mundial y el título de la Universiada, que al principio de la temporada eran un sueño. Ahora, el sonorense inicia su temporada con firmes objetivos y con el irrenunciable reto de demostrar que su actuación no fue obra de la casualidad.

Los retos del año son ganar una medalla en el Mundial bajo techo de Polonia (7-8 de marzo), dar su mejor marca entre junio y julio en la Liga Diamante, terminar el año al menos entre los mejores del ranking mundial y ganar los Juegos Centroamericanos y del Caribe en noviembre.

“De perdida debo mantenerme en el top cinco del ranking mundial, me siento capaz y lo hemos mostrado con resultados”, dijo Rivera, de 26 años.  “La diferencia con 2013 es la confianza de que en cualquier evento que me pare debo pelear medallas. El año pasado todo se hablaba como un sueño, lo hicimos y ahora cambia la motivación”, agregó.

La temporada del sonorense comienza mañana en la reunión de Birmingham en la primera de tres competencias bajo techo que culminarán con el Mundial de Polonia a realizarse el 7 y 8 de marzo.

“En Centroamericanos y el Mundial bajo techo lo importante es la posición, vamos a ganar medallas. Si gano con 8.10-8.15 no hay problema, en ese tipo de competencias hay que colocarse bien”, advirtió el mexicano.

Rivera comenzó entrenamientos en octubre, se ha enfocado a fortalecer aspectos de fuerza y velocidad, además de una nueva ténica de media tijera que será probada en las primeras pruebas del año.

Con cuatro meses de entrenamiento, advierte que la temporada bajo techo será sólo el preámbulo del climax deportivo que espera tener a la mitad de año.

“Las marcas que quisiéramos serán hasta junio o julio en que se ha desarrollado más el entrenamiento, pero todos los saltadores están en esa etapa y creemos que podemos estar peleando las medallas desde ahora”, afirma. “En la Liga Diamante es donde buscaré las mejores marcas”, anticipa.

A la par de las competencias y los resultados, Rivera tendrá además un año de compromisos sociales, políticos y comerciales, algo con lo que empezó a vivir desde el segundo semestre de 2013 y que pretende aprovechar.

“Hay que aprovechar todos los momentos que estás viviendo”, afirmó el atleta. “Yo trato de interactuar mucho en las redes sociales con la gente que nos apoya, en los contratos igual porque estoy consciente de que esto es de uno, dos o tres años y hay que capitalizar ese tipo de cosas”, insistió.

Sobre la consistencia deportiva, consciente de que es inusual tener cuatro buenos años en un ciclo olímpico, el sonorense afirma que “el aspecto más importante es el físico y el mental” y se compromete a “entrenar al máximo porque cada año hay que tomarlo como si fuera el último”.